En suspenso la corrida del aniversario 93 en Mérida.

La «Corrida Blanca» con que se conmemoraría el aniversario 93 de la Plaza Mérida cambió de fecha ante el aumento de casos de Covid. La nueva fecha si las condiciones de la pandemia lo permiten, será el 19 de febrero con el mano a mano entre Antonio Ferrera y Joselito Adame, con toros de Torreón de Cañas.


La Mérida, toda una vida de toros y noble afición. Por Gaspar Silveira.

Amigos aficionados… Las malas nuevas pueden han llevado a que no se pueda celebrar de forma presencial el aniversario de la Plaza Mérida hasta el próximo 19 de febrero.

Nuestro emblemático coso cumplirá 93 años el 27 de enero (jueves, de hoy en ocho) y para el domingo 30 se había anunciado un cartel de tronío, con el mano a mano protagonizado por Antonio Ferrera y Joselito Adame ante toros de Torreón de Cañas.

Son ya 93 años los que cumplirá la veterana dama que engalana, con su vestido amarillo con vivos rojos, la Avenida Reforma. ¡Cuánta historia

La semana pasada avanzamos en este espacio que la Plaza Mérida tiene para contar anécdotas increíbles, recopiladas casi todas en el libro “Legado de la Fiesta en Yucatán”. Historias y personajes, que también son parte de una larguísima lista. Consultamos con varios de ellos. Y para muchos, la más importante es recordar el 27 de enero de 1929, día en que, con un cartel grande para la época, Fermín Espinosa “Armillita Chico” y Luis Freg hicieron el primer paseíllo, convirtiendo en realidad el sueño de los hermanos Palomeque Pérez de Hermida, visionarios hacendados yucatecos que habían estado en ruedos de España y se enamoraron de la idea de levantar una plaza con todas las de la ley. Esa es la gran efeméride, la que deberá ser recordada eternamente, porque de allí partió esta historia del nonagenario escenario que vino a llenar el hueco que dejaría el Circo Teatro Yucateco. Y luego… en lo particular, aunque no nos tocó verlo, la presencia de dos figuras revolucionarias del toreo: Manolete, que toreó dos veces en nuestra arena (la última corrida suya en México fue en la Mérida), protagonizando llenos en 1946, solo superados por otros entradones que logró la presentación de Manuel Benítez “El Cordobés”.

Unos hablan de la noche del lleno increíble de 10 mil personas para ver al mítico torero de Palma de Río. Podemos mencionar a figuras y más figuras. Uno en lo particular no pude ver, pero cada que miro sus fotos me vienen a la mente sus tardes épicas: Antonio Chenel “Antoñete”, que vino vestido de corto para un festival rebosante de figuras retiradas. O Paquirri, con leyendas mexicanas como Manolo Martínez, que agotaba el boletaje solo con mencionarle. La afición yucateca, tan noble como exigente, disfrutó tarde a tarde.

¿Tardes de gloria? Imposible no tener en cuenta los indultos. Me da mucha emoción cada que puedo ver a don Juan Castillo González dando la vuelta al ruedo acompañado por David Silveti tras el perdón a la vida de “Lunero”, un muy noble ejemplar de Sinkeuel. En esto nunca vamos a estar de acuerdo, pero esa puede ser catalogada como una de las tardes más emotivas, junto con la del rabo de Paco Camino a “Dispuesto”.

Ustedes dirán (yo no vi ninguna). Nunca nos pondremos de acuerdo con si es o no. Pero una de las cosas más grandes de las que se puedan hablar es de su gente. ¡Cuántas personas se llegaron a conocer a través de esta recopilación! Diré algiunos nombres, sin que sean más o menor importantes: desde Miguel Duarte, el hijo de “Lalandita”, que fue novillero y actuó en el Circo Teatro; don Tomás Castilla, que dio su vida a la Mérida, como aficionado, guardaplaza y empresario, junto con su familia; y gente que ha vivido la Mérida como algo muy suyo: la doctora Margarita Erosa, que semana a semana nos recuerda sus andanzas de aficionada de las buenas, yendo un domingo sí y otro sí; Luis Carlos Fernández López “Ele Carfelo”, infaltable como cronista y aficionado; José Alcocer Gómez, que además de refrescar con vivencias taurinas lo hace con otros temas. La lista la seguiremos la siguiente semana, justo en el día del aniversario 93.

Publicado en El Diario de Mérida

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