Juriquilla: Una tarde de muchos contrastes.

Por José González.

Provincia Juriquilla, Querétaro. Corrida del Cierre de festejos por el XXXV aniversario del coso. Buena entrada.

Corrida de ocho toros de la ganaderia de Pepe Garfias, desigualmente presentados, algunos impresentables de trapío, destacando los corridos en quinto y sexto lugar que dieron buen juego.

Antonio Ferrera (Verde esmeralda y oro) ovación y 2 orejas

Leo Valadez (Obispo y oro) pitos y 2 orejas

Diego San Román (Blanco y oro) silencio y 2 Orejas

Isaac Fonseca (Verde hoja y oro) oreja y oreja.

Incidencias: Todos salieron a hombros.

Observar una corrida de toros siempre es reconfortable para el aficionado, pero viajar a Juriquilla todavía lo es más. Ahí en ese bello escenario todo es ilusión y deseos.

El cartel sin lugar a dudas invitaba al buen aficionado, pero la primera sorpresa al llegar fue ver una entrada floja, sin embargo poco a poco mejoró hasta superar la media entrada. La segunda sorpresa de la tarde fue ver un encierro muy desigual y comprobar nuevamente que en el toro las hechuras y el tipo son fundamentales, ya que los mejores astados de la corrida tenían el tipo muy definido y embistieron.

Ferrera abrió plaza con un toro justo de trapío sin remate, manso y de mal estilo, Antonio lo lanceo suave y templando con ese capote azul y vueltas más claras. Un detalle muy interesante fue que solo dejó que saliera al ruedo un picador y que colocó al toro en un extremo contrario al varilarguero, provocando que el toro se arrancará de tercio a tercio, sin embargo el toro no mejoro en su comportamiento. Ya con la muleta Ferrera ha lidiado con maestría, temple y oficio logrando muletazos de mucha valía, ver un torero en plena madurez es un gusto, lastima que falló con el acero y no pudo tocar pelo.

En quinto lugar salió uno de los toros importantes de la corrida, un toro bajo, bien hecho y mejor cortado, negro bien rematado, delantero y vuelto de cuerna, carifosco precioso y como embistio, con casta y emoción. Antonio lo toreo a la verónica con suavidad, repitió la suerte de varas solo con un caballo en el ruedo y el de Garfias embistio al caballo con bravura para recibir un soberbio puyazo. Ferrera aprovechó el momento y lo sacó del caballo con caleserinas hacia las afueras y después tomo los palos invitando a Valadez.

Ahí el bravo toro de Pepe Garfias no lo perdono en su primer par en dónde se había pasado, el de Garfias lo apretó. Cuando Ferrera intentaba saltar al callejón, el toro codicioso lo embisto y con los belfos lo empujó hacia el callejón, sufriendo un tremendo golpe y un corte en la cabeza. Maltrecho regreso de la enfermería a la cara del toro para cuajar una faena emocionante y de entrega total, variada y extensa. Se perfilo de largo dejando una estocada entera caída para recibir dos orejas, aunque con una hubiera sido suficiente.

Leo Valadez lidio en primer lugar un toro justo de trapío y de mal estilo, que además resultó manso y que se defendía. Valadez se mostró poco comprometido y sin deseos aunado a la complicación del toro su faena se fue sin escalas al olvido.

En sexto lugar salió el mejor de la corrida, otro toro bien hecho y de unas hechuras muy garfeñas, bravo y muy enclasado en sus embestidas, con el que Valadez mostró su mejor versión tanto con la capa y las banderillas. Después con la zarga cuajó una faena variada con fases de toreo templado y mandón, que culminó con unas dosantinas y cambios de mano por delante que lograron que el público le aplaudiera con fuerza su labor. Gran toro y buen toreo de Leo que al final logro una estocada en todo lo alto de colocación perfecta que fue el colofón perfecto para llevarse las dos orejas.

Diego San Román lidio en primer lugar un toro de una presentación paupérrimo, de un trapío insignificante y que fue muy protestado. San Román estuvo porfiando e insistiendo por los dos pitones, pero el de Pepe Garfias aunado a su pobre presentación, era manso y desclasado. En un descuido le propinó una voltereta, pero Diego se paró sin mirarse la ropa. Se atasco con la espada y se retiró en silencio.

En séptimo lugar salió otro toro mal presentado, feo y destartalado, parado y descastado. Ante esto el queretano se pegó un arrimón y logro someter las embestidas y sus paisanos le agradecieron su labor. Lo pasaporto de una estocada entera, algo trasera que fue suficiente para finalizar su labor y se le concedieron dos orejas, cuando una hubiera sido suficiente.

Isaac Fonseca se presentaba como matador de toros en esta plaza y se las vio en su primer turno con un salinero acochinado muy pobre de cara y lo peor, sin trapío. Esto no puede ser señores empresarios y apoderados, el toro no debe de dar lastima, sino infundir respeto y admiración.

Afortunadamente para Fonseca el torito tenía clase y el michoacano estuvo serio haciendo el buen toreo, especialmente con el capote. Tras un tercio de varas y banderillas muy ligeros, Isaac brindo al Maestro Jorge Gutiérrez.

La faena de muleta fue limpia, con aroma de toreo clasico aprovechando las dulces embestidas del salinero con el que logró tandas de buen toreo. Es un gusto ver a un torero con bases técnicas sólidas, lastima que lo hizo ante un toro tan mal presentado. Para su mala suerte lo pinchó y después de media estocada, le dieron una oreja muy barata.

El octavo era un toro cuajado, serio y con trapío, cárdeno salpicado, largo y bien comido, delantero y acucharado de cuerna, muy entipado, este si con una presentación digna que debería de ser norma en una plaza como Juriquilla.

Con el de Garfias Fonseca se fue a portagayola para instrumentarle dos largas cambiadas. Fue una pena que el toro resultó flojo de salida, aunque en banderillas el cárdeno se recuperó y embistio con clase. Después Fonseca mostró su versión más arrebatada y arrolladora con cambiados por la espalda, molinetes y algunos muletazos largos, logrando una faena variada. El público estuvo con él pero con la espada no estuvo certero en el primer intento señalando un pinchazo y posteriormente una estocada entera. Le dieron una oreja algo protestada, pero que le sirvió para acompañar a sus alternantes en la salida a hombros.

No quisiera finalizar esta crónica sin señalar que en este tipo de corridas en dónde alternan toreros jóvenes con condiciones, es indispensable que el toro tenga más seriedad y trapío, claro si de verdad sus apoderados quieren que estos triunfos tengan importancia y trascendencia. Ahora si lo que buscan es lo contrario, lo están haciendo muy bien.

Twitter @joseninog