Crónica de Cinco Villas: Triunfo y drama de Isaac Fonseca.

Isaac Fonseca regreso a Cinco Villas en una tarde plomiza y algo tristona, de esas que, sin saber por qué, parece que nacen sin sangre en las venas y no dejan huella ni historia.

Por Luis CuestaDe SOL y SOMBRA.

Los entusiastas empresarios de la plaza de Cinco Villas montaron un cartel internacional, ilusionados por la fuerza que supuestamente representaría acartelar a Isaac Fonseca tras su regreso de España y lo hicieron en un mano a mano con el torero español Adrián de Torres, un matador con más diez años de alternativa y con muy poco bagaje. Lamentablemente el público de la capital mexicana no abarrotó los tendidos de la plazita como todos hubieran deseado.

Fenómeno curioso este de Isaac Fonseca, ya que todos pensamos que tras su regreso a México después de una temporada muy exitosa en España, iba a congregar un buen número de aficionados en todas las plazas.

La materia prima correspondió en esta ocasión a los hierros de Arroyo Zarco y San Fernando, propiedad de la familia Pérez Salazar que mandaron un encierro bien presentado, pero justo de fuerza y de poco juego en líneas generales.

Tuvo que luchar Adrian Torres con su primero de Arroyo Zarco, un astado manso y desclasado, con el que se le vieron pocos recursos. El toro se defendió mucho durante toda la lidia, por lo que solo pudo mostrarse voluntarioso. Se llevó un par de sustos antes de tirarse a matar y pasó las de Caín con la espada hasta escuchar dos avisos.

Su segundo fue del hierro de San Fernando un toro bajo de fina estampa, berrendo castaño, pero muy justo de fuerza, con el que estuvo mas firme y dispuesto. Lamentablemente el de San Fernando se vino a menos al igual que la faena de Torres y todo terminó con unas tibias palmas tras escuchar nuevamente dos avisos.

No fue la tarde de Torres en Cinco Villas y es que el quinto al igual que el resto de su lote tuvo pocas embestidas y cuando las sacó eran descompuestas. Con cierta tranquilidad ante la adversidad, arriesgó, sorteando en numerosas ocasiones la cogida que afortunadamente no llegó. Fue un esfuerzo que no tuvo recompensa tangible, ni reconocimiento del público por sus excesivos fallos con la espada. Habrá que meditar mucho tras esta tarde.

Isaac Fonseca que se presentó hace unos años como novillero en esta plaza, regresaba pero ahora como matador de toros y tuvo una actuación voluntariosa. Con su primero un toro noble y con calidad en sus embestidas, mostró hondura y personalidad con el capote, pero el toro luego mostró poca fijeza y término rajándose descaradamente. Fonseca tiró de ambición para que no se le escapara el triunfo y le extrajo algunos muletazos de buen corte, pero la faena no consiguió levantar el vuelo deseado. Señaló una gran estocada y se llevó una merecida oreja.

Con el cuarto del encierro tuvo que poner de nuevo firmeza y disposición y plantear su labor sobre ambas manos, pegando tandas de muletazos que no resultaron del todo lucidas porque el toro se fue quedando parado y le costaba mucho trabajo embestir. Al intentar ligar un muletazo por el pitón derecho, fue empitonado de fea manera llevándose una tremenda golpiza afortunadamente sin consecuencias graves. No estuvo certero con el acero y se retiró en silencio.

Al cierra plaza de San Fernando Fonseca lo recibió con una larga cambiada, después manejó el capote con solvencia y gusto con un par de buenas verónicas por el pitón izquierdo, rematadas con una bellísima revolera.

El michoacano se acopló mejor por el pitón derecho con la muleta, por donde surgieron los mejores muletazos en series bien rematadas con hondos de pecho. Con la izquierda no se acomodó y de nuevo retomó la diestra con firmeza para continuar con tandas de mucho mérito frente a un toro deslucido que desarrolló sentido y que embestía siempre rebrincando. Señaló una estocada algo caída tras escuchar un aviso y se llevó una oreja “cortijera” que en nada tapa una tarde de muy poco contenido.

AROYO ZARCO Y SAN FERNANDO/ TORRES Y FONSECA MANO A MANO

Se lidiaron toros de Arroyo Zarco y San Fernando, bien presentados pero de poco juego.

Adrián Torres: Dos avisos y silencio, dos avisos y silencio y tres avisos con pitos.

Isaac Fonseca: Oreja, silencio y oreja.

Plaza de Toros de Cinco Villas: Menos de 1,500 personas.

Incidencias: Destacó en banderillas el subalterno Edmundo Navarro. El trofeo del festejo fue para el triunfador Isaac Fonseca.