Por Heriberto Murrieta.
La clausura del Estadio de la Ciudad de los Deportes y la Plaza México se dio bajo raras circunstancias. Todavía rodaba el balón en el partido entre Cruz Azul y Santos cuando, armado con sellos con pegamento, el alcalde Luis Mendoza irrumpió en la colonia Nochebuena.
Habló el político con ambigüedad de “temas” y “situaciones” de protección civil, sin especificar si se refería a seguridad, accesos, baños, alambradas, estructura de los inmuebles o rutas de evacuación. Horas después se sabría que las causas del abrupto cierre fueron la pirotecnia y la falta de seguridad en el perímetro de los dos escenarios. ¿Cruz Azul contaba con los permisos para sacar chispas? Víctor Velázquez asegura que sí. ¿Entonces hubo alguna otra razón?
Al momento de dejar caer estas teclas, no se sabe en qué faltas incurrió la administradora del inmueble de enfrente, donde se celebraba un espectáculo infantil con motivo del Día de Muertos. En cualquier caso, el alcalde remarcó que el problema no es programar dos eventos a la vez en el coso y el coloso. ¿Hubo oportunismo o protagonismo político? Lo cierto es que el numerito acaparó las portadas. Un episodio más en la picaresca del futbol nacional.
Sin deberla ni temerla, los Potros tuvieron que marcharse a una caballeriza sureña, lo que causó el entendible disgusto del jinete Emilio Escalante. Por culpas ajenas, el Atlante perdió su condición de local y la taquilla del duelo ante el Tampico-Madero.
En lo estrictamente deportivo, el cambio de sede afecta al América. De por sí no se ha sentido local en la Ciudad de los Deportes y ahora tiene que recalar en Puebla para su partido de mañana contra el Pachuca. Pero como reza el dicho ranchero, “el que es buen gallo donde quiera canta”. Y el bicampeón, que es mejor y tiene 11 puntos más que los Tuzos, seguramente vencerá, confirmando así su repunte rumbo a la Liguilla o, de perdis, el Play-In.
APUNTE TAURINO
En busca de certidumbre, muchos aficionados nos han preguntado si la actividad taurina continuará con normalidad en la Plaza México, después de la clausura intempestiva del sábado pasado. La empresa del coso no ha fijado su postura pero confío en que la corrida de rejones del domingo 17 se dará sin contratiempos.
Por otra parte, como informamos en esta columna hace varias semanas, Enrique Ponce se despedirá de la plaza de Juriquilla el 15 de noviembre con toros de la ganadería queretana de Los Encinos. Alternará con Octavio García “El Payo” e Isaac Fonseca. Saldrá por delante el rejoneador navarro Guillermo Hermoso de Mendoza.
Uno de los compromisos del valenciano es el mano a mano con Diego Silveti el 24 de este mes en Irapuato. El sábado pasado en Tlaxcala, un toro de La Soledad le rompió el menisco a Diego pero, tras eludir la operación, está metido de lleno en su rehabilitación para cumplir con sus próximas fechas, que son varias. El incidente me ha hecho recordar a su padre, el inmenso Rey David, que afrontó un calvario con múltiples operaciones en las articulaciones. La fuerza de voluntad y un espíritu indomable han caracterizado a esta dinastía centenaria.
Publicado en Reforma.






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