Ocho con Ocho – Jandilla y Sergio Flores por Luis Ramón Carazo

El 22 de agosto de 2011 en la plaza de toros de Bilbao, Vista Alegre se lidió un encierro de la ganadería de Jandilla propiedad de Borja Domecq. Para verla en México fue necesario hacer milagros en la computadora u ordenador como le conocen en España, por la imposibilidad de hacerlo fácilmente, como la temporada española pasada era posible, por los canales de Sky, pero se pudo y valió la pena. En pocas palabras el encierro fue lo estelar de la tarde y cuando el toro va por delante, vamos de gane. Resultó al final la corrida de la feria.

Al terminar el festejo, hablé por teléfono con Borja, quién feliz de la vida departía con familiares y amigos allá en Bilbao, celebrando la largueza en la embestida, la nobleza al atacar los engaños, de casi todos los ejemplares, con la presentación que exige el público bilbaíno en cuanto a la morfología; caras serias, encornaduras bien desarrolladas, rabos largos y en conjunto cuerpos fuertes, musculosos y de adulto en plenitud.

En el segundo de la tarde, que le tocó a Iván Fandiño, la nobleza fue la característica principal. El tercero que le correspondió a David Mora de nombre Harapiento, fue un compendio de codicia, de ir a los engaños con un punto de fiereza, de gran emotividad para los aficionados, complejo para el torero, que me parece solo aprovechó a medias la emotiva embestida y por esa razón, sólo obtuvo una oreja, a reserva de conocer la opinión del torero de Borox, esa fue mi impresión.

En resumen, El Cid trato, pero no logro redondear, Iván Fandiño se llevo dos orejas a la espuerta y David Mora una. Posteriormente en la continuación de la feria de Bilbao, llego el huracán de Julián López El Juli y la gran actuación de Enrique Ponce al día siguiente de Julián, esto último seguramente, para alegría de los poncistas mexicanos que son muchos y que ya se frotan las manos por las próximas actuaciones del de Chiva tanto en Zacatecas, como en Pachuca.

Regresando a Borja Domecq, recuerdo que su familia procede de la antigua comarca francesa del Bearn que colindaba con Navarra y Aragón y que actualmente forma el departamento de los Bajos Pirineos. El nombre de Domecq, deformado por el «patois», sub-dialecto de la zona, equivale al latín dominium y, significa, señor.

En la historia, aparece el nombre de Pedro Domecq Lembeye quién se caracterizará por la eficaz capacidad de gestión y por sus altas dotes de organización. Es el primer Domecq que viene a España, en 1816. Uno de sus sucesores, Juan Pedro Domecq de Villavicencio, bodeguero de origen francés afincado en Jerez, compró en 1930 la legendaria ganadería del duque de Veragua con el propósito de prestigiarse social y comercialmente y, además, satisfacer una gran afición por el ganado de lidia.

Sus hijos, los hermanos Domecq Díez, heredaron dicha pasión impregnándose, al mismo tiempo, de los consejos, métodos y estilo de su gran amigo y vecino de finca José Ramón Mora Figueroa. Juan Pedro Domecq Díez fue uno de los arquitectos del toro de lidia contemporáneo. Su encaste estuvo adaptado a su personal interpretación de la tauromaquia y lo denominó “bravura integral” (capacidad del toro para luchar hasta su muerte).

Fallecido en 1975, la ganadería pasó a ser dirigida por su hijo Fernando Domecq Solís hasta que tres años más tarde, el hierro originario de Veragua fue transferido a su hermano Juan Pedro Domecq Solís, quedando adscritas el grueso de las reses al otro hierro familiar de igual nombre que la finca matriz: Jandilla. Actualmente Jandilla, está representada por otro hijo de Juan Pedro, Francisco de Borja Domecq.

Le pregunté a Borja: ¿Cómo surgió el nombre de Jandilla

Al morir mi padre nos dimos cuenta de que la marca, si llevaba el nombre de la persona, tenía sus días limitados, como es limitada la vida del ser humano así que hicimos el esfuerzo de crear una segunda marca que sonara bien y tuviera un “algo que ver”. La Laguna de la Janda -una de las más importantes en la geografía española por aquel entonces- terminaba en la finca donde pastaban las vacas. De esta forma, Jandilla es un diminutivo que hace referencia a la cola de la Laguna de la Janda.

Recordamos con Borja, la gran amistad que le une a la familia Barroso pues la ganadería de Jaral de Peñas importó en 1997, 19 vacas y más de 700 dosis de esperma, de los mejores sementales de las ganaderías de Jandilla , Juan Pedro Domecq y Torrestrella, del mismo origen, Parladé Tamarón.

Con el transcurrir del tiempo, se encontraron dos casas ganaderas, que tienen en común en su árbol de ascendencia, al Conde de la Corte, pues Jaral de Peñas se fundó por el inolvidable ser humano y gran ganadero, Don Luis Barroso Barona (QEPD) en 1972 por Don Luis, con ganado de San Miguel de Mimiahuápam (desde aquel año propiedad de Don Alberto Baillères) quién desde su fundación en 1948, tuvo como semental de la ganadería a “Emperador”, de origen Conde de la Corte.

Emperador padreó más de 16 años en Mimiahuápam, dejando una larguísima descendencia y definiendo las características de codicia en la embestida, particulares de un encaste mexicano de prosapia.

Así las cosas, el triunfo de Jandilla en Bilbao no debe ser ajeno en México y quedé de verme con Borja, allá o acá, con la familia Barroso y con el licenciado Bailléres para enhebrar la historia, plena de éxito, ligada al principio básico del amor al toro de lidia. Dios nos lo permita, inolvidable sería reunir a esos señorones de época, cada uno con su propio estilo de criar toros.

En Francia para ser más preciso en Bayona, el 2 de septiembre de 2012, se celebró la alternativa de Sergio Flores y culminó saliendo a hombros de los aficionados en conjunto con El Juli, nos congratulamos y que su carrera que empieza en México en Juriquilla, Querétaro, sea para continuar con pie derecho ésta nueva etapa de su vida y carrera que esperamos todos, culmine en figura del toreo.

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