Nuevo Progreso, Guadalajara: Frausto se reafirma; la muerte rondo la plaza…

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Por Francisco Baruqui

Nada, se lo aseguro amable lector aficionado, motiva tanto en la apasionante fiesta taurina, como encontrar un joven valor con condiciones excepcionales que puedan perfilarlo a ser una figura del toreo.

Por ello la proyección que ha venido demostrando Ricardo Frausto, ése aquicalitense con empaque y planta, con fino corte de torero y fundamentado en un valor a cabalidad entera, anima, alienta, alegra el sentir de la afición que, ahora mismo ya, lo ha hecho su predilecto siendo, sin lugar a dudas, su plaza la de Guadalajara.

Y bien que la gente se haya metido al coso mejorando muy considerablemente la entrada, motivada por la repetición de Frausto luego de sus triunfos recientes. Así…

Así, con una novillada bonita, con trapío y fina de hechuras, lustrosos los pelajes, cortas las pezuñas y largos y abiertos rabos acusando buena crianza procedente de Autrique, se dio el festejo interesante que, insisto y repito, animó los tendidos con la reafirmación de Ricardo, ofreciendo los ejemplares juegos propicios al tener movilidad y desplazamiento, claros en el embestir, abriéndose a los toques sacando casta, lo que derivó positivamente en emoción. Astifinos todos daban importancia a lo que delante de ellos se hacía cumpliendo en el castigo que fue medido al no estar muy sobrados de brío, pero llegando al último tercio con recorrido y son. Buen resultado para el ganadero que debe representarle a seguir con entusiasmo en la crianza del toro bravo.

Basto físicamente, sin cintura y embarnecido se presentó Alberto Valente. Animoso lanceó a pies juntos e instrumentando la chicuelina y remate, cubriendo tercio de banderillas con dos cuarteos y un par efectista para el villamelonaje al violín, para no verse ausente de cierta templanza en algunas de sus series por abajo con la zarga, mejor por el derecho que era el lado del astado no acoplándose por el izquierdo, para despenarlo de estocadda tres cuartos perdiendo el engaño en el embroque que bastó, para con el cuarto…

Con el cuarto reconfirmar lo que en tantos de mis escritos he señalado: que el que no crea en Dios, que vaya a una plaza de toros…

A porta gayola recibió al autriqueño propinándole tres largas de hinojos siendo cogido de manera espeluznante, —lo prendió para matarlo—, pasándose al torero de un pitón a otro rematando en cada derrote por las piernas, por el vientre y por la espalda saliendo seguramente herido retirado por las asistencias. Algún o algunos “tabacos”, —cornadas—, debe llevar por la forma como se enceló.

Y aquí, habiendo estado muy torero Ricardo Frausto con el segundo que saludó con largas de rodillas y quitando por tafalleras intercalando la chicuelina y la revolera, tras de llevarse un maromón de órdago sin calar por fortuna, descollar con la diestra cobrando entera suficiente para merecida vuelta al ruedo. Más, repito, fue con el que correspondía a Valente con el que Frausto se desbordó con una faena bien planteada, haciendo gala de aguante, —hay que ver por donde se lo pasa y cómo se embragueta al burel—, hilvanando muletazos al natural y ayudados con la derecha muy reunido, acompañando, clavadas las plantas sin reponer más que lo justo teniendo al público en un puño, rematando con dosantinas que se le corearon y, cuando el morito le pidió la muerte, perfilado en corto y por derecho, muy por derecho, se volcó por sobre del morrillo haciendo la cruz, pasándose y saliendo por el rabo para ganarse dos orejas del ejemplar… Y vaya detalle torero de que apenas recibirlas del charro alguacil, cruzando el anillo fue a la enfermería para entregárselas al alternante caído…

Corriendo turno y cerrando la tarde, enfrentó al sexto con el que estuvo en el mismo tenor. Valiente, con mucha actitud de triunfo, dándose y gustando y gustándose en su toreo impactando en el ánimo de los aficionados que, insisto, le han hecho su favorito. Buen trazo y mejor desarrollo de su labor imprimiendo emotividad desde el inicio, al improvisar, —gran cualidad en un torero que empieza—, un pase del “Imposible” girando, aguantando y sacando el remate con la arrucina de complemento, para seguir toreando por abajo en su formas y entrega, pasándose los pitones por los muslos sin enmendar recurriendo de nuevo a la creación del “Lobo portugués”, Manolo dos Santos, finalizando con muy ceñidas bernadinas que le valieron el batir de las palmas. Muy determinado y con valentía, se fue tras de la espada logrando entera desprendida para llevarse un trofeo más.

Estamos ante un novillero de excepción que reúne todo lo que tener se debe para despuntar en la tan hermosa cuanto difícil profesión. Que los toros le respeten y… Bien de nuevo por la empresa, nueva repetición para el venidero domingo. La entrada, lo confirmo, será superior…

¡Mi enhorabuena chaval..!

Y se presentó un joven lusitano, Joaquín Ribeiro. Se trata de un novel que conoce el oficio, tiene técnica y no le falta valor, si acaso necesita más rodaje con ganado mexicano que le permita mayor acoplamiento, toda vez que su actuación anduvo entre altibajos destacando cierta facilidad para torear al natural con la zurda y rematar con pases largos de pecho. Escuchó aplausos en el tercero que tardó en doblar luego de entera, para con el quinto…

Con el quinto pasar la pena negra, luego de un largo, muy largo trasteo recibiendo los tres avisos de rigor para que el de Autrique fuese devuelto, — solo se fue—, a corrales yéndosele vivo.

Y a esperar el próximo domingo con la repetición de Frausto ante su público y en su plaza…

Via http://www.elinformador.com.mx

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