La nueva legislación federal reconoce a los animales como seres sintientes, pero no establece una prohibición nacional de las corridas de toros. La regulación de los festejos taurinos permanecerá en el ámbito de las entidades federativas.
De Sol y Sombra
El Senado de la República aprobó este martes 29 de septiembre la nueva Ley General en Materia de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales, una legislación que había generado una fuerte preocupación en el sector taurino mexicano por sus posibles consecuencias sobre la celebración de corridas de toros.
El dictamen salió adelante en lo general con 115 votos a favor y uno en contra, emitido por el senador de Morena Adán Augusto López Hernández. La legislación reconoce a los animales como seres sintientes y sujetos de cuidado, además de establecer nuevas obligaciones y mecanismos de protección contra el maltrato.
La tauromaquia no queda prohibida a nivel nacional
Para el mundo taurino, el punto fundamental está en el alcance de la nueva legislación respecto de los espectáculos con toros.
De acuerdo con la información conocida tras la aprobación, la ley no decreta una prohibición federal de las corridas de toros, por lo que su autorización y las modalidades bajo las cuales puedan celebrarse seguirán dependiendo de la legislación de cada entidad federativa.
Este escenario desplaza buena parte de la batalla jurídica y legislativa hacia los Congresos estatales, donde podrán definirse las condiciones aplicables a los festejos taurinos en cada territorio.
La cuestión no es menor. El marco general aprobado prohíbe conductas de maltrato y crueldad y establece nuevas obligaciones de protección animal. Además, contempla sanciones administrativas, reparación del daño y mecanismos nacionales de coordinación y registro.
El sector taurino había pedido ser escuchado
La aprobación se produjo apenas después de que representantes de la tauromaquia, la gallística y la ganadería solicitaran públicamente al Senado que no avanzara en la legislación sin abrir un diálogo con los sectores afectados.
Tauromaquia Mexicana sostuvo que estas actividades forman parte de cadenas económicas y sociales que involucran al campo, ganaderos, trabajadores, veterinarios, transportistas, artesanos, comerciantes y prestadores de servicios, y reclamó participar directamente en una discusión legislativa con consecuencias para actividades actualmente legales.
El matador Diego Silveti también había convocado a la comunidad taurina a concentrarse ante el Senado para defender la continuidad de la tauromaquia.
Cambia el escenario, no termina el debate
La aprobación de la Ley General de Bienestar Animal abre así una nueva etapa para la tauromaquia mexicana. No existe una prohibición nacional automática de las corridas, pero la discusión queda ahora particularmente vinculada a las legislaciones locales y a la forma en que cada estado armonice y aplique el nuevo marco general.
Para la Fiesta en México, por tanto, el debate está lejos de haber terminado. El foco se traslada ahora a los estados, sus congresos y las futuras disputas jurídicas sobre los alcances de la nueva legislación.
De Sol y Sombra
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