Radar Taurino (II) – Un Eterno Superdomingo. Cartelazo en La México.

"Tanguito" de Pastejé y Silverio, pilares de la historia del Enero Taurino. Foto: Orduña - Archivo Familia Pérez Gutiérrez.

Con el peso de la historia a cuestas la Plaza México da el paso adelante y ofrece este último domingo de Enero un cartel taurino de excepción que, aun en medio de los eternos bemoles de la discusión, podría afrontar el riesgo de dejar de ver. Entre idas y venidas la mesa está servida, en gran gala y en apasionante preludio de cuatro magnos regalos de Aniversario.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA.

Seguro habría sido una falta absoluta de respeto montarnos en el caballo del cartelazo potosino para así tapar el ojo contrario de nuestros fieles seguidores y burlar de nuestro –de la Afición, claro está- Radar Taurino el Superdomingo taurino de La México.

Y no solo habría sido una falta de respeto a la Afición – ya de por sí grave- sino una omisión de la historia. No solo de La México, sino de la Capital taurina mexicana.

Un último domingo de enero, no olvidemos, día 28, Pepe Ortiz hizo “flotar las piedras” capote por detrás en el áureo giro natural y de espaldas de su “Quite de Oro” El toro se llamó “Periodista” de La Laguna. Fue en 1934, en El Toreo.

Invirtiendo los últimos dos dígitos del año mencionado, tenemos que en cuarenta y tres, un domingo 31, hay una historia llamada “La Gloria de ‘Clarinero’ y ‘Tanguito’ de Pastejé” por Carlos Septién García sobre un argumento de “Armillita” y Silverio, con la actuación especial de Dolores del Río y música de Agustín Lara. Los productores fueron Eduardo Iturbide y Antonio Algara. Con esto está dicho todo.

Una estela que como ilusión pasó a Mixcoac desde la Condesa. Y en tranvía.

Así tenemos que para abriendo el año cincuenta, vino la doble hazaña de Manolo Dos Santos, fue un día 25 y, para variar, con toros de Pastejé. El perfecto natural de Paco Camino en los medios de La México a “Novato” de Mariano Ramírez, tras brindis presidencial, se dio un día 27, el toro era cárdeno y fue de regalo.

La primera apoteosis de Jorge Gutiérrez como matador de toros en la Monumental vino con un toro de San Martín, un día 25 como el de Dos Santos y diez años después vendría el famoso rabo 101 (¿?) con otro toro de La Gloria. Esa tarde, más que llovizna, lágrimas de la Plaza México hubo con la perfección del natural silvetista al quinto toro de la corrida.

David Silveti de corinto y oro vestido, aunó a la estática el trueno con el relámpago de la tragedia y desató la desencadenada pasión taurina del mencionado rabo de Gutiérrez y la excepcional concesión que, por rarísimo acaso, Mariano Ramos hizo al regalar, en pizarra y oro, al cárdeno “Miracielo” bajo el estrellado techo de una de las noches más torera jamás pensadas.

La faena de la década de los noventas llegó un último domingo de Enero, 30, del año 94 con un toro de Cerro Viejo de nombre “Gallero” y un torero envuelto en seda esmeralda y crucetas de oro. A golpe de escultura, entre calma de marisma, toreó Guillermo Capetillo.

Que tan fuerte será el último domingo de enero que, prevista su reaparición, fueron las cenizas de Curro Rivera las que recibieron su póstumo homenaje justo abriendo el nuevo siglo. Entendamos que las cosas grandes suelen ocurrir en este mágico día, tal como aconteció hace un año.

Ese cartel del homenaje póstumo a Curro Rivera ocurrió en 2001 y da la casualidad que los toros, no irónicamente, fueron de Fernando de la Mora Ovando, justo a la mitad de su gran periodo de oro en la Plaza México que va desde la Corrida

El que fue y vino. Berrendo indultado de Fernando de la Mora. Foto: Alcina

Guadalupana de Diciembre de 1990 –“Flor India”, “Andariego”– a la corrida inaugural de 2005, quince años completos desde que la divisa blanca y amarillo elevó muchas veces el estandarte de la bravura.

Y han pasado cinco años y tres meses para que regrese a la Monumental. Lo hace con un encierro, salvo el cárdeno girón, no enclavado en kilos ni en aparatoso trapío. Lo interesante es que tras cinco años de destierro capitalino, el hierro hoy hidalguense sigue manteniendo como signo la bravura, esa que la llevó a tener su dorado año 2010 y ser por supuesto el objeto, no solo del deseo, sino el de la afición capitalina.

Así, la pugna cualquiera que hay sido y que lo ha mantuvo fuera de Monumental, hoy tiene que estar olvidada y eso es para congratularnos. El solo anuncio desde octubre del su regreso era un síntoma de congratulación y una de las más altas esperanzas de la Temporada. Claro está, hace falta que en todo nuestro país se vendan mejor los encierros puesto que siempre tienen una gran disculpa: “El toro no tiene palabra de honor” Los toros tienen derecho a fallar.

Sin embargo, el ruido que no se ha hecho al encierro lo trae aparejado consigo el cartel, muy importante y por todo lo alto como debe ser.

La única objeción es la posición de “Zotoluco”. Lo decimos porque en el pasado reciente, le tenemos visto dos tardes en Texcoco, la segunda con Ortega y “El Zapata”, donde le pudo al toro quedado, su especialidad, y le anduvo –a las carreras- al toro esencialmente bravo. Antes lo tuvo complicado con ese toro que fue y que vino tal como lo anticipó el ganadero, el bravo berrendo “Voy y Vengo”, lidiado con el otro hierro, el de Vicky de la Mora.

Pero “Como mi Señora está en España… ni se ha enterado. Me lo puedo acreditar” me dijo el ganadero al día siguiente. “Berrendo tengo poco, eh… Habrá que fomentar” Históricamente la antigua Tequisquiapan, el origen Coquilla, tuvo varios berrendos punto más que destacadísimos, uno de ellos el hermosísimo “Azucarero” al que Mariano Ramos cortara un rabo en La México, donde Mariano comenzó a sentir el toreo por encima de entenderlo.

Esa suavidad que tuvo también aquel berrendo lidiado por David Silveti en la Reinauguración de 1989 se trasladó al naciente hierro que ha sido notorio no solo por este matiz de la condición de sus toros sino porque todo nace a partir de un fondo esencialmente bravo. Por ello la corrida inaugural de 2005, esa que se fue con cuatro orejas y un rabo menos, más ese cuarto toro, además de edad tuvo más bravura y menos suavidad.

Por eso será interesante observar los ajustes que haga “Zotoluco”sobre la marcha de la lidia. Recuerdo ese cuarto toro en aquella

"Juli" y Palomo Rojo, la primera de tres grandes faenas. Hace un año justamente.

corrida de 2005 con el que bajo la Porra acabó en serios problemas. Por lo demás, esperemos alivie su situación cada vez más comprometida en la Plaza México, lo intentó con un marrón de esencial suavidad, veremos si lo consigue con un toro –ojalá- bravo. Que es donde luce.

Mucho ha tenido que ver “Juli” en que la corrida que se lidie sea la de Fernando de la Mora, eso no quiere decir –por favor, compostura- que si no se mueva la responsabilidad sea del torero. La Fiesta es una eterna ilusión, seamos consientes. Lo que debemos fijarnos es en lo claro que Julián verá las condiciones de cada uno de sus dos enemigos, lo consiguió el año pasado. Lo mismo con el malo –el encendido manso- el toro medio -el cárdeno obscuro quinto- y el de azúcar – el cárdeno claro.

Pero a diferencia de Xajay el toro de Fernando de la Mora suele poner a prueba segundo a segundo y de momento a momento. Porque aun siendo extraordinariamente obediente y entregado, si el torero no se templa y ordena su tranco se queda a la mitad, como le pasó a Talavante en el toro de regalo en la corrida navideña de Querétaro.

Y ojalá, es una posibilidad, entre los buenos deseos está el hecho de que “Juli” pueda encontrarse con algo donde luzca en poderoso pero envuelto en fantasía, pues el excepcional de por sí caso de Julián tiene su apoyo además en que ha revertido la condición que el mundo le ha querido imponer. Hoy torea como lo que es y aun va a ser más, no como alguien más decía que era.

A los toreros buenos hay que verles a la verónica y sobre la mano izquierda, mañana “Juli” impondrá formas en esa idea de quietud, verticalidad a la que suma la cabeza más clara del arranque del nuevo siglo en ese toreo fundamental al que referimos. Entre lo ojedista y lo artista, un pilar de la tauromaquia estará en la Plaza México, perdérselo es inadmisible.

El trono del toreo mexicano, vacante aun, no lo estará por mucho tiempo. Muestra de ello es la presente Temporada. En ella Juan Pablo Sánchez juega un papel fundamental y por fin lo veremos con algo distinto a Begoña, Bernaldo o Teófilo. Respetamos al máximo los blasones de cada casa pero dice más a la esperanza que un torero que piensa, que sabe caminar y que tiene el temple suficiente para construir y caminar por un gran edificio, enfrente un toro que hará de su edificación un palacio.

Esto lo decimos porque Sánchez, al tener valor sobrado, como hizo en la apertura de Mérida, puede adaptarse incluso componer el tranco del toro para darse a torear a placer, porque templar encela y su tremenda capacidad torera, manejo de alturas y cintura peculiar, alumbra la posibilidad de que el hidrocálido vaya un punto más en el tirón del cartel.

¿Que puede afectar a Juan Pablo en su ascenso a la cumbre? Dos cosas, la espada y la sobre administración. A golpe amartillado no se encoge el brazo y de la sobre protección podemos acabar en desprotección. Mucha atención. Se requieren hazañas no la engañosa, por bonita, neblina de lo meramente estético, el arte del toreo tiene un punto más, la emoción trágica.

El año pasado, último domingo de Enero, narramos la Ortodoxa y la Sublime torería (http://wp.me/paTPo-TR) de “El Juli” tras su enorme tarde-noche en el eterno día alumbrador del toreo. Ha sido otro gran último domingo de Enero. Coincidentemente, el último domingo de enero de 2006, un toro de Fernando de la Mora cerró con vuelta al ruedo como postrero homenaje en el cierre de una gran corrida.

Se llamó “Troyano” negro, altísimo, acudió cuatro veces al caballo y tumbó tres… a punto estuvo de se indultado. Raúl Bacelis lo banderilleó formidablemente y saludó. Esas pisadas, como sonaban fuerte aun retumban en la arena de la Plaza.

Y es que en México las cosas grandes,  suelen ocurrir el último domingo de Enero.

Las cosas históricas a veces no lo parecen tanto cuando pasan delante de nuestros asombrados ojos. No queda más que estar ahí.

Twitter: @CaballoNegroII.

PS. No. A este intento de crítico taurino tampoco escapa del Radar el anuncio de los carteles de Aniversario. Pero todo a su tiempo. Señoras, Señores: Vivamos este último domingo de Enero por entero antes de volvernos locos con todo y Febrero.

Horas previas del cartelazo de La México. Foto: @AurelianoGarcia

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