Ramón Valencia: «Si Morante pide Resurrección la tendrá»

Por Álvaro R. Del Moral.

El empresario de la plaza de toros de la Maestranza de Sevilla ha culminado una temporada, la de 2022, que ha supuesto la recuperación de la plena normalidad tras los dos años de pandemia. A la salida de su socio Pedro Rodríguez Tamayo ha seguido la entrada de su hijo, Ramón Valencia Canorea, cuarta generación familiar, al que se placea ya como evidente delfín de una firma que lleva ligada 90 años a la gerencia del coso del Baratillo. En 2025 toca revisión del contrato entre las partes mientras se recogen, en el más absoluto sigilo, los platos rotos del célebre pleito del IVA.

La temporada 2022 seguía a dos años atípicos forzados por la pandemia, ¿está satisfecho con la respuesta del público? ¿Se puede hacer una comparativa?

El tema no va mal pero hemos notado que en determinadas corridas y en las novilladas fundamentalmente la asistencia de público ha bajado pero en términos generales la lectura es positiva refiriéndonos siempre a 2019. Creo que iremos a más poco a poco.

¿Se ha recuperado el abono?

El abono ahora mismo está estable. El de Sevilla es un abono largo, para toda la temporada, a excepción de las becerradas. Ya bajó en su momento, a partir de 2009, y se ha quedado estable desde hace cinco o seis años.

Ramón Valencia, junto a la casa Matilla, fue una de las empresas que se presentó al concurso de Las Ventas. ¿Puede hacer una valoración del proceso, de la dilatación de los recursos presentados, de las modificaciones con respecto al pliego original? ¿Le parecieron justas las valoraciones finales respecto a los puntos subjetivos dependientes del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid?

No soy quién para valorar el tema. Hay una administración, unos funcionarios, un método… Lo aceptamos desde el primer momento y si hubiera existido un desacuerdo lo habríamos denunciado antes de concursar. Estas cosas suelen pasar y ha venido así. Siento que no hayamos sido nosotros…

Esa estabilidad del número de abonados que comentaba es paralela a la estabilización de un modelo de temporada. El de 2022, después del parón de la pandemia, ha sido prácticamente idéntico al de 2019. ¿Podría haber cambios en ese sentido?

Esta casa siempre ha sido conservadora y el hecho de serlo nos ha dado pie a permanecer 90 años al frente de la plaza de la Maestranza, sin duda ninguna. Efectivamente, en este año 2022 se retomó un modelo de temporada parecido al de 2019. Era un esquema importante. Pero tal y como está el mundo del toro, en la situación actual, habría que pensar en un momento determinado si procede cambiar algunas cosas. El equilibrio económico debe existir en cualquier empresa de este país –sea o no sea taurina- y para eso hay que buscar una solución de futuro. Pero por ahora esta empresa va a aguantar con el mismo criterio y esperemos que la gente reaccione y vaya acudiendo a las plazas. Eso es lo importante.

No habrá modificaciones…

No contemplamos por ahora ningún ajuste. Afortunadamente ya hemos ido al campo para dar la primera de las cuatro vueltas que solemos darle a todas las ganaderías. Y hay toros o por lo menos tenemos toros. Pero no sé qué pasará en el futuro. Hay muchos ganaderos que han minimizado sus ganaderías, han eliminado muchas vacas y eso se irá notando en el futuro. Hoy por hoy, afortunadamente, los tenemos y nos permite seguir en la misma línea.

Morante ya ha declarado que, después de torear 100 corridas en la temporada 2022 aguardará a la Feria de Abril para comenzar la próxima campaña. ¿Están avanzadas las conversaciones con el diestro de La Puebla?

No necesariamente. Ya he hablado con José Antonio y últimamente hay muy buen ‘feeling’. Él ha apostado por la Fiesta y en estos años de pandemia se ha volcado, yendo a sitios, municipios, plazas que normalmente no iba con el ánimo de apoyar el resurgimiento de la Fiesta. Este año ha cumplido cien festejos y siempre hemos mantenido un buen entendimiento con él. No es normal porque lo habitual es que empiece las conversaciones con los toreros a partir del siete de enero pero, excepcionalmente, el otro día estuve con José Antonio y me manifestó eso mismo, que empezará en Sevilla. Luego tendremos que perfilar cómo será su temporada en Sevilla.

¿Se puede dar por hecha su presencia en Resurrección?

Lo ha dicho y hay que escucharlo. Tiene el ‘noventaytantos’ por ciento de posibilidades de que así sea pero hay que tener en cuenta que hasta finales de febrero, cuando suelo dar los carteles, puede llover de muchas maneras pero si lo ha pedido lo tiene, eso está claro.

¿Estarán con él algunos los toreros que salieron por la Puerta del Príncipe?

Eso no es condición ‘sine qua non’ para que un torero esté el Domingo de Resurrección. Siempre hay cinco o seis toreros con la categoría y el prestigio de estar ese día. Pero es pronto para dilucidar ese tema.

¿La empresa Pagés contempla otras opciones distintas a Movistar para retransmitir las corridas de la temporada sevillana? ¿Ha habido acercamiento de otra plataforma? ¿Se podría hablar ya de algún tipo de principio de acuerdo?

Todavía no, y creo que hemos llegado a culminar ese acuerdo excesivamente tarde en muchas ocasiones. Yo no soy Movistar. Quizás lo haría de otra manera pero mi cargo es en Pagés. La rumorología está en la calle y todos los años hay movimientos de ese tipo. Como empresario tengo la obligación de escuchar a todo el mundo porque nunca se sabe qué es lo mejor. Ya he dicho que somos conservadores y antes de pasar el charco nos lo pensamos muy bien. Aquí sólo hay rumorologías, ese que te van a llamar… y eso es como decir que viene el lobo. Cuando venga se le escuchará.

San Miguel ha tenido un punto experimental al añadir una tercera corrida de toros. ¿Esa apuesta ha tenido la respuesta que se esperaba? ¿Se puede seguir esa senda?

San Miguel se ha salvado en cuestión de números. No se ha ganado pero se ha salvado y eso siempre es importante. Ha habido un ‘no hay billetes’ y dos grandiosas entradas. A nivel de aficionado eran tres buenos carteles y estoy satisfecho como empresario. ¿Qué pasará el 23? A priori estoy en esa línea pero habrá que ver cómo se desarrollan las conversaciones y el ánimo de las figuras y no figuras que quieran o puedan estar.

El cartel de rejones sigue planteando dolores de cabeza. En 2022 tampoco estuvo Diego Ventura, un rejoneador que acumula diez puertas del príncipe…

Cuando se estaba montando el festival del 12 de octubre, Diego aparecía como uno de los posibles componentes. Luego, por circunstancias, no pudo ser. Fue una decisión personal que tuvo que tomar y es respetable. Pero yo dejé una puerta abierta para que en 2023 se puedan resolver esos problemas. Estoy dispuesto, como todos los años lo he estado, a buscar soluciones. Hace muchos años que no viene Diego, desgraciadamente. ¿Pero qué está pasando en el mundo de los rejones? Ya lo he mostrado públicamente y lo digo ahora: hay dos grandiosas figuras –Pablo Hermoso y Ventura- y por circunstancias especiales en las que no entro no se ha dado el empujón que deberían haberse dado en muchas plazas importantes. Guillermo anda como una moto y todo puede ser pero ellos tienen que poner de su parte porque al rejoneo hay que ayudarle. Nosotros dábamos dos corridas todos los años y ahora estamos en una. En Madrid eran cuatro y ahora son dos. Tienen que colaborar. Yo cuando salgo de casa cada mañana me trago mis sapitos porque el mundo es como es. Sería bueno para el rejoneo y para la Fiesta que todos pusieran de su parte.

¿Se va a repetir la corrida de la oportunidad para seis toreros sevillanos? ¿Podría estar abierta a otras procedencias?

El tema de los seis surgió por un problema eminentemente sevillano. ¿Qué va a ser el año que viene? Es una posibilidad pero los toreros, una vez que han triunfado o cortado, ya no quieren una de seis. Lo que quieren es venir a tres. Es un tema prematuro pero sigue siendo una posibilidad.

Hace casi un año se dictó el fallo del célebre pleito del IVA entre la empresa Pagés y la Maestranza…

La Maestranza y la empresa Pagés ya hicieron un comunicado en su día en el que nos comprometíamos a no hacer ninguna valoración pública. Tengo que respetarlo.

Pero la empresa Pagés ha cumplido 90 años al frente de la plaza de la Maestranza y en 2025 se producirá una revisión del contrato. ¿La gran aspiración de la familia es cumplir el siglo?

La cifra es muy bonita e ilusión por supuesto que tenemos en la familia. Hace unos meses me traje a la promotora que yo tengo a mi hijo, que estaba trabajando en Madrid. Le he incorporado al mundo del toro y ya está yendo al campo, viendo las cosas… Tenemos mucha ilusión pero las circunstancias pueden ser de muchos colores.

Y hablando de tradiciones hay una que se perdió: es la de exponer las corridas de la Feria de Abril en la Real Venta de Antequera. ¿Hay algún tipo de voluntad al respecto?

Ésa es una costumbre que duró pocos años pero no se volvió a hacer porque aquello era un perjuicio. Comprendo que para el aficionado era positivo ver ciertas corridas pero en aquellos años, en vida de mi suegro, planteamos como empresa que si el toro se bajaba en la venta correspondiente –también se habló posteriormente del Charco de la Pava- tenía que aprobarse allí. No me diga usted que deje el toro allí, que lo vea, que se lleve a la plaza y se vuelva a aprobar… Eso no lo entendíamos. Aquello no pudo ser y lógicamente no se volvió a hacer. Pero no todos los ganaderos estarían en la línea de colaborar ahí. Un toro sufre mucho, pierde peso y no todo el mundo está por la labor. Estos tiempos no son los mismos que los de hace 60 ó 70 años.

En el apartado ganadero está confirmada la presencia de La Quinta pero hay dudas con respecto a Juan Pedro Domecq. ¿Se le va a dar descanso?

Antes de Nochebuena daremos la segunda vuelta a las ganaderías que se pueden lidiar el próximo año. Entonces decidiremos el elenco ganadero definitivo pero sí podemos confirmar que se ha llegado a un acuerdo con La Quinta. Ya quisimos hacerlo el año pasado pero no tenían corrida o por lo menos la que ellos pretendían que tenían que traer a Sevilla. Hace un mes buscamos la solución y La Quinta estará en Sevilla.

Publicado en El Correo de Andalucía

Deja un comentario