Los astados de José Escolar han protagonizado este sábado un sexto encierro multitudinario y tumultuoso, con pocas caídas a pesar de la cantidad de mozos que participaban en la carrera. Los toros han recorrido las calles de Pamplona en dos minutos y 42 segundos. Al final de la carrera, un animal ha barrido el burlandero, con momentos de tensión para los mozos. Cuatro personas han resultado heridas, ninguna por asta, según el parte provisional de Cruz Roja.
Los toros de José Escolar han protagonizado algunos de los encierros más complicados de los últimos años. Y es lógico, porque su divisa es una de las dos españolas depura procedencia Victorino Martín. Procedentes de Lanzahíta (Ávila), sus astados pastan en la finca Monte Valdetiétar. Por eso, son duros. El año pasado participaron en el séptimo encierro, y realizaron una carrera rápida y peligrosa: tras 2 minutos y 17 segundos resultaron heridos siete corredores, aunque ninguno por asta de toro. Por la tarde serán lidiados por los diestros veteranos Rafaelillo, Fernando Robleño y el colombiano Juan de Castilla.
En el encierro de ayer de los Jandilla tampoco hubo cogidas. “Fue un encierro muy rápido ―dos minutos y 19 segundos―, limpio y también emocionante; en primer lugar, por los toros, esta vez los nobles toros, que se dedicaron a correr y evitaron derrotes y cornadas a pesar de las facilidades de los humanos de blanco y rojo; y emocionante también por el peligro que desprendían las imágenes y las carreras de los más experimentados”, contaba ayer Antonio Lorca.
Publicado en El País





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