Así vio la prensa la actuación de Héctor Gutiérrez en Madrid.

Ángel González Abad – ABC: No se valoró la actitud del mexicano Héctor Gutiérrez, que con el tercero anduvo dispuesto y con un buen concepto del toreo. No había gustado el toro de Núñez del Cuvillo, y todo lo que hizo el torero fue acogido con frialdad. Ahí quedaron naturales de la mejor factura rematados por una torerísimo trincherilla. Ahí se perdieron detalles y unas bernadinas ajustadas, en una faena que no acabó nunca de levantar. El quinto tampoco llegó para arreglar nada. Sosote al extremo el de Garcigrande ante la decepción que se veía en la cara del mexicano.

Patricia Navarro – La Razón: Mucha calidad tuvo el tercero, con el que Héctor Gutiérrez dejó una faena de muy buen concepto, con el empeño de hacer las cosas bien, despacio. Excepcional fue una tanda con la zurda, con naturales ralentizados que conquistaron y que estuvimos buscando de nuevo durante el resto de la faena. Bonitos los remates y la manera de andar al toro. Se tiró a matar de verdad.

Con el quinto estuvo con oficio y temple ante un toro de buena condición, nobleza y clase, aunque también soso. Por eso, todo lo que hizo costó que trascendiera. A estas alturas la tarde ya pesaba como una losa.

Antonio Lorca – El País: Cerraba el cartel un mexicano poco conocido en España, Héctor Gutiérrez, 28 años, nacido en Aguascalientes. Participó en la Copa Chenel de este año y se proclamó triunfador del certamen, lo que le catapultó al cartel de lujo de esta tarde. No es un artista, pero tiene oficio, conoce la técnica y se gustó por naturales ante su primero, de buen son. A este lo mató de una gran estocada que por sí sola merecía, al menos, la vuelta al ruedo, pero el público de Madrid, tan generoso y festivo hoy con Morante y Palacio, lo despachó con una ovación que sonó a indiferencia. Solo dispuesto se le pudo ver ante el noble y muy soso toro quinto.

Zabala de la Serna – El Mundo: Pasado el turno aciago de Morante, apareció Lamparito, de Cuvillo. No precisamente hermoso, pero se fue haciendo guapo conforme arrancó a embestir bien. El mexicano Héctor Gutiérrez tuvo un principió llamativamente torero. Pero, mis compañeros de localidad, al igual que el resto de la plaza, no le hacían ni puñetero caso. Aquella serie de naturales merecía atención. Dicho esto, Gutiérrez se puso fijo en un tono plano, como despegado y aburrido —incluso pensé que se aburría el toro—. Héctor ya no levantó la losa con un basto quinto de Garcigrande.

Andrés Amorós – El Debate: Representó al toreo hispanoamericano el mexicano Héctor Gutiérrez, por ser el triunfador de la Copa Chenel. Fervientemente deseamos todos los aficionados que vuelva a surgir una primera figura en México. Sería buenísimo para la Fiesta en su país, donde ahora mismo está sufriendo graves ataques, y, en general, para la Tauromaquia, pero no es fácil: las reses que allí se lidian suelen ser más manejables que las que vemos en España y los diestros suelen acusarlo.

El tercero, de Cuvillo, no gustó de salida al público. Lo picaron muy poquito. El toro era soso, noble, no transmitía absolutamente nada. Brindó a Isabel Díaz Ayuso. El animal embistió al ralentí. Comenta Paco, mi vecino: «El toro que hubiera querido Morante»… El trasteo del diestro azteca fue correcto, con series aceptables al natural. Prolongó con las inevitables bernadinas, que no entusiasmaron. Mató fácil, contrario: algunos piden la oreja. El quinto, de Garcigrande, tampoco agradó. El toro se movía pero transmitía muy poco; el trasteo, otra vez correcto, pero sin decir mucho: el público no entró en la faena. No pasó mucho.

Emilio Martínez – Diario Crítico: Héctor Gutiérrez no dejó casi nada en el recuerdo, salvo sendos estoconazos a lo de su lote, que no es poco.

Paco Aguado – EFE: Héctor Gutiérrez, que se anunciaba hoy como vencedor de la Copa Chenel, tuvo también opción de “tocar pelo” con su primero, de Cuvillo, el toro más completo de la corrida de los dos hierros. Tras brindar su muerte a Díaz Ayuso y a Núñez Feijóo, presentes en el callejón, el azteca intentó asentar una nobleza algo apagada por falta de empuje en los cuartos traseros pero que fue yendo a más con ese buen trato.

Fue así como, mediado el trasteo, el astado comenzó a ir a más y a mejor al tiempo que Gutiérrez, aun dispuesto y entregado, no acababa de dar con las distancia y el ajuste adecuado para terminar de disfrutar de sus logros, alternando fases de calidad y temple con otras más tensas y embarulladas. De forma que fue la gran estocada con que la cerró lo que motivó a que finalmente se le pidiera esa oreja aunque sin suficiente fuerza para que la concediera la presidencia.

Ya con el quinto, un basto y desfondado ejemplar de Garcigrande, el mexicano no terminó de coger el aire a las que aun así, parecieron unas manejables embestidas, sin llegar a animar a unos tendidos ya esas alturas decaídos por por no encontrar justificación a tantas expectativas como generó esta esperada tarde de “famoseo” y “postureo”.

Jaime Roch – El Periódico de España: Digno también se mostró el mexicano Héctor Gutiérrez, ganador de la Copa Chenel que se ganó el sitio en este cartel, con el No hay billetes puesto desde hace semanas. Firme de plantas, demostró ser un gran conocedor del toreo de dominio en sus dos toros.

Juan Antonio Tapia- Vox Populi: La tarde de Héctor Gutiérrez comenzó con un tercer toro, de la ganadería de Núñez del Cuvillo. Tras un discreto primer y segundo tercio montera en mano brindó a la Presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso, acto seguido cogió la mano derecha para torear al de Núñez, al que sin duda dejó muletazos de cierto gusto que llegaron cuando cogió la zurda, en ese instante sí logró imprimir ritmo en sus muletazos, una cualidad que sin duda debe de formar parte del toreo fundamental de un diestro para encandilar las opiniones de esta plaza. Dejó una faena breve pero con ciertos destellos que dejaron ver el toreo del mexicano. Con un gran espadazo sentenció al tercero, la buena ejecución de la espada desató una leve petición, que tras no ser atendida por el palco terminó por convertirse en saludos. Por el contrario todo lo bueno que hubo en su primera actuación no primó con el segundo de su lote, Vº de la tarde. Es verdad que las embestidas del astado no fueron las idóneas, pero también reconocer que no logró darle continuidad a cada muletazo.

Antonio Muñoz – El Correo de Andalucía: Gutiérrez llegó tras la l triunfo en la final de la Copa Chenel, celebrada el pasado mes de julio. Su buena actuación le sirvió para ganarse el puesto en la tarde de hoy. Su actuación se vio marcada por actuar detrás de Morante en las dos ocasiones, por lo que se topó con la frialdad del público. En su primero, el mexicano brindó su faena a Isabel Díaz Ayuso, que se encontraba en el callejón de la plaza. Su labor tuvo mucho interés, aunque pecó de cierta frialdad, fruto también de la buena técnica que atesora el diestro de Aguascalientes. Demostró mucho mando con la diestra, arrastrando la mano para dominar las embestidas de Lamparito. Hubo mucho ajuste, siempre con la voluntad de llevar largo al animal de Núñez del Cuvillo para conseguir que rompiera hacia delante.

Lo cierto es que el toro fue a más, embistiendo por abajo y con mucho recorrido. Al natural, Gutiérrez voló bien la franela y llegó a escuchar los olés de Madrid. Faltó un punto más para que la faena alcanzara mayor intensidad, en un ambiente todavía frío en el coso venteño. Finalizó por bernardinas para añadir emoción a la labor y dejó una gran estocada. Volaron los pañuelos y hubo petición de oreja, pero el presidente no concedió el trofeo.

Fernando Fernández Román – Diario de Burgos: Héctor Gutiérrez, con el tercero, de Cuvillo, que embistió remoloneando, consiguió que rompiera a embestir por derecho; poderoso, firme y engallado, el manito consiguió dos series de magníficos naturales que apenas tuvieron eco en los tendidos. Ni siquiera las bernadinas finales y una excelente estocada conmovieron a la “cátedra”. En el quinto, de Garcigrande, volvió a exhibir su excelente toreo al natural, a pesar de la rechifla de parte del público, echando la culpa a la flojedad del toro. La estocada cayó en la parte de acá y hubo silencio.

Juan José – El Confidencial: Héctor Hernández, proveniente de la Nueva España antigua México, que diría alguno de los más españolistas en día tan señalado como hoy, trasteó con voluntad, firmeza y aseo dos tibias embestidas de dos toros de dos distintas ganaderías. Teniendo en cuenta que brindó su segundo toro a la presidenta Ayuso, entiendo que sus referencias históricas están lejos de la leyenda negra, tan en el centro de la controversia a pesar de hacer ya siglos. Esa de la que hicieron causa, y otra vez otro frentismo, la nombrada presidenta y la presidenta Sheinbaum. Sublime con los aceros, tendría yo precaución de discutirme con Héctor de verle la espada en mano. Vaya dos estoconazos que nos dejó para el recuerdo y poco más.

Isabel Herrero de Pablo – Toro Live: Lamparita‘, de la ganadería de Núñez del Cuvillo, salió en tercer lugar y fue recibido por Héctor Gutiérrez con un saludo a la verónica desde el tercio. El astado fue protestado de salida. Aarón Palacio protagonizó un ceñido quite por chicuelinas. Héctor Gutiérrez brindó la faena a Isabel Díaz Ayuso y comenzó tanteando las embestidas por ambos pitones. Continuó su labor sobre la mano derecha, dejando muletazos de buen trazo. Al natural firmó algunos pasajes estimables, entre los que destacó un trincherazo de calidad. Lo más destacado de su actuación llegó por el pitón derecho, por donde consiguió los mejores momentos de la faena. Cerró su labor con una tanda de manoletinas antes de dejar una estocada efectiva.

Treinta y Tres‘, de la ganadería de Garcigrande, salió en quinto lugar y fue recibido por Héctor Gutiérrez con un saludo a la verónica desde el tercio. Brindó la faena al público y comenzó tanteando las embestidas por ambos pitones. El diestro firmó una labor correcta, dejando algunos muletazos de buen trazo y detalles estimables. Sin embargo, la faena fue perdiendo intensidad y terminó por apagarse rápidamente, sin llegar a tomar vuelo. Cerró su actuación con una estocada efectiva.

José Ignacio Galcera – Aplausos: Era corrida de dos hierros y en el ecuador ya se vio al mejor de los seis, que fue el de la confirmación de Aarón. Sin embargo, hubo otro, tercero de la tarde, primero de los tres toros de Núñez del Cuvillo, que tuvo su trato aunque no gustó por su expresión. Distraído de salida, cuando se quedó solo con Héctor Gutiérrez -que brindó a Isabel Díaz Ayuso– rompió a embestir con recorrido pero sin profundidad en una primera parte de la faena en la que el mexicano, torero poderoso, destacó en el toreo al natural, reposado y reunido, por donde dibujó excelentes muletazos. Cuando hubo de romper la faena, pareció quedarse en el limbo. No entró la gente en ella y tampoco ayudó el toro, que se vino un poquito abajo. Se apretó en las bernadinas de cierre y en una gran estocada como remate. Pasaportó al quinto con solvencia. Fue éste un toro de corto viaje, de poquita entrega y que embestía sobre las manos. No entró el toro tampoco por los ojos, que tenía buenas intenciones pero decía entre poco y nada. Mató de una estocada caída.

Foto: Juanelo – Tauronota.


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