Nuevo Progreso de Guadalajara. Pozolada tapatía; la vulgaridad campeó…

Por Francisco Baruqui.

Guadalajara, Jal.- El arcano azulado en luminosa tarde para un festejo que, por la inclusión de caballero y monturas, motiva a otro público que no es precisamente el tradicional de las corridas de toros. De ahí la pingüe entrada de bien pasados los tres cuartos con una pléyade de espectadores que, —y bien que lo vale— disfrutan del toreo equino con un estupendo equitador como Pablo Hermoso de Mendoza y su cuadra torera que, insisto y repito, tiene tirón para una diletante concurrencia que con sus números recibe las delicias que les hace regocijarse con solaz esparcimiento.

El ruedo como campo chihuahuense en sequía, que vaya polvaredón por el pésimo riego con el que se victimiza a los de barreras que acabamos merengados cuando hay función con caballos.  La autoridad sumisa dando “facilidades” a cabalgante y cabalgaduras…  ¡Bah..!

Corrida bien presentada de Los Encinos, destacando un dije, primero de a pie, que era de preciosa lámina, fino de estampa, muy bien recortado, acusando todos buena crianza en la seriedad de su presencia, otros más cornicortos aunque todos, sí, astifinos y sacando condiciones de bondad dado el buen son, la claridad, la nobleza, el buen estilo y la fijeza por cuanto a cualidades pero…  Pero, ¡ayy..!  con el defecto de falta de brío, poco fuelle, fuerzas justas, —algunos doblando los remos y otro desplomándose—, rayando, por la falta de fortaleza, en cierta sosería, pero muy manejables todos.

Conozco de la afición grande que tiene el ganadero Eduardo Martínez Urquidi, y sé que con escrupulosa acuciocidad atenderá para buscar la solución.  Que la logre y…

Y, así, entre polvareda y regada con rudimentaria manguera de placita talanquera, Fermín Spínola acusó voluntad pero sin lucimiento dada la debilidad del fino moro al que estoqueó de entera perdiendo el engaño para palmitas.

Con el quinto, buen ejemplar en verdad, sin entusiasmar de capa, cogió los palitroques clavando muy desigual a toro pasado, y solo el tercero, un cuarteo girando, le valió ovación, para con la muleta, aprovechando las monacales embestidas del encino, darse en toreo por abajo con la diestra y al natural, recurriendo a embarrarse, a cabeza pasada refugiándose abrazado en los cuartos traseros del burel, para una serie volantinesca, bisutería pura de vulgar expresión para el villamelonaje en pleno que tras de entera caída, premiara con orejita que terminó dándosela a un peón para dar la vuelta al ruedo.

Tenía deseos por ver al queretano Octavio García “El Payo” tras de su exitosa actuación en la México.  Más espigado, se aprecia que está ahora sí metido más de lleno en su profesión, luciendo principesco terno negro muy recamado en oro, con el capote lució lanceando a la verónica con cadencia, bajas las manos y jugando los brazos rematando con recorte para cartel escuchando palmas.

Con la zarga una faena al tan bondadoso como sosón con ayudados por abajo con la diestra principalmente que se le corearon, intercalando cambiados por la espalda que impactan por la improvisación, pasándose el engaño a la zurda en una labor larga, sin sostener ritmo en su obra, con algunos muletazos trompicados para luego de pinchar, cobrando entera en sitio que bastó, un apéndice auricular entre manifiesta división que le hizo terminar la vuelta sin la oreja de marras en la mano.

Con el que cerró plaza, sin acoplamiento mayor aunque con momentos aislados con molinetes violentos demasiado rápidos y algunos muletazos que se le jalearon pero sin rebozarse sintiéndose, al reponer entre un pase, trastabilleó cayendo en la cara siendo cogido peligrosamente sacando solo por fortuna, el punto de la taleguilla roto en el muslo derecho.  Se salvó,  que pudo ser de cornada seria.

Por cuanto a la atracción del rejoneo, Hermoso lució su magnífica monta en toreras cabalgaduras que, por cierto, no ví que anunciara sus nombres, ante dos toros muy colaboradores que provocaban el ¡uyy y el ayy..! cuando seguían a jinete y equino que cabalgando en lateral daban espectacularidad al momento, sobre todo cuando sin estar sobradamente templado, conté hasta seis alcances con las astas mochadas, clavando rejon a una mano al quiebro; tres cortos y un par a dos manos, el número fuerte llevando al caballo con las riendas prendidas a su calzona.

Al primero despenó de hoja trasera para silencio, y al quinto de rejonazo pulmonero que provocó derrame de vacío para…  Sí, acertó Usted amigo aficionado, orejita tranquera, que con las otras fueron para pozolada tapatía en una tarde en la que la vulgaridad, no se dude, campeó…

Correo electrónico: francisco@baruqui.com

Via http://opinion.informador.com.mx

2 Comentarios »

  1. Por fin apareció el Baruqui crítico, el que dice lo que sucedió en la plaza y no el que sólo da coba a los toreros. De Pablo Hermoso que se podía esperar? El mismo espectáculo rutinario de siempre, más visto que una película de Pedro Infante, sólo que más mañoso y sobre todo cada vez matando peor, el golletazo con el que despachó a su primero es digno de un matarife, solo los ciegos no ven que Pablo es un personaje que no tiene ya nada que ofrecer.

  2. HAY CUANTA AMARGURA DENTRO DE UNA CRONICA, QUE SE LE OLVIDO DE CUANTO FUE GANADERO.Y HA PROPOSITO QUE FUE DE SU GANADERIA ? MEJOR HAGA CRONICA DE SUS AUTOS Y DEJE QUE LOS NUEVOS EXPECTADORES ADMIREN ESA FIGURA DEL TOREO A CABALLO, COMO LO ES PABLO HERMOSO DE MENDOZA, Y PIENSE QUE UN RUEDO NO ES LO MISMO PARA UN ESPECTACULO LLAMELO ECUESTRE DONDE SE EXPONEN CABALLOS DE UN VALOR MUY SUPERIOR AL VALOR DE 10 AUTOS DE LOS QUE VENDE. SI NO QUIERE EMPOLVARSE PUES NO VALLA Y PUNTO.

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