El toro bravo de hoy: Trapío, casta, bravura y otros conceptos.

Casta, bravura, trapío, defensas, peso, edad, temperamento, codicia, raza y estampa. Son algunas características fundamentales del toro de lidia. Algunos de estos conceptos están plasmados en el siguiente artículo y considero que son claves para conocer al toro de lidia y su comportamiento.

Por Luis CuestaDe SOL y SOMBRA.

El toro bravo de hoy es el fruto del paso de un toro que de forma natural defiende su territorio, pero que una vez castigado y sometido huye, hacia el toro de lidia que defiende su terreno, que ataca y acomete y que cuando es castigado y se le somete, no huye, no se amansa sino que lucha, se crece al castigo y transforma su acometida inicial en embestida.

Eso es la bravura, todos los animales atacan pero cuando se les castigan huyen, solo el toro bravo se crece al castigo. Eso es lo que entendemos como bravura un ingrediente clave en las corridas de toros que emociona y es admirada por la afición.

¿Y cómo se consigue esa bravura?

En días pasados escuche decir a un periodista: «¡La mansedumbre es un cancer! ¿Por qué será que abunda en nuestro campo bravo?» Y yo me dije: ¿Qué por qué será? La pregunta sería al revés, ¿por qué será la bravura? La mansedumbre es lo normal, lo que hacen todos los animales. Algo lógico, huir despavoridos cuando se les castiga o cuando se les somete y desarrollan el instinto de supervivencia.

Pero no, la bravura no es natural, claro que no, la bravura es artificial, es excepcional, es la que hace del toro bravo un animal único e irrepetible. La bravura es fruto del trabajo del hombre que a través de un proceso de selección ha conseguido que un animal se comporte en contra de su propio instinto natural. La bravura no solo es artificial sino que nace de la mente de un hombre.

“El hombre lleva años criando toros y tratando de hacer que esos toros sean bravos, y hay dos motivos fundamentales para la aparición del toro bravo como lo conocemos, por un lado el ganadero que cría el toro y que crea la bravura, y del otro lado el toreo que va evolucionando y que exige en su evolución más bravura” aseguraba en alguna ocasión el ganadero Álvaro Nuñez en una entrevista.

Conceptos básicos acerca del Toro de lidia

Trapío: El trapío es la buena presencia de un toro, su gallardía y seriedad, no es cuestión de tamaño, sino del conjunto de rasgos morfológicos externos, actitudes y reacciones palpables a simple vista.

El trapío debe expresar el prototipo racial del toro de lidia, a la hora de apreciar el trapío de un toro hay que conocer las características morfológicas del encaste que procede y podremos aseverar que un toro tiene trapío cuando sus rasgos morfológicos externos coincidan fielmente con el fenotipo del encaste al que pertenezca. Otro factor a tener en cuenta, aunque no determinante, es la edad. La edad da seriedad en la mirada y esa seriedad forma también parte del trapío del toro de lidia.

Trapío también es armonía, buenas proporciones, pero no necesariamente amplitud ni basteza. El trapío, como lo entendemos muchos, lo da la armonía y las proporciones, dos rasgos fundamentales. A mi juicio, las astas deben estar bien colocadas, se simétricas y de preferencia puntiagudas para que le seriedad al astado.

Cuando un toro salta al albero y causa admiración por su presencia, podemos decir que el ganadero ha conseguido el trapío perfecto con ese ejemplar.

Casta: La casta a diferencia de la bravura si es condición innata de algunos bovinos y al contrario de la bravura parece que la selección últimamente se inclina más por restar casta para añadir nobleza y de alguna manera esto adultera en ocasiones la condición del toro de lidia.

La casta es el poder de combatividad que debe poseer el toro de lidia, por lo tanto la casta puede estar presente tanto en la bravura como en la mansedumbre. Un toro puede combatir con más o menos codicia, con más o menos humillación, incluso puede ir a más en mayor o menor medida, pero también puede rajarse en un momento determinado. Ese poder en todo lo que haga o deje de hacer, para bien o para mal, es el indicador de la casta.

Un toro de casta hace cosas que son únicas de su especie. Se admira su nervio, como embiste en determinado momento, pero de pronto se raja, su embestida se vuelve incierta, se aquerencia. Al principio va como un tren a cualquier parte y, sin saber el porqué, se va a tablas cuando menos se espera, éste sería el ejemplo de un toro manso pero con casta.

Si a la casta, es decir al poder de combatividad, le sumamos los conceptos que engloba la bravura estaríamos hablando de un toro excepcional. La casta por lo tanto es el concepto base del toro de lidia. Si al toro bravo no se le añade una buena dosis de casta estamos a un paso de que la bravura como tal degenere en excesiva nobleza y eso en ocasiones acarrea inmovilidad, falta de combatividad y, lo más importante falta de emoción en sus embestidas.

Bravura: La bravura es magia sin duda. A diferencia de la casta, la bravura no fue condición innata de los toros de lidia, la bravura la creó el hombre tras muchos años de selección. Cuando un becerro manso está recién nacido en el campo, alejado de su madre y es atacado por las alimañas, su instinto animal le hace huir, sabe que enfrentándose a su enemigo tiene la batalla perdida y su única defensa es la huida, sin embargo el becerro bravo le plantará cara y será capaz de morir atacando, está “mutación”, en el comportamiento de los bovinos, ha sido creada por el hombre tras una dura selección y esto es, ni más ni menos, la bravura.

La bravura innata era defensiva, la seleccionada es de ataque. La bravura es defender la vida atacando y yendo a más cuanto más dura sea la pelea y el castigo. ¿Qué especie de todo el reino animal sería capaz de ir a más después de recibir tres puyazos? Ninguna, esa es la magia de la bravura.

La bravura es codicia, prontitud, arrancarse de largo, fijeza, temple, galope, humillación, no dolerse y venirse arriba en el castigo y después embestir con calidad, esto también es sinónimo de nobleza. Por lo tanto ideal es que estén ligadas la bravura y la nobleza.

Nobleza: La nobleza en un toro no cabe duda que también la ha aportado la mano del hombre. La nobleza ha sido el ingrediente fundamental que el hombre aportó a la bravura del toro para que éste se convirtiera en toreable. Este ingrediente se ha ido añadiendo conforme a la evolución de la tauromaquia y las exigencias de cada momento que ha atravesado la tauromaquia. Nobleza es sinónimo de obediencia.

La nobleza en un toro significa que el animal ha de ir y hacer lo que el torero le ordene y cuando él se lo ordene. Pero mucho cuidado, la nobleza en exceso es dañina porque, de alguna manera, estamos restando peligro a la lidia y esto conlleva también a la falta de emoción.

Fiereza: La fiereza es algo que no se busca generalmente en un toro de lidia. Como fieros conocemos a los depredadores salvajes que casi nunca o nunca han sido sometidos en su comportamiento.

La fiereza en un toro es la dureza, la dureza en todo lo que realiza, la dureza a la hora de embestir, quizá haciéndolo con brutalidad, dureza a la hora de ser sometido, dureza debajo del peto atacando al caballo de manera más o menos brava o con mayor o menor codicia y la dureza para morir vendiendo cara su muerte. La fiereza es un aspecto del toro lidia por lo cual le cuesta mucho someterse a su lidiador y cuando lo hace, se somete de manera agresiva y enconada. Aunque también es verdad que el toro fiero puede ser en algunas ocasiones noble y bravo. Esta conjunción se produce gracias a la casta, el ingrediente principal que debe de tener cualquier toro de lidia para que la tauromaquia jamás decaiga.

Genio: El genio es definido por muchos como la casta mala, o sea la degeneración de la bravura en reservas a la hora de embestir que generalmente produce reacciones imprevistas y molestas para su lidiador.

El genio es la casta no depurada, es la movilidad incomoda, es, en ocasiones defenderse con ventajas, esperando reacciones del matador para luego reaccionar de manera inesperada. El genio es difícil de domeñar y hace pasar malos ratos a la mayoría de sus lidiadores.

En pocas palabras el genio siempre será el antónimo de la nobleza y siempre puede estar presente en un astado de lidia, porque deriva de la casta, que si es buena será bravura y si es mala será genio.

Es lo que digo yo.

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