Crónica de la Plaza México: Entrega sin premio.

La quinta corrida del serial de novilladas de la Plaza de Toros Mexico finalizó sin premios para los espadas mexicanos Luz Elena Martínez, Paco de la Peña y Kevin Loyo. Martínez y De la Peña no pudieron finalizar su presentación al resultar heridos por asta de toro. Los novillos de La Playa fueron encastados y bien presentados, en un evento que registró menos de un cuarto de las 42.000 localidades del aforo.

Por Borja Ilián.

Dos horas y media duro el quinto festejo de la temporada en la plaza de toros más grande del mundo, en el que dos novilleros acabaron en el quirófano tras varios avisos y se escucharon algunos aplausos en el arrastre para los novillos de La Playa.

Martínez no fue capaz de mandar con la mano derecha al abre plaza. Un novillo ‘geniudo’ y sonoramente ‘protestón’ al que Luz Elena se empeñaba en citar en paralelo. La novillera desertó en su intento por dominar las embestidas del novillo y apostó por trincherazos y pases cortos en el inicio de su labor muleteril, aprovechando el viaje del astado. En uno de ellos, el novillo mostró casta y Martínez temple. Lo que sucedió con la mano izquierda pudo haber sido una ‘circunstancia’. Sin embargo, es un hecho que la novillera atesoró pureza, pues la tanda de seis naturales seguidos y otra de cuatro que realizó, atemperó al novillo, encendió su casta y trajo a La México por unos momentos la esencia de un toreo puro. No se asomó al contrario, pero sí desmayó convencida la tela, doblegando la testa del astado que transitó ceñido y sometido a la joven. Recalcar que Luz Elena en ningún momento movió las zapatillas ni alteró su verticalidad quieta. Quiso matar recibiendo y pinchó. En el segundo intento, se quedó inerte sobre la cara del astado y resultó herida, tras señalar un bajonazo. La oreja, ni pedida ni otorgada, quizás no hubiese tenido más justificación que las tres ya entregadas en este ciclo de novilladas; aunque para el recuerdo de su actuación se llevó una herida de 20 centímetros en el muslo.

Tras el primero, saltó al ruedo un novillo bien presentado y quejumbroso, que apretó en el peto. Fue para Paco de la Peña que interpretó, con gesto y voz, pases por ambas manos, siempre citando con el pico. El buen segundo, siguió el engaño sin pausa ni recorrido; aunque de la Peña no acertó, ni con la muleta ni con el estoque.

El tercero era un novillo de bandera. Un cárdeno bravo que lució en el caballo y las banderillas. En la muleta rebañaba al cielo tras tomarla con noble fiereza, sin embargo Kevin Loyo pasó desapercibido en su labor.

Y mientras Luz Elena Martínez era intervenida en un quirófano de la capital, Paco de la Peña cubría con problemas su turno con un cuarto novillo que arremetía ciclónicamente. En un momento de la faena el burel se llevó por delante al dubitativo novillero. La cogida también retiró al novillero por el resto de la corrida.

Con sus compañeros de terna heridos, Kevin Loyo se vio con la responsabilidad de enfrentar a tres novillos de La Playa. Al cuarto lo finiquitó rápido y correctamente. El quinto era una ametralladora de pases. Pero al celo hay que templarlo. Loyo acabó desarmado escuchando crueles gritos de “toro” “toro” de un tendido muy decepcionado con la labor del novillero.

El reloj sin agujas y el cemento de las localidades vacías, como ruinas vivas, presenciaron un último ejemplar traído del campo del estado de Nuevo León. El astinegro, con más genio que casta, era un novillo con mucho peligro que no le brindó muchas opciones a un Kevin Loyo que terminó en silencio su discreta actuación.

Tras muchas peticiones de vuelta al ruedo, los propietarios de la divisa saludaron discretamente en el tercio, para concluir de esta manera una importante tarde de toros en ‘La México’, gracias a la bravura que trajeron desde el norte los novillos de La Playa.

Con información de Infobae.


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