A Curro no le importó el frío.

«Se presentó en el ruedo barcelonés un torero que con el devenir de su propia historia es ya una auténtica leyenda»

Por Ángel González Abad.

Un 9 de enero, toros en la Monumental! Apenas sin tiempo para volver de la cabalgata de Reyes y con los turrones en la garganta, la temporada taurina más madrugadora fue la de 1955. La temprana fecha hubiera pasado desapercibida de no ser porque aquel domingo se presentó en el ruedo barcelonés un torero que con el devenir de su propia historia es ya una auténtica leyenda. Curro Romero era el tercer hombre de un cartel encabezado por Miguel Montenegro y Antonio Gallardo con astados de Joaquín Buendía.

Llegaba el sevillano con 19 años recién cumplidos y con el escaso bagaje de un puñado de novilladas sin picadores y una sola con los montados. No eran tiempos para elegir, y Romero no dejó pasar la oportunidad que se le abría de debutar en una plaza de primera categoría en un frío día de enero. Su nombre y sus formas de interpretar el toreo ya habían llegado a oídos de los aficionados que acudieron en buen número al festejo postnavideño. Nadie salió defraudado, pues aquel 9 de enero de ahora hace 68 años, Curro Romero formó un auténtico alboroto. Su primer novillo apenas le dio opciones, pero con el segundo enardeció al público. «Toreando cerquísima y corriendo la mano con ejemplar temple y singular limpieza», definió la pluma de Don Ventura. No faltó una fuerte voltereta y la oreja que le llevaron a la enfermería.

Repitió el día 30 del mismo enero, aunque las cosas ya no rodaron igual. Hasta tres años más tarde no volvió a la Monumental en un gélido domingo de primavera de mal recuerdo para el camero, que escuchó los tres avisos en su segundo novillo. Ya de matador de toros sus comparecencias en Barcelona eran siempre esperadas con ilusión, aunque en toda su carrera sólo consiguió cortar otra solitaria oreja, y fue en la temporada de 1964. Ya no hubo más. Curro no volvió a abrir su tarro de las esencias como el día de su debut, cuando era un chaval con aura de torero grande.

Publicado en ABC