«Abellán es un mentiroso y un chufla»: Morante de la Puebla.

Por Juan Diego Madueño.

Morante de la Puebla está muy enfadado con Miguel Abellán. «Es un mentiroso y un chufla», lanza después de haber escuchado la versión que ha dado en diferentes medios de comunicación el director gerente del Centro de Asuntos Taurinos sobre el tenso encontronazo que se produjo el sábado entre ambos, al terminar la penúltima corrida de la Feria de Otoño, en el callejón de Las Ventas.

«Quiero aclararlo: en ningún momento dije nada sobre el montículo que tiene la plaza». La pendiente del ruedo de la Monumental se redujo hace unos años un 12%. «Mi intención el otro día era sólo la de ablandar el ruedo para que los toros no se lastimaran».

Miguel Abellán aceptó el cargo en septiembre de 2019. Pablo Casado, el ex líder del Partido Popular, lo incluyó en la lista al Congreso. Durante aquellos días el PP sacaba pecho de contar con el que, si todo iba bien, sería el primer matador de toros con escaño. No resultó elegido y fue rescatado para el Centro de Asuntos Taurinos, cumpliendo una de las exigencias históricas de los profesionales. Abellán iba a ser el intermediario con la Comunidad y la empresa que hablara su idioma. «La realidad es que no entiendo cómo Ayuso, que defiende con tanta clase el toreo, tiene a semejante personaje que no representa ni al público, ni al abonado, ni a los profesionales al frente de la plaza más importante del mundo», sentencia Morante de la Puebla.

Además del ruedo, el edificio de la Monumental, declarado patrimonio histórico artístico en 1994, bien de interés cultural, que ha dejado en las arcas de la Comunidad de Madrid 52 millones de euros en los últimos 15 años, sufre deficiencias observables a simple vista por la falta de conservación y acumula basura de feria en feria. Fuentes consultadas por este periódico que conocen bien Las Ventas hablan de «decadencia» bajo el mandato de Miguel Abellán.

Tampoco tuvo lugar la esperada reforma que debía actualizar la primera plaza de toros. El objetivo de la ambiciosa reconstrucción era crear un espacio multiusos que cumpliera con la normativa para celebrar espectáculos no taurinos. Los técnicos consideran que Las Ventas no alcanza las exigencias de seguridad. Los festejos taurinos disfrutan de una excepción a pesar del estado del edificio, potencialmente peligroso. El mandato de Abellán ha coincidido con la pandemia que paralizó la producción de festejos. Un hecho insólito que no fue aprovechado para arrancar unas obras cuyo proyecto quedó guardado en un cajón. La ejecución de la gran reforma estaba prevista para marzo de 2019.

«No sé si me querrá pegar»

Al considerarlo un asunto interno, Morante no iba a hacer declaraciones. Tras escuchar a Abellán, cambió de opinión. «Le pedía explicaciones de por qué no le había dejado meter a mi apoderado la rastra para ablandar el ruedo por la mañana», explica Morante la conversación entre ambos cuando se encararon. «Él se limitaba a decir que cuando acabara su cargo me lo diría. No sé si me querrá pegar cuando lo echen o me quería decir que no labró el albero porque no le salió de sus partes bajas», recuerda Morante la discusión en pleno callejón, vestido todavía de luces, ante miles de personas, antes de abandonar la plaza.

Este periódico ha dado cuenta del ecosistema generado en el interior de Las Ventas desde que llegó Abellán al cargo. Además de la redacción de un pliego de adjudicación dirigido a Plaza 1 suspendido por el Tribunal de Contratación Pública de Madrid, Abellán habría organizado junto al comunicador David Casas, a quien la Comunidad patrocina el curso de periodismo que dirige y auspicia las tertulias taurinas El otro San Isidro, un montaje con la venta de la colección completa del artista castellonense Maseda, que expuso en una sala de la plaza. Los directores del curso de periodismo dirigen también el canal Tauroten, que, con permiso de la CAM y Plaza 1, cubrirá en directo de un modo extraño -sin emitir imágenes- la corrida de la Hispanidad.

Además, Carlos Ochoa, antiguo alumno de la escuela taurina de Madrid con el que Abellán mantiene una estrecha relación, es el encargado de hacer las labores de relaciones públicas para atraer gente joven a las terrazas de la plaza de toros. Algunas voces señalan al responsable del Centro de Asuntos Taurinos como supuesto «apoderado en la sombra» de algunos toreros, a los que presuntamente impone en carteles.

«Le dije que era un chufla»

«Le dije que era un chufla», comenta Morante de la Puebla. El choque en el callejón subió de tono: «Le dije que delante del toro había tenido muchos cojones pero que fuera siempre había sido un chufla y seguía siendo un chufla». El encontronazo fue propiciado la misma mañana de la corrida. Iban a lidiarse toros de El Puerto de San Lorenzo para Uceda Leal, Morante de la Puebla y Ángel Téllez. El apoderado de Morante de la Puebla accedió a la plaza alrededor de las 9.30 para comprobar el estado del ruedo. «Habíamos quedado en ablandarlo con la empresa. El objetivo era arreglar las durezas. La empresa estaba totalmente de acuerdo en hacerlo así que acudió a primera hora».

Abellán recriminó su presencia al representante de Morante. Fuentes contactadas por GRAN MADRID escucharon decir a Abellán «¿tú qué haces aquí?». ¿Qué ocurrió? «¿Cuál fue mi sorpresa? En vez de estar la empresa, allí estaba Abellán con su séquito para decirle a mi apoderado ‘el ruedo no se toca’» y ese momento pronunció «lo que tienes que hacer es no anunciarte».

A continuación, el apoderado telefonea a Morante y le informa de lo sucedido. «Me lo comunica y tengo que calmar mi rabia. Le digo que no pasa nada, que vuelva y ya está. Luego, por la tarde, el quinto toro [cuya lidia correspondía a Morante] y el sexto [a Ángel Téllez] se lastiman las pezuñas debido a la dureza del ruedo». Juan Cubero, jefe jubilado de los operarios de la plaza, indica que el ruedo «debe labrarse dos centímetros cada día para descompactarlo. La sucesión de festejos lo endurece. El trabajo es limpiarlo y después labrarlo. Debe mantenerse con trabajo», deja caer.

La peor parte del ruedo, según Morante, es la del tendido 2. «En ese burladero se paran los toros». Cuando murió el último toro de El Puerto, mientras miles de personas desalojaban la plaza, «no me pude aguantar y me fui para él diciéndole que tenía la culpa de que los dos últimos toros se lastimaran. A esa hora estaba ya el terreno más seco y, por lo tanto, más duro», reflexiona el matador de toros que este año va camino de torear 100 festejos. «También le dije que estaban viviendo del cuento, ya que uno de sus amigotes», en referencia a Miguel Martín, «que también cobra de la Comunidad, decía que me callara».

Publicado en EL MUNDO

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