El viaje de Juan Ortega al tiempo de Goya a través de un traje de alta costura: “Es importante hacer pedagogía, contar el toreo en otros sectores de la cultura”

Estrenará este sábado en la corrida goyesca de Ronda un vestido de torear de la época, producto de una ardua investigación, que ha contado con la participación de siete artesanos de toda España.

Por Zabala de la Serna.

Son las dos de la tarde del martes 25 de agosto. Faltan diez días para la 67 edición de la tradicional corrida goyesca de Ronda -que se celebrará este sábado 5 de septiembre- y once para la que tendrá lugar en Aranjuez, al día siguiente. O sea, el 6 de septiembre. Juan Ortega, anunciado con Morante de la Puebla en ambas tardes, acaba de salir del taller de Santos y camina pletórico por la calle Maldonado de Madrid. El vestido de majo que estrenará en Ronda ya ha cobrado forma. Y el mar de sus ojos levanta un oleaje de emoción incontenido al verse envuelto en la jaqueta de terciopelo corinto: “Esto es ser torero”.

Emprendemos una larga y bellísima expedición al surgir de los majos como rebelión ideológica y cultural frente al gobierno de José Bonaparte y la moda francesa. El viaje nace en los albores del invierno, cuando despertó en Ortega la ilusión de hacerse un vestido goyesco especial y, junto a su equipo, decidió adentrarse en lo más hondo de la época y las tauromaquias de Goya para traer al siglo XXI un traje “que se corresponda con la historia y la profundidad de la indumentaria goyesca”.

La investigación, cuyo primer dossier data del mes de noviembre, abarcó tres campos: el estudio de las pinturas de Goya y su prolija colección de grabados de tauromaquia, la búsqueda de piezas originales de la época, a través de coleccionistas privados y visitas al Museo del Traje de Madrid guiadas por técnicos del Ministerio de Cultura, y un repaso de los trajes goyescos que han lucido otros toreros en la historia reciente.

Tras el trabajo de campo, el diseñador malagueño Salvador Aguilar realizó un primer boceto de la manga de la chaquetilla, que Santos García, sastre de confianza de Ortega y ganador del prestigioso Dedal de Oro (2014), reinterpretó en un vestido que, sin buscarlo, es una reivindicación del traje de torear como pieza de alta costura e incalculable valor artesanal que, no en vano, ha inspirado en los últimos años a las grandes firmas de la moda como Dior, Balenciaga o Schiaparelli. “Han participado siete artesanos de toda España en la elaboración del vestido y sus accesorios“, cuentan el torero y su jefe de comunicación, Juan Carlos Estrada, compañero de viaje en este precioso recorrido por el crisol de referencias históricas y detalles que arroparán en Ronda la planta enjuta de Ortega.

Retrato de José Romero que inspira el color del traje
Retrato de José Romero que inspira el color del trajeEl Mundo

Desde la capa negra que envolverá el paseíllo y nace de una litografía de Ángel Louis Janet (1815-1872) hasta las hebillas de las zapatillas. “Descubrimos que muchos toreros han llevado las francesas y no las de la época. Nosotros encargamos tres juegos, en bronce, plata y oro, a un taller de Alicante y las zapatillas son las de siempre, pero llevan un boquete especial para las hebillas”. La pasamanería, dorada y con borlas tomadas de una litografía de El Morenillo, se encargó en Sevilla; las medias están hechas en Portugal; la faja, de color celeste, en Valencia; y la madroñera, en Ronda.

Las manos de Milagros y “Encarni” continuaban por aquellos días cosiendo con mimo los madroños de seda bajo la luz amarilla del salón de su casa. Son las últimas tejedoras que confeccionan madroñeras en seda. “Queríamos que algo estuviera hecho en Ronda porque es un enamorado de la ciudad y dimos con ellas, después de muchas vueltas, llamando al Ayuntamiento. Nos reciben en su casa y Juan está muy ilusionado y agradecido porque, realmente, nos están haciendo un favor”.

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La admiración de Ortega por Ronda se encuentra en cada rincón del vestido. La madroñera bebe de la estatua que preside los jardines del coso en honor a Pedro Romero,célebre torero rondeño que sembró el germen de la tauromaquia actual e inspiración de la corrida goyesca. También el contraste del celeste de la faja y corinto de la jaqueta homenajea a la dinastía de los Romero. “Nos inspiramos en un retrato de José Romero -hermano de Pedro- realizado por Goya entre 1795 y 1798”. “El terciopelo, en cambio, lo sacamos de un vestido que vimos en el Museo del Traje. Allí nos explicaron que llevaban terciopelo las personas de nivel social alto. He perdido la cuenta de los sitios y fabricantes que buscamos hasta encontrar uno de la tonalidad que buscábamos que fuese lavable y natural. Llevarlo sintético nos parecía una falta de respeto al traje y a todo el proceso”. Por esta razón, Ortega no podrá lucir el mismo traje en la goyesca de Aranjuez, a 24 horas de Ronda: “Es imposible que logremos limpiarlo tan rápido”.

Grabado que ha inspirado la capa
Grabado que ha inspirado la capa

“¿Qué dice este vestido de la tauromaquia de Juan Ortega?”, preguntamos. “Todo. No buscamos recrear un traje de época ni sacar un Armani deslumbrante. Es importante hacer pedagogía, contar el toreo en otros sectores de la cultura. Hemos querido dar al rito la enjundia que tiene y que se hable de ellos. Eso es Juan Ortega [dice Estrada]: profundidad, estudio y una capacidad y disciplina de análisis privilegiadas. Detrás de todo lo que hace, hay una búsqueda brutal, aunque eso hace que, muchas veces, vayamos más lentos o se esperen cosas que no llegan. Eso genera mucho sufrimiento”. Ortega ha eslabonado triunfo tras triunfo en la última semana de agosto. Cinco salidas a hombros en cinto tardes (Antequera, Cuenca, Almería, Palencia y Tarazona).

Su pulsión cultural hace obligado el recuerdo al inolvidado Ordóñez días antes de su goyesca y en el año de su 75 aniversario de alternativa. Por su profundo calado en la historia, que fue mucho más allá de Orson Welles y Hemingway. Ortega es “muy ordoñista y muy del Niño de la Palma porque introdujo en Ordóñez la influencia de Cagancho”. Tocan el timbre de la casa de Encarni. Sigue tejiendo la madroñera que, el próximo 5 de septiembre, ella misma colocará sobre el pelo de Juan en Ronda, la cuna de Pedro Romero y Antonio Ordoñez.

Publicado en El Mundo


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