Ocho con Ocho: Gilio es matador de toros.

David y Arenero en el recuerdo.

– Algunos resultados en nuestro País y Leo Valadez sigue a tambor batiente.

Por Luis Ramón Carazo.

El torero lagunero Arturo Gilio, fue el primer mexicano en recibir la alternativa en la legendaria plaza peruana de Acho, el 13 de noviembre de 2022, después de buena campaña novilleril entre América y Europa.

El Juli fue el padrino y Roca Rey el testigo, ante el toro Sabueso de la ganadería española de Puerto de San Lorenzo, como lo fueron el tercero y el cuarto de La Ventana del Puerto. Los otros tres toros fueron locales de San Pedro. El Juli, dos trofeos del cuarto; Roca Rey, tres en sus dos turnos y en el sexto el nuevo matador, uno.

Cuando recibí el resultado de Lima, no dejé de pensar en que un doce de noviembre uno de los toreros más reconocidos en el cierre del siglo pasado partió a la Gloria, hace 19 años y hace treinta, mi querido padre, el reconocido cronista taurino José Luis Carazo Vega, de apodo en esas lides Arenero.

Desde muy joven intentó por todos los medios convertirse en figura del toreo, en alguna vieja revista Sol y Sombra de los cincuenta, titulaban un encabezado, después de sus actuaciones en Puente de Vigas y en el Rancho del Charro en la colonia Polanco ¿Será Carazo la figura del mañana? Vaya que le luchó por serlo, tanto que toreó en El Toreo de Cuatro Caminos y en festivales en La México, en varias novilladas, entre otros sitios en Acapulco y Morelia.

Con David siempre surgió la anécdota de haber toreado de novillero con el padre de él, el inolvidable Juan, a quién siempre lo traté con gran cariño y de igual manera lo hizo conmigo, en memoria de esa vieja amistad que tenía con Arenero y que continua con una familia entrañable.

Fue con otros novilleros la parte seria en alguno de los festejos, dónde se presentaba Cantinflas y en su afán de forjarse matador de toros, se vistió de Diablo en la parte seria del espectáculo Cuatro Siglos del Toreo, que organizaba su gran amigo y compadre, El Brujo Edmundo Zepeda, padrino mío de bautizo. En los años cincuenta se presentaron en La México y conservo una fotografía de aquella fecha con gran orgullo, de quién se atrevió en aras de un sueño, a lucir vestimenta roja y sus cuernos para partir plaza.

Era mi papá, en la época en que el Brujo era el líder de los matadores, el representante de los novilleros, por aquel tiempo, formó un equipo de fútbol dónde Morenito era el portero y Alfredo Leal delantero entre otros novilleros y matadores, que también les daba por el balompié.

Alguna vez le pregunté el por qué no se había ungido matador y su respuesta la recuerdo como si fuera hoy “lo pude hacer y no quise, una alternativa debe ser tu llave para intentar ser figura del toreo, para colgarla en un cuadro, no sirve para nada” Así pensaba y esa fue su bandera, siempre.

Cuando decidió dejar la profesión, nunca dejó de vivir en torero su lenguaje, sus expresiones, su preocupación principal era el toreo y apoyar a los que inician para que se vaya cumpliendo un ciclo de renovación, siempre necesario.

Lo escribo emocionado como su hijo, pero también como aficionado, de quién en su bonhomía integró al grupo de La Hermandad Taurina, con varios más que se unieron para reunirse y chanelar con los que habían intentado y con figuras como Capetillo, El Soldado, Silverio; quienes se quitaban los blasones para hablar con aquellos que no llegaron lejos, pero que, intentaron ser toreros en alguna época de su vida. Al final muchos de ellos principalmente Gerardo Vergara, se convirtió en el Búfalo de Juncal en esas andanzas, quijotescas. Su herencia de valores fue el tesoro más grande que nos heredó, hasta dónde te encuentres Arenero, sabe que quienes te conocieron, te recuerdan con afecto y respeto.

Y me regreso a lo actual, en Monterrey salió en hombros Luis David después de obtener tres trofeos, el 11 de noviembre en la segunda corrida del Serial Taurino Internacional, los toros de Boquilla del Carmen de Manuel Sescosse, propiciaron el triunfo del hidrocálido, mientras el tlaxcalteca Sergio Flores, logró un trofeo y el local Sergio Garza, sufrió una cornada en el sexto, de la cual, afortunadamente ya se recupera.

El 18 de noviembre en esa plaza, se anuncia a El Juli con toros de Fernando de la Mora, con Diego Silveti y El Payo en el cartel, primera de un trío de corridas del madrileño, quién el sábado 19 irá a Pachuca y el domingo 20 a Irapuato en mano a mano con Diego Silveti, con toros de San Miguel de Mimiahuápam, aniversario 45 de la alternativa de su padre David, en el coso guanajuatense, estado donde nació Diego.

Y el 12 de noviembre en Lacatunga, Ecuador, faena de indulto a un toro de Campo Bravo de Leo Valadez, compartiendo salida en hombros con El Fandi y Manuel Escribano, quienes, como el de Aguascalientes salieron con las banderas desplegadas del triunfo.

El 13 de noviembre en Guadalajara, importante actuación de Andy Cartagena con los Forcados Amadores de México, el gran torero a caballo de Benidorm actúo ante toros de La Estancia y como sus colegas de a pie, Miguel Aguilar y José María Hermosillo, fallaron los tres en la suerte suprema, hubo un regalo del último de Santa Inés en dónde consiguió un trofeo Chema y sufrió una cornada en el muslo izquierdo.

Y el mismo día en La Florecita novillada, en la que hubo vueltas al ruedo de Jesús Sosa y Ángel Garza, con novillos de Santa María de Xalpa, Río Tinto, Montecristo y Las Huertas. La próxima semana también habrá festejo, en la plaza mexiquense, por la tarde, con Emiliano Robledo y César Pacheco, con ganado de diferentes ganaderías a las 4.30. Suerte para todos.

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