«El toreo tiene que evolucionar como la vida, la moda, el fútbol, las empresas»: Ándres Roca Rey.

Por Patricia Navarro.

Está en Gerena, en Sevilla, donde se afincó desde su Perú natal cuando decidió apostar por la vocación de su vida: los ruedos. No lo tenía fácil. Como nadie. Pero no solo se ha hecho un hueco sino que se ha convertido en el torero más taquillero del momento y allá donde va causa revuelo. Mañana torea en Madrid, en el festejo que cierra temporada en la Monumental de Las Ventas. Un hecho novedoso que una figura pise la capital un Doce de Octubre, un acierto de la empresa y un gesto del torero. Mientras hablamos va de camino al fisio, las cornadas, las muchas cogidas que acumula en no tanto tiempo van dejando secuelas en su espigado cuerpo. «Sigo arrastrando una hernia desde la temporada de 2019, pero la operación puede salir bien o no, y así, con mucha fisioterapia voy tirando, lo prefiero, ahora no me quiero arriesgar a una intervención y que pueda no salir bien». En su mente hay una idea repetitiva que llega a la obsesión: Madrid, Madrid y Madrid y ese cronómetro ya se ha puesto casi a cero. Mañana por la tarde, a las cinco en punto, hora lorquiana, Andrés Roca Rey, el torero de moda, que acaba el papel en taquilla, en el caso de Las Ventas desde hace tiempo y disparando la reventa, hará el paseíllo junto a Alejandro Talavante y Francisco de Manuel con una corrida estrella de Victoriano del Río. La expectación es máxima y su necesidad de rematar lo que comenzó en mayo, también. Deja atrás un año con hitos, como la tarde Bilbao o Málaga.

En esta vuelta a la normalidad, lo que no es normal es pisar Madrid por octubre. ¿Con la temporada rodada, pesa más o menos?

Madrid pesa sea en mayo o en octubre. No es fácil después de esta temporada, con todos los viajes, tantas corridas y ahora subir esa cuesta que supone Madrid, pero es una plaza que significa mucho. Desde el principio me lo dio todo. Fueron los triunfos aquí lo que hizo que las cosas fluyeran y mi carrera fuera a mejor.

En mayo las cosas se dieron bien, pero…

Por eso tengo más ganas de volver y tener una tarde bonita. Este San Isidro me sentí muy feliz en las dos tardes, me sentí a gusto y bien, pero no tuve suerte con la espada y se me quedó esa espina clavada. Me gustaría regresar y rematar la temporada de otra manera.

Es tarde de máxima expectación, hace tiempo que no queda una entrada y el nombre de Roca va de boca en boca. ¿Le llega todo esto?

Me preparo lejos de la ciudad, no estoy mucho con la gente y quizá eso me haga bien, porque de lo contrario me subiría más la presión. El saber que está colgado el «no hay billetes» desde hace tiempo más que presión me supone motivación, me ilusiona por tener la posibilidad de rematar bien la temporada.

Entonces, saber que es el torero más taquillero será todo un orgullo.

Me hace feliz saber que las plazas se llenan de aficionados, de gente y de juventud. Ellos son una pieza clave en cualquier ámbito y también en la tauromaquia. Verlos me hace querer ser mejor, me ilusiona y me motiva para no dejar de sorprender.

Y a usted, ¿se sorprende?

Lo intento día a día, creo que es la única manera de acabar haciéndolo a los demás. Me gusta crecer y evolucionar en mi toreo. No solo en el factor sorpresa, sino en cada vez hacerlo más asentado y despacio. Es bonito sorprenderse porque así está claro que tarde o temprano acabarás haciéndolo a los demás.

Se habla de su valor, de rebasar los límites… ¿No hay miedo?

Hay miedo. Y varios tipos de miedo o miedo a distintos factores. Está ese miedo del que tanto se habla que es el escénico, que sería al fracaso, pero también mucho miedo al toro, a que me pueda hacer daño. Entra esa parte de ser humano y los seres humanos tenemos miedo a los accidentes.

Lo disimula muy bien.

También existe la superación y hay un tiempo antes de la corrida para prepararse para llevarlo lo mejor posible y para que seas capaz de afrontar una tarde y superar en tu mente que un toro te pueda coger. Cuando llegas a conseguir eso es cuando el toreo sale de tu alma y toreas con el corazón. Te olvidas del cuerpo.

¿Eso se consigue siempre?

No, no se llega siempre. Te diría que se consigue muy pocas veces al menos al punto de olvidarte de verdad de la vida misma. De estar dispuesto a todo, incluso a la muerte. Esos son muy pocos, pero los hay.

¿Y el resto?

Los otros son de superación, de pasar miedo, de superarte y de intentar sacar el toreo que quieres e ir expresándolo. Es curioso, porque ahora que estoy hablando de esto, al decirlo en alto, me doy cuenta de que el miedo nunca se va, pero sí estás dispuesto a morir. No sé cómo se llama eso… ¿Muerto de miedo? La cosa es que sí hay días que estás dispuesto a darlo todo.

Ya ha atravesado por todas las coordenadas del toreo. El éxito, tener que parar, las heridas. ¿Es más consciente ahora de los esfuerzos?

Sí, lo que pasa es que depende mucho del momento en el que estés. Mientras uno avanza en esta filosofía de vida vas aprendiendo, vas viendo más cosas. En el sentido del miedo que hablábamos ves a compañeros con cornadas graves, a algunos morir en la plaza y asusta. Te hace madurar rápido y saber que los miedos siempre hubo y los habrá. Aprendes a convivir con ello.

Como espectadora, este año hemos visto un antes y un después en la profundidad de su toreo que se materializó en la Feria de Málaga. No sé si comparte esta visión o lo ha experimentado de otra manera.

Ha habido tardes anteriores en las que he sentido el toreo fundamental, el que quiero conseguir, el profundo, más despacio, incluso en el campo y hasta te diría que de salón, pero en una plaza importancia fue Málaga. Fue de las tardes bonitas de la temporada, también por cómo embistieron los toros que se prestaron a ello y resultó todo muy especial.

En las antípodas y a su vez en la cima está Bilbao. Otra de las tardes que marcó su vida como torero por esa capacidad de cruzar las líneas rojas.

Las faenas no fueron iguales que en Málaga, pero ahí intenté entregarme al máximo. Es de los días de olvidar todo y pensar en el momento nada más que en sentir.

Había cortado una oreja y montado un buen lío. Entró en la enfermería herido. Se podía haber quitado del medio…

Sí, me podía haber quitado, ya tenía un trofeo, había estado bien, pero hay algunos días en los que te comprometes tanto que es difícil aceptar que te quedas ahí. Tirar por la calle del medio una tarde así, y en realidad en la mayoría de las tardes, como torero no me gusta por los valores que me han inculcado desde niño. Mientras se pueda hay que estar. El toreo es otra cosa.

¿Cómo diría que ha sido esta temporada?

Muy especial, sobre todo por lo que venía pasando. Ha habido momentos difíciles y duros por la pandemia, lesiones y cosas complicadas que nos pasan a las personas. Después de tanto esfuerzo, sacrificio, disciplina y amor por lo que haces da satisfacción que las cosas salgan así. Agradecí haber sentido y disfrutado tanto esta temporada.

Prensa Rosa

Ahora que se están publicando algunas noticias sobre su vida privada, ¿le da vértigo entrar en ese mundo de la prensa rosa?

Nunca he entrado, me dedico a torear y a crear. Es lo que sé hacer desde niño y no me da miedo que hablen porque tampoco me importa mucho, pero es verdad que a veces pueden inventar algunas cosas que causan ciertas molestias a personas que te pueden querer. Cosas que pueden no ser ciertas y en algún momento me han pasado, pero no quiero entrar en eso.

¿Dónde quiere llegar?

Quiero llegar a tantas cosas, pero he aprendido que mi mayor motivación y cuando lo consigo es lo que más me gustar es estar presente en cada momento. Pueden pasar tantas cosas, sobre todo en esta vida de riesgos que llevamos, de toros y mucho coche… Luego está claro que uno tiene sus sueños y esas metas que quiere conseguir y que van marcando el camino, pero no me quiero perder el ahora pensando en el mañana.

¿Le da miedo perderlo todo?

Hay una frase que no me acuerdo de quién es, pero que me gusta mucho, pero viene a contar que no hay que tener miedo, aunque nos venga dado por naturaleza, hay que trabajar en ello, dice algo así como «cuando nosotros somos la muerte no es. Y cuando la muerte es nosotros no somos». Se me quedó grabada desde chico y estoy de acuerdo con esa expresión. Hay que tener miedo a lo desconocido, pero no preocuparse tanto por cuando llegue el día, por eso le doy tanta importancia a estar presente.

Se habla mucho sobre el futuro de la fiesta. ¿Qué opina?

Creo que estamos viviendo un momento de recuperación después de la pandemia y es importante. Nos hemos dado cuenta de que la gente tenía ganas de toros y que la afición sigue viva. Era una de las preocupaciones ver realmente qué iba a pasar después. Según se iban recuperando todas las profesiones, ¿qué iba a ocurrir con la tauromaquia? He visto que había interés y ganas de la gente por ver y sentir una tarde de toros. Es una realidad que no podemos dejar que la Fiesta viva por sí sola, aunque hasta el momento así ha sido, creo que ahora hay que incentivar a la afición, inventar algunas cosas para atraer al público, sobre todo a los jóvenes.

¿Es difícil explicar una Fiesta como esta?

Sí, es difícil explicar de la misma forma que cada es más difícil explicar de dónde salen los huevos, la leche y el jamón. Vivimos en frente de una computadora y acabamos por pensar que todo viene de ahí. A la gente le cuesta ir a campo y saber qué ocurre de verdad en la naturaleza y va a llegar un momento en el que los niños cuando vean que a una vaca se les aprieta una teta para que salga leche se van a espantar. Si es que ese momento no ha llegado ya. La vida es esto. Los huevos son pollitos que van a nacer y no nacen. Estamos acabando con el mundo del campo, que para mí es el verdadero, donde comienza todo. No lo juzgo porque es por desconocimiento, pero cuando vives en él es cuando te das cuenta de para qué sirve cada cosa. El para qué de todo en la vida es un concepto importante.

¿Urgen cambios?

Se necesitan cambios no en el toreo, en todo en la vida. En el que no cambia se estanca, muere. El toreo tiene que evolucionar como la vida, la moda, el fútbol, las empresas.

¿Se ve capaz de liderar parte de esos cambios?

Me gusta poner mi grano de arena, pero es algo que va más allá de un torero, o de una sola persona. Hay que estar concienciado y tener mucho amor y cariño por la tauromaquia. Es importante que la gente no vea solo por ellos, sino pensar en que la tauromaquia es lo que nos da la vida.

¿Se considera animalista?

Me gustan los animales, me gusta el campo… ¿Cuál es el verdadero significado de ser animalista? No solo me gustan, sino que al vivir cerca de ellos los entiendo y sé para qué están cada uno de ellos.

Las claves

►Alternativa. El 19 de septiembre de 2015 el diestro peruano se convirtió en matador de toros en la plaza francesa de Nimes con Enrique Ponce como padrino de ceremonia y Juan Bautista de testigo. Lidiaron toros de Victoriano del Río.

►Esta temporada lleva 67 corridas de toros entre España y América.

►Hito histórico en Bilbao. El 25 de agosto firmó una de las tardes más relevantes de su carrera. Cortó tres orejas aunque no pudo salir a hombros al estar herido y tuvo que parar varios días para recuperarse. La épica de aquella tarde fue inolvidable.

►Hispanidad en Madrid. Hoy se anuncia en Las Ventas.

Publicado en La Razón

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