Feria de Abril: ¡Qué barata está La Maestranza!

Por Carlos Ilián.

El otro día se formó la mundial porque Antonio Ferrera hizo pasar al ruedo a Joaquín, el jugador del Betis, para brindarle la muerte del cuarto toro de Victorino como homenaje al título de Copa conseguido por su equipo. Hasta la Junta de Andalucia dicen que iba a abrir un expediente sancionador a ambos por invasión del ruedo, o algo así. Algún compañero de la crítica de Madrid poco menos que consideraba aquel brindis en el ruedo como un sacrilegio en el templo de la tauromaquia. Al bueno de Joaquín le han caído en tromba en las redes sociales, más de un sevillsta, es de imaginar. Todo un disparate en defensa de una fantasía, la de creer que todavía hay ruedos sagrados. Y este de la Maestranza, como el de Madrid, ya son el escenario de una fiesta boba y donde la seriedad ha desaparecido.

Se lidió una infumable corrida de Juan Pedro Domecq, al anti toro de lidia, un muestrario de la falta de casta más abrumador, al que no tapan los dos de Parladé lidiados en 5º y 6º lugar que simplemente se movieron pero sin emplearse de verdad nunca con casta en los engaños. Y que decir de las orejas que se cortaron, como algunas en esta feria, orejas de saldo, baratas, sin peso, pedidas por un público del que ya me avisaba el otro día una buena aficionada sevillana, si un público que ya no tiene nada que ver con el de verdad de Sevilla. La Maestranza, que barata.

Si, barata la oreja que cortó Álvaro Lorenzo en el quinto al que aprovechó unas cuantas arrancadasdel toro para meterlo en la muleta con más entusiasmo que temple. Pero las suertes de efecto finales y una estocada fueron más que suficiente para llevarse ese premio que a estas horas él mismo ni se lo puede creer. Y Ginés Marín se debe frotar los ojos porque le pidieron las dos orejas del sexto, aunque aquello no pasó a mayores y en todo caso la orejita concedida es otro saldo maestrante. El toro de Parladé desarrolló genio, cabeceó de lo lindo y Martín, que anda muy seguro, le encontró el sitio para robarle una tanda de naturales muy al final. Pero nada como para que después de un certero espadazo le pidieran las orejas. Una, y gracias.

Toda la generosidad con Lorenzo y Marín fue cicatería con Luque que visto lo ocurriudo con sus compañeros podía haberse llevado un trofeo del cuarto que por su falta de fuerza se quedaba debajo se defendía y derrotaba. Luque regateó aquellas embestidas con reflejos y mucho sitio. Es verdad que hubo petición de oreja pero toodavía al presidente no le había entrada la flojera que demostró con los otros dos alternantes.

Plaza de la Real Maestranza. Séptima corrida. Menos de media entrada. Toros de Juan Pedro Domecq/Parladé (2) muy justos de presentación, descastados y blandos. Daniel Luque (5), de blanco y oro. Estocada (saludos). Estocada (saludos). Álvaro Lorenzo (5), de azul marino y oro. Pinchazo, pinchazo hondo y descabello. Un aviso (silencio). Estocada corta y trasera (una oreja). Ginés Marín (5), de nazareno y oro. Pinchazo y estocada caída (silencio). Estocada (una oreja)

El cartel de hoy: Toros de Garcigrande para El Juli, José María Manzanares y Pablo Aguado.

Publicado en Marca

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