Opinion: Bendita Bronca.

Texto y Fotos de Jaime Oaxaca.

La bronca del pasado sábado 1 en La Ranchero Aguilar, puede ser un parteaguas en la fiesta brava de Tlaxcala.

Ese día en la noche, después de la corrida de la bronca ocasionada por los pequeños toros de Hernández Cosío, se dice que un funcionario responsable de una secretaría (creo que el de Turismo), se enteró que en la plaza de toros se había escenificado una bronca de órdago.

Por fin el público protestó porque le dieron gato por liebre o novillo por toro. La afición, quien sostiene el espectáculo, al fin despertó.

Desconozco quien fue con la noticia. Quizá el funcionario se enteró que no es la primera vez que se le mete la espada al público. Se fajó los pantalones y supongo que dijo ¡Basta, a solucionarlo!

Los toros de García Méndez ya estaban en los corrales de la plaza desde el sábado al medio día. No vi el encierro; sin embargo, corría el rumor que no tenía trapío, que carecía de presencia. ¡Vaya usted a saber! Me queda claro que sin la intervención del gobierno ese encierro se hubiera lidiado el domingo.

La corrida terminó cerca de las 10 de la noche del sábado. Al parecer se juntaron con el funcionario, la empresa, el juez de plaza, el matador José Luis Angelino quien, además de haber actuado, es el Director del Instituto Taurino. Más que ponerse de acuerdo, debieron darles órdenes que se aplicaran, que ya no se pasaran de listos con la gente para para evitar más desmanes en la plaza.

Legalmente, el único que puede rechazar un encierro es el juez de plaza, supongo que así le hicieron y echaron pa’trás los toros, innegable que la bendita instrucción “llegó de arriba”.

El matador Carlos García Méndez, uno de los hijos del ganadero, dio el primer aviso de que algo estaba pasando, su declaración fue lo primero que se dijo abiertamente. Casi a la media noche publicó en su cuenta de Facebook: “mañana la corrida de Tlaxcala no será de García Méndez, suerte para todos, ojalá triunfen con la sustituta y el juez haga su trabajo”.

Son tres empresas las que organizan la feria. Una es Feria Toro con José Luis Alatorre y Othón Ortega hijo. MDT Toro con Checo Hernández Weber y Carlos TamayoRuedo tres: otra vez Alatorre, Pablo Corona y Pedro Haces.

El encierro que provocó la bronca fue de Checo Hernández Weber, de la dehesa de Rancho Seco, aunque haya lidiado con otro nombre.

Feria Toro envió un comunicado a media mañana del día 2 de noviembre. Anunciaban el cambio de ganadería. Los García Méndez serían sustituidos por El Vergel y Montecristo, dijeron que “por determinaciones del juez de plaza la corrida de García Méndez fue rechazada en su totalidad”. No menciona cuándo la rechazó.

El día grande de la feria salieron al ruedo tres de El Vergel con presencia, sin exageraciones, el primero, un jabonero de pinta, fue aplaudido al aparecer en la arena. Y tres de Montecristo, el sexto también aplaudido. Ninguna cualidad extraordinaria de los cornúpetas.

El Zapata sigue gustando al grueso de público, cortó dos orejas (creo que una era suficiente) y otra al cuarto, bien con la espada. El Capea tuvo una actuación discreta. Diego San Román se puso cerca, pero sus fallos con la espada le impidieron obtener algún premio.

Total, más que lo sucedido durante el festejo, la relevancia es que a raíz de lo acontecido el pasado 2 de noviembre cambien las cosas para bien en Tlaxcala. Si es de aquí pa’l real, quizá hasta nos libremos de los Reyes Huerta del día 8.

Bendita Bronca.


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