TRIUNFO DE MANZANARES Y EL JULI EN BILBAO

El Juli imparable.

Por el GUERRA

Tridimensional: En geometría y análisis matemático, un objeto o ente es tridimensional si tiene tres dimensiones. Es decir cada uno de sus puntos puede ser localizado especificando tres números dentro de un cierto rango.

Corrida de «figuras» con lo que conlleva la imposición siempre de un ganado “especial” que en esta ocasión fue del `El Ventorrilo’ que dicen los mas enterados que no embistieron en Santander, que tampoco dieron la talla hace unos días en Almería, y que igualmente dejaron mucho que desear hoy en Bilbao.

Toros sin fondo todos los lidiados hoy. El sobrero de Ortigao Costa «rompió» hacia adelante gracias al «Juli», que lo cuidó mucho midiéndole el castigo. De el resto solo el sexto sirvio un poco mas, pero siempre embistio con la cabeza arriba.

Ponce intentó todo con el primero de la corrida, antes de montarle la espada. En el cuarto no pasó mucho, sin embargo Enrique le pudo y con mucho animo salio a torearlo. Hubo petición de oreja que el juez acertadamente le negó.

‘El Juli’ cortó la primera oreja al de Ortigao, que tuvo mucha «transmisión»,  como toda la faena. La faena tuvo su ritmo y las series fueron por los dos pitones. En su primero, un manso perdido, el diestro le buscó las vueltas pelea pero sin apretarle, obteniendo nada a cambio.

Manzanares cortó la otra oreja, al sexto, el único con ciertas posibilidades del Ventorrillo. Toro con el recorrido justo, que Manzanares aprovechó en series muy cortas a media altura, a lo sumo de tres muletazos en cada una.  Pero la mansedumbre del toro le llevó al final de la faena a tablas. Manzanares le ha cuajado cosas elegantes y con mucho sentimiento, es un torero poderoso pero también artista: un mix letal, en esta fiesta moderna.

Si tuviera que definir el toreo de Jose Mari utlizando la Geometria o haciendo un análisis matemático tendría que decir que su toreo es TRIDEMENSIONAL.  Ayer por lo menos sus tandas asi lo fueron, tres pases nada mas que fueron suficientes para decir cada uno de los puntos de su joven tauromaquia. Con el primero de su lote que fue de los menos mansos, pero manso, Manzanares le acompañó las embestidas marcándole siempre los tiempos y los terrenos que pedía el animal, logrando una faena acompasada por momentos y pegando series de naturales de aquí para alla, tan largos como los oles que arranco en el tendido. Pero al final pincho y todo quedo en una salida al tercio.

FICHA

Cinco toros de ‘El Ventorrillo’, mansos y sin fondo. Se salvó el sexto, aunque gracias a que lo cuidó mucho su matador. El quinto, sobrero de Ortigao Costa, siempre a más, fue muy superior a los titulares.

Enrique Ponce, de azul marino y oro. Estocada baja (silencio). En el cuarto, bajonazo (petición y vuelta al ruedo).

El Juli, de tabaco y oro. Estocada rinconera (silencio). En el quinto, estocada caída (oreja y leve petición).

José María Manzanares, de azul marino y oro. Media estocada que se hunde y tres descabellos. Aviso (saludos). En el sexto, estocada (oreja y petición).

Entrada:  Lleno de «No Hay Billetes»

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