Desde hace varios meses Fonseca ha buscado torear con el peruano sin éxito e incluso ha llegado a declarar que Roca Rey es un referente en su carrera, sin embargo RR no lo ha visto en ningún patio de cuadrillas durante la presente temporada.
Por Luis Cuesta – De SOL y SOMBRA.
El torero mexicano Isaac Fonseca fue uno de los protagonistas en el programa Onda Madrid en la noche del pasado domingo informó el portal español Contrabarrera6.
Cuando le preguntaron por su confirmación en la Plaza México se le propuso un mano a mano entre los dos toreros de la tierra Joselito Adame y el propio Fonseca. Pero el torero michoacano no le quiso dar mucha importancia al nombre de Adame o quizás intentó evadir una confrontación con la primera figura mexicana y señaló “Yo me imagino más un Roca Rey y Fonseca.”
Y aquí es donde uno se pregunta ¿qué méritos tiene el torero mexicano para aspirar a un mano a mano con la primera figura mundial del toreo? La respuesta es: Ninguno.
Andar cortando “orejitas pueblerinas” por algunas plazas mexicanas no le alcanza todavía a Fonseca para aspirar a un mano a mano, que seguramente lo podría sepultar al olvido en caso de producirse, ya que solamente desde el paseíllo Roca Rey le lleva ventaja en torería y personalidad al torero de Morelia, que en su presente temporada por ruedos mexicanos, lejos de apuntar avances en su toreo, ha demostrado ser el perpetuador del toreo más vulgar y monótono que hemos visto en los últimos años.
Fonseca se ha distinguido hasta el momento por marcar una distancia abismal con el resto de sus compañeros de generación, pero no por sus buenas maneras, sino por el pegapasismo interminable que produce en cada tarde donde se le anuncia. Un pegapasismo montaraz que generalmente suele ser premiado con orejas, pedidas por la simpatía que despierta en los corazones de “Los Villamillennials” -que son algo así como los pegapases, pero en lo taurino- pero casi nunca por sus méritos táuricos.
Afortunadamente para Fonseca, actualmente en las plazas de toros del país hay mas público que afición, y el toreo que prevalece y que más disfruta ese público, nada tiene que ver con la interpretación en pureza de las suertes, pues generalmente se trata de un pegapasismo ventajista, fruto de la degeneración en el arte de torear.

¿Que hoy se torea mejor que nunca?
Esta frase pronunciada como una verdad hasta el cansancio por un sector taurino, de tanto repetirse, ya se ha convertido en una especie de santo y seña por todo aquel que quiere defender y justificar la tauromaquia contemporánea. Yo sinceramente no creo que hoy se torea mejor que antes. ¿Cuantas veces no observamos festejos en donde al doblar el último toro nos quedamos vacíos ante faenas que no aportan ni un solo detalle para el recuerdo? Por eso cuando se produce, rara vez, en el ruedo una pincelada de originalidad, un asomo de riesgo, de emoción o un pellizco de arte, vibramos porque es algo casi inusual en los toreros contemporáneos.

El Maestro Domingo Ortega ante el cuestionamiento de que si se toreaba mejor que en su época, expresó lo siguiente:
“Hoy que según muchos se torea mejor que nunca son muy pocos los toros que saben torear con el capote ¿y por qué sí se torea tan bien no lo hacen en el primer tercio? Pues muy sencillo porque en la actualidad no se ponen en práctica los conceptos, no se torea, se dan pases; eso sí, muchos pases (…) ¿Cómo es posible que me diga que se torea mejor que nunca? ¿Cuántas veces han visto echarle a los toros la pierna adelante antes de que llegara el toro la jurisdicción del torero? Yo he visto lo contrario: todo más de perfil, para atrás, destoreando (…). Señores estamos ante un momento grave con relación al arte de torear: el buen aficionado ya es una minoría y el público se deja convencer de que hoy se torea mejor que nunca (…) y si no se pone coto, se van a perder las buenas normas clásicas por completo y si éstas desaparecen, el toreo será una cosa distinta de lo que debe ser. Cuando empecé aprendí que para el arte de torear es más importante el toro que el público y que cuando los toros se entregan, a la larga termina entregándose el público también sin necesidad de buscar el aplauso fácil del tendido.”



Suscribo y es lo que digo yo.




Responder a AlejandroCancelar respuesta