Ovación para Diego Silveti en Barcelona

Sol y Sombra

Fernando Adrián ha salido en hombros tras cortar dos orejas en el festejo celebrado esta tarde en la plaza de toros Monumental de Barcelona, una novillada de Garcigrande de juego desigual con la que el novillero madrileño trató en todo momento de hacer las cosas bien. Damián Castaño y Diego Silveti, que también mostraron disposición, fueron ovacionados con su lote.

Fernando Adrián cortó una oreja del tercero, un novillo que se arrancaba de lejos y la tomaba con nobleza. El novillero madrileño lo muleteó con temple y suavidad por ambos pitones. Supo medir los tiempos y rubricó su labor con una gran estocada. Otra oreja cortó del sexto, al que saludó con variedad de capote y con el que protagonizó un eléctrico tercio de banderillas, citando de rodillas y ejecutando al quiebro. El novillero consiguió levantar una faena en la que hubieron naturales profundos y derechazos firmes y en redondo. Tras un pinchazo hondo y una estocada, cortó la oreja que le acreditaba como el triunfador de la tarde.

Diego Silveti se lució en las verónicas de recibo e inició su labor muleteril por estatuarios, para luego lancear con las dos manos a un novillo de embestida poco clara y terminar por bernardinas. Le costó cuadrar a un animal que no le dejaba perfilarse y pinchó en la primera entrada para rendirle de una estocada.

En el quinto, uno de lo mejores de la tarde, volvió a lucir su buen estilo capotero en la verónicas de recibo y en un quite por gaoneras. Tras brindar a un paisano ubicado en el tendido 2, se fue al platillo y citó de largo para un lance por la espalda. Fue lo mejor, después mató de pinchazo y media estocada.

Damián Castaño dejó ver sus intenciones al recibir a portagayola al primero, un toro de Domingo Hernández que llegó a la muleta sin fondo. No quería irse de vacío y salió a darlo todo con el cuarto, mató de una estocada recibiendo, pero el toro tardó en doblar y tuvo que conformarse con una ovación.

Barcelona, domingo 15 de mayo de 2011, Un cuarto escaso de entrada. Novillos de Domingo Hernández, bien presentados (excepto el primero) y nobles. Aplaudido en el arrastre tercero, cuarto y quinto. Damian Castaño, silencio y ovación. Diego Silveti, ovación y silencio. Fernando Adrián, oreja y oreja. 

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