Galapagar apuesta por el futuro del toreo con una feria dedicada a la cantera.

Del 11 al 14 de septiembre, la localidad madrileña celebrará cuatro festejos con las escuelas taurinas y los jóvenes valores como protagonistas. Samuel Castrejón y Pedro Gómez volverán a encontrarse después de haber alcanzado la final de Camino hacia Las Ventas en 2025.

De SOL y SOMBRA.

Galapagar volverá a convertir su Feria Taurina en una plataforma para los jóvenes que buscan abrirse camino en la profesión. La localidad madrileña ha diseñado para 2026 un ciclo compuesto por cuatro festejos en los que la cantera, las escuelas taurinas y las oportunidades para los novilleros constituyen el eje central de la programación.

La feria se desarrollará del 11 al 14 de septiembre y estará integrada por una clase práctica de escuelas taurinas, una novillada con picadores, otra sin picadores y una clasificatoria de la XIV edición del certamen Camino hacia Las Ventas. Cuatro jornadas y cuatro ganaderías: Hermanos Quintas Parras, Casasola, El Estoque y Dehesa de Guadarrama.

La apuesta tiene especial relevancia en un momento en el que una de las principales preocupaciones de la Tauromaquia continúa siendo la generación de oportunidades reales para quienes comienzan. Galapagar plantea precisamente el camino inverso a la repetición de nombres: dar sitio a quienes necesitan tardes, novillos y escaparates para demostrar sus condiciones.

Castrejón y Pedro Gómez vuelven a encontrarse

Uno de los principales atractivos llegará el sábado 12 de septiembre con la novillada picada de Casasola para Joel Ramírez, Samuel Castrejón y Pedro Gómez.

Castrejón llega con un antecedente importante: fue el triunfador de la XIII edición de Camino hacia Las Ventas en 2025. Pedro Gómez, alumno de la Escuela Taurina de Galapagar, también alcanzó aquella final celebrada en Las Ventas. Un año después, ambos volverán a compartir cartel, ahora en una novillada con picadores que representa un nuevo peldaño en sus respectivas carreras.

Cuatro días para mirar hacia el futuro

La actividad comenzará el viernes 11 de septiembre con una clase práctica en la que se lidiarán cinco reses de Hermanos Quintas Parras. Participarán Alonso de Lucas, Juan Morales, Izan Alonso, Sergio Palma y David Rey, este último alumno de la Escuela Taurina de Galapagar.

El sábado 12 llegará la mencionada novillada con picadores de Casasola para Joel Ramírez, Samuel Castrejón y Pedro Gómez.

El domingo 13, Armando Rojo y Luis Izaguirre se enfrentarán a novillos de El Estoque.

La feria concluirá el lunes 14 de septiembre con una de las clasificatorias de Camino hacia Las Ventas. Se lidiarán seis novillos de Dehesa de Guadarrama para Francisco Benito, Gabriel Segura y César de Yuste. Benito, representante de la Escuela Taurina de Galapagar, llega a esta cita situado en la tercera posición de la clasificación general después de la primera jornada del certamen celebrada en Miraflores de la Sierra.

Camino hacia Las Ventas, un escaparate necesario

El certamen Camino hacia Las Ventas alcanza este año su XIV edición. Participan las escuelas de Colmenar Viejo, Galapagar, Navas del Rey, Fundación El Juli, José Cubero “Yiyo” y CITAR. Cada una dispone de cuatro actuaciones durante la fase clasificatoria y los tres mejores clasificados obtendrán el derecho de disputar la final.

La importancia del proyecto reside precisamente en su premio deportivo: permitir que los alumnos pasen de las escuelas y las plazas de los municipios madrileños a tener la posibilidad de hacer el paseíllo en Las Ventas.

Para el concejal de Festejos y Asuntos Taurinos de Galapagar, Javier Álvarez, este tipo de certámenes representa un auténtico camino profesional para jóvenes que aspiran a vestirse de luces y encontrar su primera gran oportunidad.

Apostar por la Tauromaquia desde abajo

La propuesta de Galapagar tiene un mensaje claro. Defender el futuro de la Tauromaquia no consiste únicamente en organizar grandes corridas o contratar figuras consolidadas. También implica sostener las escuelas, abrir plazas a los novilleros, contar con ganaderías dispuestas a lidiar sus productos y crear una estructura que permita el relevo generacional.

En ese sentido, el propio Ayuntamiento ha defendido que su intención es que la Tauromaquia forme parte no solamente del recuerdo y la tradición del municipio, sino también de su presente y de su futuro.

Galapagar ha decidido hacerlo con hechos: cuatro festejos, cuatro ganaderías y una feria construida alrededor de quienes todavía tienen prácticamente todo por demostrar.

Porque si el toreo quiere tener futuro, inevitablemente tendrá que empezar por dar oportunidades a sus jóvenes.


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