FERIA DE OTOÑO: Doble puerta grande y escándalo de Talavante.

Tres horas ha durado la llamada corrida de la Hispanidad que cerraba el ciclo de Otoño y la temporada en Madrid. Tres horas que han dado tiempo a todo tipo de incidencias y que han tenido como final la doble puerta grande de Roca Rey y Francisco de Manuel, pero que en un principio iban dejando un saldo de inválidos en el segundo toro con dos devoluciones consecutivas al corral. Y en el intermedio el escándalo protagonizado por Alejandro Talavante que escuchó los tres avisos.

Talavante se dirigió al callejón, como es de rigor, y el público, un público dominguero e indocumentado lo entendió como dejadez de funciones y se organizó una bronca monumenal. Es cierto que después del segundo aviso daba la impresión de que Talavante se resignaba, ¿o será que imitaba a José Tomás cuando escuchó los tres avisos en un toro de Adolfo Martín en 2002, bajando los brazos y entregándose a la fatalidad? En todo caso era el triste epílogo de cinco tardes, ¡cinco!, de este torero en Madrid en la actual temporada.Han sido once toros lidiados, una sola oreja y un toro vivo.

En el primero de la tarde Talavante fue el de tantas veces este año, muy leve en sus planteamientos, algún detalle torero y por debajo de la bondad del toro. Pero en cuanto a bondad y calidad la del segundo de Francisco de Manuel. Un toro idela para bordarlo y el jóven torero ya le vió muy claro con el capote en un ajustado quite pore chicuelinas. Luego de algunas dudas se templó en el toreo sobre la mano derecha, algo desigual, y cuando descubrió el glorioso pitón izquierdo del toro hizo lo más importante de la tarde.

Hubo hondura en los naturales y mucha sinceridad en los embroques. Esos muletazos la abrieron definitivamente la puerta grande que aseguró de un espadazo caído. El toro rodó sin puntilla y al público, embargado de triunfalismo, olvidó la colocación del acero. Dos orejaS. Ya había cortado una por su desigual faena al encastadito tercero de la tarde. El toro se rajó al final y en la querencia De Manuel muleteó con oficio vendiendo muy bien el barato.

Hombre, no vamos a olvidar que Roca Rey le cortó dos orejas al sobrero que salió después de dos lisiados devueltos al corral. Una faena marca de la casa en la que no faltaron los derechazos en línea y el derroche de entrega en el toreo por la espalda. Por supuesto los cambios de mano le salen de rechupete a este torero que aliña todo lo suyo con un valor innato y mucha afición. No defrauda a quienes van a verle y tampoco falla con la espada. En el sexto, donde ya no había márgen para los pases cambiados, las arrucinas y los cambios de mano, entendió que aquello iba de naturales espaciados y poco más. Roca Rey junto a Francisco de Manuel se fue por la puerta grande y de pasó se quitó la espina de San Isidro donde no lo había logrado. En todo caso es el torero de estos últimos años con más regularidad y mayor tirón taquillero.

Plaza de Madrid. Corrida de la Hispanidad y séptima de la serie de Otoño. Lleno completo. Toros de Victoriano del Río (5), muy desiguales de presentación, del anovillado primero de la tarde al buey lidiado en cuarto lugar, corrida también muy desigual de juego, empleándose de verdad el tercero y nobles y facilones el segundo y el lidiado en quinto lugar por el cambio de órden. Alejandro Talavante (0), de ciruela y oro. Estocada desprendida (silencio). Pinchazo, estocada delantera y deis descabellos. Tres avisos (bronca). Roca Rey (6), de burdeos y oro. Estocada delantera. Un aviso (dos orejas protestadas por un sector). Dos pinchazos y estocada delantera (silencio). Francisco de Manuel (7), de blanco y oro. Estocada (una oreja). Estocada caída (dos orejas).

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