RADAR TAURINO – «Il Vangelo Secondo Marco»

Comienza la liturgia del Serial Taurino San Marcos 2011.

Tras la estela de la Temporada Grande abandonamos el ruedo de la capital “donde hay cornadas” y tomamos como decía “Don Difi”el camino al burladero de la provincia donde se ofrece el “agua fresquita y se restañan las heridas” Y no hay mejor lugar para ello que Aguascalientes, sus merenderos y claro, su Plaza de Toros. “El Evangelio según (la Feria de) San Marcos” comienza su rito hoy, vislumbrando que este año pronto se fue la cuaresma para romper la veda el siguiente domingo luego de la primera luna llena tras el equinoccio de primavera, cuando asistamos puntualmente otra vez a la Fiesta del toro y el torero bajo el cielo claro y entre la gente buena.

Por: Puntillero – De SOL Y SOMBRA.

Para Don Gregorio Pérez Velasco, vecino de la Monumental, ad litteram.

Soñar cuesta poco y el conocimiento no ocupa espacio. Así, entre lo onírico y lo racional, algunos taurinos parecen vivir sin que les corra el tiempo de guardar

El año pasado tras la Temporada Grande, en una localidad cercana a México se mataron toros jueves y viernes santo. Y como uno ni de forma cautelar toma las de Villadiego, queda solo recordar aquello -nunca mejor aplicado- que reza: “Asunto importante en jueves o viernes santo, no para buenos cristianos”

Por ello Aguascalientes para este año tomó las debidas precauciones, tanto para los deberes del toro como para los deberes con Dios. Resistió, inmaculada, la demoniaca tentación de romper la guarda del jueves y viernes santo dejando de lado las treinta (o más) monedas de plata que teóricamente hubiesen representado apostar por tales días y salvaguardar así los celestiales deberes.

Con el evangelio de nuestro lado, tendremos toros en la Monumental hidrocálida a partir del sábado de gloria, el torerísimo domingo de resurrección hasta los días de la Asunción del Señor, con llenos en Pascua y solo con los cabales después, incluído el Centenario del Maestro «Armillita» el día de la Santa Cruz.

Pero hace poco asentamos que la carne y el arte tienen un espacio siempre al final del invierno cuando en el derroche de Carnaval el alma se desfoga para luego encontrar sosiego en la frugalidad de los días de guardar, anunciadores de la aparición de negras mantillas y nazarenos capelos. Luego, abierta la gloria, podremos entonces abrir también libremente la puerta grande al toreo, cosa que hacemos cada Feria de San Marcos, subrayando el hecho religiosamente este año.

Pero el ritual sanmarqueño ha encumbrado al torero dejando de lado al toro.

Hoy corridas como la histórica de Claudio Huerta del año noventa, dignidad de ganaderos y orgullo de matadores, se encuentran más cerca del sueño que de la realidad torera pues en Aguascalientes hay veces que los becerros se tienen que despitorrar en los burladeros para dar paso a toros como “Arlequín” de Fernando de la Mora. Igualmente recuerdo en 2008 a uno de los grandes de la cabaña brava que al recibir la enhorabuena por la presencia de su encierro, lacónicamente dijo: “¿Te parecen grandes?”

Aguascalientes a veces aparenta preocuparse más por el jolgorio de la corrida, cosa que no negamos pues de también se eso trata, olvidando un elemento acaso importante de la corrida, el toro. Ahí queda el veto traslúcido que sufre este año el hierro de Don José Garfias de los Santos, injusto a todas luces y habla de que la medianía rige entre la mayoría de los que vigilan el jornal de la torería pues mercaderes son los que hacen agosto en medio de la lectura del evangelio de Abril.

De otro modo, los votos, casi actos de fe, que empresa y apoderados renuevan otra vez a Bernaldo de Quirós, Teófilo Gómez, Los Encinos y Carranco, no hacen sino reflejar la sujeción a una cantada monotonía que nada tiene que ver con la Feria, la Fiesta, el Toreo ni con la axiología evangélico taurina. ¿Cuándo será el día que figuras, de aquí o de donde sea, emprendan el paso a un camino distinto? Creo que la Monumental hidrocálida merece la misma calidad en toros y en toreros.

Menos mal queda la autoridad, no obstante hace tiempo solapa sin salvaguardar y cómo no rinde cuentas taurinas… Ojalá y cambie, que la queja recurrente en nuestro pequeño mundo taurino es la omisión de figuras con arrastre, carencia de pasión en el tendido, ausencia de aficionados y falta de taurinismo en los asistentes.

Pero, ¿Acaso se lidia en nuestras Ferias un toro lo suficientemente exigente para colocar a los toreros a gran nivel y crear no solo público sino nueva afición taurina? O ¿Es nuestra visión de la fiesta, hic et nunc, solo de toreros? Si es así es insuficiente.

No discuto ni resto méritos a los que riegan con sangre las arenas mexicanas o a los que miran el miedo en la frente tarde con tarde, pero en general el nivel del toreo mexicano no está alcanzando para la gran escala mundial ni para atraer nueva clientela y no ocurrirá en tanto no se lidie un toro más serio en las Ferias de importancia, como la de Aguascalientes. El caso de Juan Pablo Sánchez refleja que no es precisamente el toro que se lidia en las Ferias de México el que está colocando en gran nivel al torero.

Las oportunidades nunca son iguales para todos, lo sabemos; no deben serlo y no lo son, pero cuando eso pasa hay que ser muy torero para no darse coba. La señal enviada por los apoderados del diestro mencionado es una y muy clara, seriedad. Pero como me dijo un gran crítico español, “México no está acostumbrado a juicios duros” Por eso el resto de la torería más que colocarse en un cartel, simplemente se acomoda. Como desearía que los cuestionamientos hacia el toro de San Marcos se derrumbaran uno a uno conforme vayan corriéndose los toros en la Monumental.

Sigue siendo injusto que Aguascalientes, esa ciudad que a veces da la impresión despierta, vive, come y duerme soñando toros, solo encuentre en su gran cita anual los versículos del evangelio taurino en la letra y no en su Plaza. Preocupa por el hecho de que su Feria parece el evento de unos pocos que no fomenta ni hace afición o, en su caso, la decepción que desalienta al verdadero aficionado local y que lo ahuyenta de acudir al resto la Feria. Si no, comparen las entradas de la Pascua con las que habrá por los días de la Asunción. Lo anticipo y también espero equivocarme.

Porque estar en Aguascalientes y cumplir su ritual es un deber tan necesario como la catequesis taurina, que los toros es como ir a misa donde aprendemos como vestir, cuando hablar, cuando callar durante la celebración y, sobre todo, a escuchar y observar el conjunto de costumbres y formas que integran el culto.

La bella gente de Aguascalientes tiene aprendido el Evangelio taurino, su sensibilidad y arte les predispone, pero a veces el culto se carcome por el zumbido del desfogue que debió depurarse al morir el invierno, situación que pone en riesgo la cabalidad de la liturgia taurina. Menos mal que en medio la flojedad hay una dionisiaca y a la vez apolínea conjunción para explicar el rito en el lujo de la voz de Ramón Ávila “Yiyo” cabal entre cabales, un motivo más para asistir a la Feria.

Esta vez la Feria comienza con un nuevo capítulo político en la localidad aparejado, ignorarlo sería carecer de una visión completa, más tras el esfuerzo inmenso por acercar a los distanciados y colocar dos tardes, quizá no en la mejor posición, a Arturo Macías. Un esfuerzo loable que manda una señal de compromiso cuando nadie quiere “mojarse” por la fiesta.

Poco a poco los tiempos mejores habrán de alcanzar al toreo cada mes de abril en San Marcos. Quizá el próximo año los esfuerzos deban de dirigirse a que la difusión regrese por fin a la Monumental.

Una Feria Nacional no puede reducirse a un perímetro corto, serán claves la televisión y la radio a nivel nacional, así como el uso adecuado de las redes sociales. Si la Feria gana en difusión abona en afición potencial. Fácil aconsejarlo pero muy difícil de hacer. Aunque “si se ponen de acuerdo los rusos y los americanos…” Acaso las agrupaciones taurinas ¿No podrían ceder a fin de encontrar una vía para la televisión? Al día de hoy se siguen lavando las manos.

Los evangelios, aún el de la Feria de San Marcos, tienen un final bien sabido: el de la resurrección. Y es que Dios siempre resucita, nunca antes de un 22 de marzo, nunca tan tarde como un 25 de abril.

Así, el privilegio de sentir el calor que quema y arde en la buena tierra, la calidez de la mano extendida, el contraste con la sangre vertida hace un año y la muerte resucitada en el presente, nos obliga a emprender la carretera y aceptar la magnífica Feria como el espejo de nuestra dicha, alegría y emoción del culto taurino que profesamos.

La Feria que hoy comienza nos abre la vista a la casi eterna oportunidad de rehabilitar la emoción a partir del toro y del arte del toreo. Aguascalientes tiene la oportunidad de oro con una programación retadora por su horario pero con una meta trascendental que es marcar la pauta del año taurino y encontrar lo que en los toros siempre buscamos: la sensacional, maravillosa y grandísima emoción que tiene la fuerza integradora del arte del toreo.

Torear es la eterna espera mientras el evangelio la eterna reflexión, conjuntando lo efímero del arte y la inmutabilidad de la liturgia cumplimos con la letra de nuestra afición máxima. Y para ello el escenario es Aguascalientes, que no existe ni para la gloria ni para el toreo una tierra mejor.

Como está en los escritos.

Twitter: @CaballoNegroII.

4 Comentarios »

  1. Asombrosa columna. Me ha gustado la vision de la feria de aguas, espero mejores encierros porque en snmarcos generalmente echan un toro muy bajito. Por que dice que la autoridad no rinde cuentas? Me gusto la relacion entre lo taurino y la religion. Soy seguidor de su radar desde ahora Saludos

    • Gracias Sr. Fdz.

      Me refiero a que la autoridad taurina, en general no solo en Aguascalientes, no le da importancia ni hace públicos sus informes. Taurinamente seguimos «Con Temor y con Nadie»

      Ojalá que hagan valer sus facultades porque entre jolgorio y toros chicos puede acabar la Feria en el dislate de siempre.

      Gracias por tus comentarios.

  2. «Acaso se está lidiando en nuestras Ferias un toro lo suficientemente exigente para colocar a los toreros a un gran nivel, para crear nueva afición a los toros? O ¿Es nuestra visión de la fiesta, hic et nunc, solo de toreros?» Interesantes reflexiones. Ojalá nos pueda dar sus conclusiones. Saludos.

    • Bueno, Hugo, si miramos atrás nos damos cuenta que algo ocurre con nuestros toreros porque no están al máximo nivel a escala mundial.

      Algún tiempo estuvieron a ese nivel y por ello creo que la situación se centra en el toro al que hoy enfrentan, algo ocurre que no tienen el nivel posiblemente el toro que lidian no les coloca en el sitio que deberían.

      Esa es la principal situación, al final de la Feria retomaremos el tema.

      Saludos y Gracias.

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