Un centenario llamado Raymundo Cobo.

Por Raúl Jiménez Guillén.

Conocí a Raymundo por Janet Bold. En ese tiempo acompañábamos proyectos de tesis que buscan comparar la creatividad de niños bilingües náhuatl-español versus niños español-inglés. Se requería quien diseñara la experiencia para “creatividad”.

La primera vez que nos encontramos, operaba el hotel Misión de Atlihuetzía, ¿Por qué nos reunimos ahí? Porque en una de las paredes del restaurant, la empresa Posadas, dueña en aquel entonces, de los hoteles misión. Le había pedido a Raymundo Cobo pintar una escena de toros de lidia en una de las paredes.

Frente al mural, desayunamos y platicamos del proyecto del que Cobo fue haciendo una serie de anotaciones. Nos trasladamos a San Isidro Buen Suceso. Cobo solicitó como material únicamente una caja de plastilina de, no recuerdo si de 6 o de 10 piezas, para trabajar con los niños.

Durante varios meses estuvimos en comunicación con Raymundo hasta que realizó un viaje a Japón donde presentaría sus piezas de escultura en plata. Las que desarrollaba como parte de un proyecto a largo plazo relacionado con la tauromaquia. Ahora vuelvo a saber de él por que celebró su cumpleaños número 100.

Guardo con cariño, el boceto de un toro de lidia que en una hoja de cuaderno hizo Raymundo y me regalo en una de nuestros desayunos en Atlihuetzía y que acompaña esta disonancia.

La fiesta y el arte de los toros

Tlaxcala es la entidad donde se registra el mayor numero de ganaderías de toros de lidia, lo que determina su relación con las corridas de toros. Estas se hacen presente de varias maneras, novilladas, corridas de toros y la huamantlada, que es una forma de “tentar” el destino frente a un animal de más de 350 kilos.

En casi todas las plazas de toros y sus alrededores se encuentran matices de una multiplicidad de expresiones de arte, particularmente las esculturas de toros y toreros o escenas de la vida campirana, que en Tlaxcala tienen una fuerte presencia. Raymundo Cobo es el artífice de buena parte de lo que, junto con sus hijos, ha sido bautizado como “el arte de los Cobo”.

Antonio de Carlo escribe el 19 de marzo de 2019: “Don Raymundo ha vivido todo, desde muy joven tuvo la oportunidad de beber las mieles inspiradoras de la tauromaquia, conviviendo muy de cerca con las máximas figuras de la fiesta brava. En el medio taurino son recordadas aquellas tertulias donde de pronto se reunía el maestro Cobo con grandes figuras de todos los ámbitos como el gran tenor continental Pedro Vargas, Mario Moreno Cantinflas o el maestro Fermín Espinoza Armillita, Lorenzo Garza El Ave de las Tempestades, Carlos Arruza El Ciclón, Silverio Pérez El Faraón de Texcoco y muchos más.”

“Una de las más recientes, fue el busto (muy criticado en su momento) del fallecido torero charro Mariano Ramos, develado hace justo un mes en la Monumental Plaza México en el cierre de temporada 2018-2019, donde estuvo en juego la Oreja de Oro y en el cartel de cerrojazo estuvieron anunciados Arturo Saldívar, Sergio Flores y Michelito Lagravere quien confirmó alternativa, siendo el triunfador Sergio Flores.”

Un centenario llamado Raymundo Cobo

El 14 de enero de 1923 nace Raymundo Cobo y este 2023 cumplió cien años. Un buen centenario. Raymundo nació el 14 de enero de 1923 en la embajada de España en México, ya que su padre, Eduardo Cobo Sámano, originario de Santander, y su madre, Cruz Reyes, de Monterrey, Nuevo León, dispusieron que sus hijos nacieran y tuvieran la doble nacionalidad, por este motivo.

El Paseo de los Toreros que se ubica en la Macro Plaza de Monterrey también es obra del maestro Cobo Reyes. Alberga tres esculturas de casi dos metros de altura que representan la trilogía de la tauromaquia en Nuevo León: Lorenzo Garza, Manolo Martínez y Eloy Cavazos. Es autor de la Numismática Taurina que se integró con monedas de los 25 toreros más importantes de la historia, realizadas en oro de 24 kilates.

“Yo toreaba porque sólo así se transmite mejor el toreo a las obras artísticas. Y sigo viniendo a los toros porque tengo la ilusión de ver a los toreros de hoy y del mañana”.

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