Lord Tristan Garel-Jones “El que quiera entender la gran cultura Europea debe conocer Sevilla y su Tauromquia”

El lord inglés toma el relevo de Rafael Moneo para dar el pregón del Domingo de Resurrección en Sevilla, fecha taurina por excelencia.

El lord inglés toma el relevo de Rafael Moneo para dar el pregón del Domingo de Resurrección en Sevilla, fecha taurina por excelencia

Por Andrés Amorós

Lord Tristan Garel-Jones fue ministro de Asuntos Exteriores británico para Europa y América Latina, con Margaret Thatcher y John Major. Al dejar la política, pasó a presidir la Fundación Euramérica. Está casado con una española, Catalina Garrigues, y pasa sus vacaciones en su casa de Candeleda (Ávila). Aficionado, desde chico, a los toros, ha publicado artículos en defensa de la Fiesta en Inglaterra y en España. Por uno de ellos, «Contra la homogeneización de la Cultura», publicado en ABC, obtuvo el IV Premio Periodístico Taurino Manuel Ramírez.

—Si un sevillano popular se pregunta qué pinta un británico dando el Pregón Taurino sevillano, ¿qué dices?

—Que tiene toda la razón. La triste realidad es que existe una gran incomprensión de la Tauromaquia en mi país. Pero todavía quedamos allí algunos partidarios de la Fiesta…

—¿Eres consciente de la importancia de ese acto para los sevillanos?

—Me siento algo acongojado y nervioso: no sé si estaré a la altura de las circunstancias. He leído varios Pregones de los que me han precedido y eso aumenta mi congoja, por tratarse de distinguidísimas figuras.

—¿Qué supuso, para ti, recibir el Premio Taurino Manuel Ramírez, después de Mario Vargas Llosa?

—Evidentemente, un honor. Soy un gran admirador suyo. Durante años, estaba indignado de que no le concedieran el Premio Nobel. Seguir sus pasos casi me quitaba el aliento.

—¿Puede apreciar los valores de la Tauromaquia alguien que no ha nacido en España?

—Sí, porque es un arte universal: debemos defender sus valores en el mundo entero.

—Has combatido contra la antropomorfización, que atribuye sentimientos humanos a los animales.

—Es un error, sin duda. Yo estoy totalmente en contra del maltrato a los animales y las plantas (de hecho, pertenezco a una sociedad protectora de las aves) pero ha de quedar clarísimo que un animal no es un ser humano.

—Eso ha conducido a bastantes excesos.

—En la cultura anglosajona, llega a ser ridículo y hasta inmoral. En el Pregón mencionaré algunos ejemplos.

—¿Debemos sentir vergüenza los españoles por la Tauromaquia?

—¡Todo lo contrario! Es uno de los elementos básicos de la cultura hispánica. ¡No es bueno un mundo en el que todos hablen inglés y se sometan al peso aplastante de la cultura norteamericana! Los toros y la cultura hispánica tienen mucho que enseñar al mundo entero.

—Alguna vez te habrán llamado salvaje, por defender los toros.

—¡Bastantes! Pero no está nada mal ser «salvaje» al lado de gente como Goya, Picasso, Ortega y Gasset o García Lorca.

—¿El sentido básico de la Fiesta?

—Recordarnos que todos caminamos hacia la muerte y que debemos afrontarla con dignidad, como los toreros: una lección importantísima.

—¿Qué opinas sobre la prohibición de los toros en Cataluña?

—Como galés, siento simpatía por los que aman a su patria chica. Mi impresión es que, más que un ataque a la Fiesta, se trata de un montaje político: una manifestación de algunas gentes que se quieren separar de España.

—¿Tu recuerdo taurino más querido?

—Aquellas corridas en San Sebastián en los 50, con grandes faenas de Ordóñez, y el grave percance de Jumillano.

—Vuelvo al comienzo: la emoción de hablar en Sevilla.

—Enorme. Sevilla es una de las pocas ciudades cuya historia se prolonga hasta la mitología. El que quiera entender la cultura europea debe conocer forzosamente unas pocas ciudades: Sevilla es una de ellas, sin duda. Y la Tauromaquia, una piedra angular de esa ciudad.

Via: http://www.abc.es