Por Antonio Muñoz.
Había cierta expectación por la corrida de Fuente Ymbro en la Maestranza. Un encierro bien presentado y que llamó la atención de los aficionados desde que llegaron a los corrales de la Real Venta de Antequera desde el pasado miércoles.
Los animales de Ricardo Gallardo dejaron momentos muy interesantes, llenos de bravura, emoción y mucho carácter en cada embestida, en este tercer festejo de abono en el que actuaron tres toreros necesitados de triunfo: Álvaro Lorenzo, Rafa Serna y Molina.
Los tres toreros mostraron sus conceptos del toreo y el momento actual que atraviesan en sus carreras. Lorenzo, con diez años de alternativa, tenía que demostrar que sigue con su buen momento para regresar al circuito, mientras que Serna y Molina estaban obligados a triunfar. El sevillano consiguió puntuar con una oreja en el quinto de la tarde, el mejor de la corrida.
Un buen lote de Rafa Serna
Volvía Rafa Serna a la Maestranza tras su ausencia el pasado año. El torero sevillano realizaba su segundo paseíllo de la temporada tras actuar el pasado Domingo de Resurrección ante los animales de Martín Lorca. Menudo compromiso. No iba a ser fácil tampoco la de esta tarde. En frente tuvo un lote de triunfo con animales de mucho interés.
Tuvo el triunfo en sus manos con Escogeperro y Sevilla lo premió por su voluntad en el quinto de la tarde. Rafa Serna, después de irse a portagayola y brindar al público de la Maestranza, vio como las embestidas bravas de Escogeperro llenaron de interés a los aficionados. El sevillano se puso sin probaturas con la pañosa: ligando al animal y toreando en redondo. El toro pidió más sitio entre cada muletazo, a lo que Serna optó por seguir atacando desde el principio, quizás fruto de esa voluntad por triunfar.

Por la izquierda tuvo mucha calidad este animal, siempre intentando coger los vuelos de la franela de Serna. Fue una faena desigual con enganchones, debido al viento y a las necesidades del bravo animal. Subió el nivel de la faena al volver por la diestra, llegando a tocar la Banda de Tejera en excelentes derechazos. Ahí, el toro dio las mejores embestidas de la tarde, aunque la faena no llegó a explotar. Finalizó su labor con ayudados por bajo antes de enterrar la espada en el morrillo del animal. Oreja meritoria que otorgó la presidenta ante este bravo Escogeperro.
Antes en su primero, le tocó a Laminado, un morlaco con más movilidad que calidad. Aunque eso sí, hubo mucha emoción en el ruedo, fruto de esas embestidas desiguales.
Lo intentó de todas las maneras el sevillano sin llegar a coger vuelo la faena. Comenzó las dos primeras tandas ligadas con la mano diestra: cortas, con emoción y enganchones. En esa distancia larga se movió mejor el animal aunque reponía y pedía más sitio a partir del cuarto muletazo. Lo intentó por la distancia corta y el de Fuente Ymbro pidió más firmeza y orden al torero. Por la zurda, Serna estuvo más acelerado y fue más complicado dominarlo: hubo algún que otro desarme que deslució la faena. Con la espada no se lo pudo fácil al sevillano tras varios pinchazos.
El buen momento de Álvaro Lorenzo
El toledano regresaba al coso del Baratillo en mitad del buen momento que atraviesa con su concepto del toreo delante de los animales. Fue importante la labor que realizó al primero de la tarde llamado Cazador. Un animal, negro y con mucho trapío, de 598 kilos que se lo puso complicado al diestro. Tuvo una tarea complicada el torero, entre las complicaciones del viento y las duras embestidas del animal, que a base de mucha firmeza y temple en la muleta le sacó buenos pases con la diestra y con la zurda. Aguantó las embestidas broncas del de Fuente Ymbro y las miradas antes de cada embroque. Reconoció Lorenzo rápidamente que en la distancia corta y con la mano baja el toro iba mejor. El toro respondió y fue a más la faena.

Algunas veces salieron muletazos limpios y otros con enganchones por culpa del viento, principal acompañante de la tarde de este domingo. Labor muy meritoria para aficionados que malogró con la espada. Con el cuarto toro no pudo demostrar nada con el sobrero de Murteira Grave. Un animal soso y aburrido que no transmitió emoción en ningún momento.
La voluntad de Molina
Era el debut como matador de toros de Molina en la Maestranza. El diestro albaceteño comenzó su labor de rodillas al sexto de la tarde con un cambiado por la espalda desde el centro del ruedo. Eran las 20.50 horas, cuando el de Fuente Ymbro galopó a larga distancia en la franela del torero. Otro gran toro de triunfo. Fue una labor acelerada y marcada por los enganchones durante toda la faena, a pesar de las condiciones del animal. El torero no estuvo cómodo delante de Pijotero y buscó otros terrenos en el que molestara menos el viento. Al final, entre una cosa y otra no hubo entendimiento.

Al igual ocurrió en el tercero de la tarde. Se fue a la puerta de chiqueros para recibir al jabonero de Fuente Ymbro, el animal con mejor estampa. Tuvo clase enlas primeras embestidas en la muleta. Con cuatro doblones con la rodilla, Molina comprobó la calidad de su oponente. En la siguiente tanda, se sucedieron los enganchones y el toro se rajó. Voluntad de Molina durante toda la tarde que se le vino grande.
Ficha del festejo
Real Maestranza de Caballería de Sevilla – Segundo festejo de la Feria de Abril 2026 y tercera corrida de la temporada en Sevilla. Media plaza. Toros de Fuente Ymbro y Murteira Grave (4º bis),
- ÁLVARO LORENZO, ovación tras aviso y silencio
- RAFAEL SERNA, silencio y oreja
- MOLINA, silencio y silencio tras aviso.
Publicado en El Correo Web




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