Enrique Ponce, Señor de Bilbao

Por  Alfredo Casas

Bilbao.- Grave error el de la presidencia de Vista Alegre al negarle a Alejandro Talavante la segunda oreja del ejemplar de Garcigrande que cerró festejo. Trofeo unánimemente demandado por el respetable tras una extraordinaria faena del diestro extremeño. Por muchas razones: su sólida estructura e hilo conductor; medido y administrado tempo; ligazón, temple y hondura de las series; ajuste de los embroques y encuentros… y los remates, variados y siempre ejecutados por debajo de la pala del pitón. Todo ello rematado con una estocada hasta la bola ejecutada al ralentí. Motivos más que suficientes para cobrar dos orejas. Para todos, menos para el presidente. Lástima que los diarios no puedan exhibir la instantánea de dos toreros saliendo a hombros de Vista Alegre. No existe mejor promoción de un espectáculo único que atraviesa el desierto. Y es que las corrientes -istas y la hipocresía de buena parte de la clase política tienen a la Fiesta contra las cuerdas.

Lo que nadie podrá negar, ni el propio presidente del coso de la calle Martín Agüero, es la magia del maestro Enrique Ponce, un joven -nació en 1971- al que la afición bilbaína adoptó como propio allá por 1992. ¡No ha llovido desde entonces¡ Sin embargo, Enrique Ponce nuevamente desplegó las numerosas virtudes que lo distinguieron como un elegido del arte de Cúchares. Cadencia, ritmo y temple lograron sostener, imantar y empujar a un astado de muy limitadas facultades al que el diestro exprimió para alegría de los aficionados. El hombre que susurró, y susurra, al oído de los toros de lidia. En esta ocasión la tizona no impidió que los bilbaínos auparán a hombros a su torero, Enrique Ponce, señor de Bilbao.

Completó terna Juan José Padilla que pudo mostrar en Bilbao estar plenamente recuperado para el toreo. Premiado con una merecida oreja de su primero, el «Ciclón de Jerez» sopló en Vista Alegre con un aire templado. El mismo que atesora desde su anhelado regreso a los ruedos tras el gravísismo percance sufrido en Zaragoza en octubre del pasado año. Otra buena noticia para un público que lo proclamó «Lehendakari» de la arena bilbaína. (Via elcorreo.com)

La tarde en Vista Alegre

Bilbao. Plaza de toros de Vista Alegre. Domingo 17 de junio de 2012. Corrida de toros. Segundo festejo conmemorativo de las bodas de oro del coso de Vista Alegre. Tarde entoldada y calurosa. Menos de media entrada. Festejo presidido por Matías González. Toros de los hierros de Garcigrande y Domingo Hernández (530, 528, 536, 542, 545 y 510 kilogramos): justitos de presentación, bajos de raza, de escaso fondo, nobles y manejables. Enrique Ponce (grana y oro): silencio tras aviso y dos orejas -Puerta Grande-; Juan José Padilla (tabaco y oro): oreja tras aviso y ovación con saludos y Alejandro Talavante (catafalco y plata): oreja y oreja tras aviso y petición de la segunda.

Twitter: @Twittaurino

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