Crónica: Enrique Ponce se revindica con Guadalajara en su despedida.

Por Luis Ernesto Carvajal.

Segunda corrida de la temporada de reapertura de la Plaza de Toros Nuevo Progreso. Buena entrada casi llenando el númerado con toros del hierro Tequisquiapan con buena presencia y juego variado. Destacando 1° y 2° por su calidad en su embestida. 

Enrique Ponce se revindicó con Guadalajara en una emotiva y cariñosa despedida que no pudo coronar por sus fallos con el acero. Leo Valadez se llevó el único trofeo de la tarde y Arturo Gilio deslumbró a la afición tapatía.

La afición de Guadalajara nunca había visto a un Enrique Ponce en plenitud como lo hizo la tarde de éste Domingo y es que lidió un lote con trapío que supo aprovechar a cabalidad dando una cátedra de su toreo tan particular. Al primero de la tarde “Romancero” lo recibió por verónicas muy suaves y delantales. Lo llevó al caballo con torería y el varilarguero midió muy bien el castigo.

Con la muleta realizó una faena breve pero intensa y es que “Romancero” tenía una gran calidad en el pitón derecho que Enrique Ponce aprovechó por completo. Con la muleta muy baja y por momentos embraguetado recibió los primeros olés intensos de la tarde con derechazos muy estéticos. Remató su faena con sus famosas poncinas que fueron muy coreadas. Dejó una estocada entera sin efectos y se puso pesado con el descabello escuchando hasta un aviso. 

Con el segundo de su lote “Creador de sueños” dio una cátedra “Poncista” al toro más débil de la corrida haciendo una labor de cuidados intensivos de gran mérito.

Nadie apostaba por lo que vendría y es que media altura supo meter poco a poco al toro en su muleta, logrado una faena llena de derechazos y naturales muy templados aunque por momentos ventajista en su trasteo. 

Se tiró a matar aliviándose y pinchando nuevamente, tuvo que descabellar en reiteradas ocasiones pero eso no desanimó al público tapatío que le obligó a dar una vuelta al ruedo muy cariñosa. Al finalizar el festejo parte del equipo operativo de la plaza lo sacó el hombros ante los gritos de ¡Torero, torero! de la afición tapatío.

Leo Valadez tuvo una actuación voluntariosa y trató de agradar toda la tarde aunque sin gran trascendencia. Con el capote estuvo muy variado con chicuelinas, fregolinas, zapopinas y hasta una bonita media de rodillas. Sucumbió ante la presión del público banderilleando a sus 3 torosaunque desgraciadamente sin ser pares muy bien logrados. Lo más destacado de Valadez lo veríamos con el toro de regalo dejando una faena correcta y aseada aunque sin transmisión alguna aunque le valió para cortar un apéndice benévolo del palco. 

El momento que pasa el joven Arturo Gilio es para alegrar a cualquiera y es que su toreo empieza a tomar gran personalidad y muy buen gusto. Al primero de su lote toreo por “Gaoneras” pasándoselo muy cerca y demostrando que venía a arrear fuerte. Con la muleta templó las embestidas de “Huizache” que tenía un gran recorrido y embestía con emotividad a media altura. Con ambas manos dejó muletazos de gran calado en la afición pero no supo culminar su actuación con la espada dejando una estocada delantera sin efecto y poniéndose pesado al descabellar. Aún así fue ovacionado con fuerza.

Con el segundo de su lote, dejó naturales de muy buena factura pero la faena no subió de intensidad por la falta de transmisión del astado. Nuevamente erró con la espada y le quedan bastantes horas delante del carretón mejorando la suerte suprema. Ganas de volver a verle y seguro estoy de que vendrá a refrescar el estancado escalafón de toreros mexicanos.

Tras un receso el próximo fin de semana, se reanudará la actividad en la Nuevo Progreso el próximo 14 de Febrero cuando se dé la esperada visita del torero sevillano Borja Jímenez que alternara con los mexicanos Ernesto Javier”Calita” y Diego Sánchez con un encierro mexicano de la ganadería de Barralva.


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