Emilio de Justo, cogida y fractura cervical que frustra su encerrona en Las Ventas.

El matador de toros Emilio de Justo fue atendido en la enfermería de la plaza de toros de Las Ventas de una ‘fractura de las cervicales C1, C2 y una fisura en la base del cráneo de pronóstico grave que le impide continuar la lidia’. El diestro extremeño fue explorado en la enfermería de la plaza de toros de Las Ventas tras el percance que sufrió al entrar a matar al primer toro de la tarde. El extremeño fue trasladado a un centro hospitalario para valorar el alcance de la lesión.

Por Sixto Naranjo.

El primer éxito se consiguió nada más romper el paseíllo. El casi lleno que aparentaba la plaza de toros de Las Ventas demostraba que la encerrona de Emilio de Justo tenía su interés entre los aficionados y un gran tirón en taquilla.

Pronto se destapó el toro de Pallarés que abrió plaza y encerrona. Con sus hechuras santacolomeñas inconfundibles. Un dije de toro. Se arrancó con alegría y prontitud al caballo. Y pronto lo vio Emilio de Justo. La izquierda por delante para abrir faena y el animal de la familia Benítez Cubero-Pallarés respondiendo con movilidad y nobleza. Dos tandas ligadas, aunque desiguales en mando. Y el engaño a la derecha. Dos muletazos reduciendo la embestida y obligando de verdad por abajo. Y Madrid crujiendo. El toro comenzó a desentenderse y Emilio tragando en otra tanda al natural con emoción. El final por trincherillas que llegaron mucho al tendido. A la hora de matar, se volcó sobre el morrillo. Tremendo el porrazo. Se presentía la gravedad del percance, aunque el pitón no parecía haber calado. Emilio se echaba la mano a la cabeza y tuvo que ser conducido en volandas a la enfermería. La oreja se concedió, después se anunciaba que el diestro no podía continuar la lidia. Un sabor agridulce recorrió la plaza. Desde megafonía se anunció que el torero cacereño no podría continuar la lidia.

Tras el chasco y las noticias que llegaban desde la enfermería, se hizo cargo de la lidia el sobresaliente Álvaro de la Calle. El salmantino estuvo digno sin más con el manejable toro de Domingo Hernández. Le costó cogerle el pulso a la embestida del toro del hierro charro. Quiso alargar el trasteo pero el público le conminó a desistir en el empeño.

El tercero lució el hierro de Victorino Martín. Pintaba a la rama Santa Coloma del hierro cacereño por hechuras. Tuvo temple y humillación el toro, pero tampoco le acabó de coger el aire a la embestida Álvaro, que insitió sin éxito. Lo cazó al segundo intento de media estocada tendida y un golpe de verduguillo.

De Victoriano del Río fue el cuarto toro anunciado. Un toro bravo de principio a fin. Con movilidad, fijeza, transmisión y desbordante casta. Se arrancó con alegría y entrega en las tres ocasiones que le puso Álvaro de la Calle al caballo. Le picó perfectamente Óscar Bernal en un gran tercio de varas, lo lidió con ejemplar eficacia José Chacón y lo banderillearon con brillantez Andrés Revuelta y Jesús Arruga. Y en la muleta, derrochó nobleza, ritmo, clase y profundidad. El salmantino dejó dos buenas tandas, una por cada pitón, entre un conjunto con desigualdades. Se pidió la oreja sin mucho convencimiento mientras en el palco asomaba, con justicia, el pañuelo azul para el gran ejemplar del hierro madrileño.

El quinto llevó el hierro portugués de Palha y llegó a última hora este sábado para sustituir a los rechazados en el primer reconocimiento. Un toro altón que nunca humilló, deslucido en sus embestidas y con el que De la Calle nunca se sintió a gusto. Tras un pinchazo, dejó una estocada entera quedando prendido sin consecuencias.

De Parladé fue el toro que cerró el festejo y al que saludó con una larga cambiada el torero en el tercio. Embistió con ritmo el colorado de Juan Pedro. Con la tarde y la suerte ya echada, Álvaro de la Calle se justificó en su tarde más dura y exigente. Algún natural tuvo buen trazo, pero aquello no terminó de remontar.

Una tarde que prometía acontecimiento y acabó con el sabor agridulce de un percance a destiempo que frustró la apuesta de Emilio de Justo. Le quedan tres tardes en la próxima Feria de San Isidro.

FICHA DEL FESTEJO

Madrid, domingo 10 de abril de 2022. Casi lleno, 20.139 espectadores según la empresa.

Toros, por este orden, de Pallarés, bien presentado, en tipo, con movilidad y casta. Domingo Hernández, serio y de juego manejable; Victorino Martín, humillador y enclasado; Victoriano del Río, ‘Duplicado‘ de nombre, nº145, 03/17, bien presentado y bravo en todos los tercios, premiado con la vuelta al ruedo; Palha, bien presentado y de juego deslucido; Parladé, de correcta presencia y manejable juego.

Emilio de Justo, como único espada, oreja en el único que mató.

Álvaro de la Calle, como sobresaliente, silencio tras dos avisos, silencio tras aviso, vuelta, saludos y silencio.

Parte médico de Emilio de Justo: «Traumatismo cervical pendiente de estudio radiológico. Pronóstico grave que le impide continuar la lidia». Tras su traslado a la Clínica La Fraternidad y un primer estudio radiológico, se observa «fractura de las vértebras C1 y C2 y una fisura en las base del cráneo».

Publicado en COPE

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