Enrique Ponce: «Para estar tanto tiempo hay que tener afición y afán de superación, pero también vocación».

De SOL y SOMBRA.

Murcia.- Un año más ha triunfado en Sudamérica. De allí, Enrique Ponce (Valencia, 1971) se ha trajo su quinto Escapulario de Oro del Señor de los Milagros de Lima y su quinto premio Jesús del Gran Poder de Quito. El maestro de Chiva parece que sigue incombustible.

-Haga un balance.

-Mi temporada americana ha sido más corta que otros años. Ha estado dividida en dos fases: una primera en México, y otra en Lima, donde volví a salir por la puerta grande y de donde he vuelto muy contento.

Nada más regresar ya se ha vestido de corto y ha comenzado la temporada en una corrida en Requena en la que también triunfó. Y este domingo estará en el festival a beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer de Murcia.

-Me gusta ayudar. Cuando he podido torear en estos festivales a beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer, tanto en Murcia como en Córdoba o en Jaén, donde lo organizo yo desde hace unos catorce años, me gusta estar ahí y poner mi granito de arena.

-Supongo que no lleva la cuenta, pero ha debido torear muchos festivales benéficos.

-Llevo alrededor de cuatrocientos festivales toreados.

-Son 24 años como matador de toros y le queda mecha para rato.

-El año pasado toreé ya algo menos y este año seguiré la misma tónica de torear entre treinta y cinco y cuarenta corridas. Después de veinticuatro años de alternativa creo que está muy bien y lo importante es que yo me encuentro a punto física y mentalmente.

-La crisis ha reducido también el número de festejos. ¿Eso le hace elegir mejor las plazas?

-Con menos festejos todos vamos a torear menos. Hay localidades donde antes se hacía una corrida y ahora no. Tenemos que adaptarnos a esta situación porque la crisis económica que está viviendo España también se ve reflejada en la fiesta.

-Se ha admitido a trámite la iniciativa para declarar los toros Bien de Interés Cultural (BIC) en toda España. El tan criticado G-10 (grupo al que se unieron las figuras) parece que sí ha servido para algunas cosas.

-En general, lo conseguido con esta unión ha sido bueno para el toreo. Es cierto que hubo un mal enfoque y nos salpicó el tema de los derechos de imagen de las corridas televisadas. Se nos malinterpretó y nos buscaron la vuelta. Fue injusto, porque nosotros no pedimos más dinero, sino que llegara a los toreros la cantidad que les correspondía. Pero la unión de los toreros es importante y se pueden conseguir muchas cosas, como se ha visto con el paso de los toros al Ministerio de Cultura. La unión no hace daño a nadie, todo lo contrario.

-De hecho, han conseguido que el aficionado tenga voz y que con la recogida de firmas se debata en el Parlamento. ¿Se deja en evidencia la prohibición catalana?

-Lo de Cataluña sirvió para abrirnos los ojos y comprobar que posiblemente no estábamos dándole al toreo la importancia cultural que tiene. La prohibición hizo que toreros, aficionados, ganaderos y el sector taurino en su conjunto se involucrara más y tratara de blindar el toreo como una tradición y parte de la cultura de nuestro país. Desgraciadamente, vino después de perder lo que perdimos en Cataluña, pero no hay que rendirse y hay que tratar de recuperarlo.

-Pero la prohibición catalana ha tenido seguimiento en Quito y Bogotá. ¿Ve peligro?

-Hay que diferenciar entre el antitaurino, al que no le gustan los toros e incluso protesta, y el político, que aprovecha el poder para prohibir algo porque no le gusta. Antitaurinos siempre ha habido, pero el verdadero problema es que un alcalde, o quien ostente el poder, sea antitaurino. El presidente de Ecuador es antitaurino y en Bogotá, a su alcalde no le gustan los toros. No los prohíbe, pero como la plaza es del Ayuntamiento no celebra festejos. Es parecido a lo que pasa en San Sebastián con Bildu. Son abusos de poder que nada tienen que ver con la afición de un país.

-¿Pueden tener también los toreros culpa en la pérdida de notoriedad en los medios, sobre todo en televisión?

-En la actualidad hay más ocio y más espectáculos que hace unas décadas, en las que todo se centraba en el fútbol y en los toros. El interés de la gente se reparte. Pero el problema no es nuestro. Nosotros lo que hacemos es torear, otra cosa es que no se haga difusión de ello en los medios. Eso no lo entiendo, porque hay espectáculos con muy poca asistencia de público que aparecen en los telediarios y grandes ferias, como Murcia o incluso Madrid, que se silencian no se sabe muy bien por qué. Nosotros estamos dispuestos a colaborar para solucionar esa laguna.

-Más de treinta años en activo y al nivel que está usted, hay que tener mucha afición.

-No cabe duda de que para estar tanto tiempo hay que tener mucha afición y afán de superación, pero también vocación de torero.

-El domingo estará en una plaza que le admira.

-Voy al festival de Murcia con la misma ilusión de siempre. A tratar de colaborar con la AECC, que lucha contra una enfermedad tan presente en nuestra sociedad, y luego a intentar torear bien mi toro y estar a la altura a la que debo de estar. Me encuentro muy bien y espero que pueda cuajar una gran tarde.

-La última vez que toreó en Murcia, en la corrida del 125 aniversario, apareció vestido con un traje goyesco de Lorenzo Caprile.

-Soy un poco caprichoso y siempre me ha gustado vestir bien, tanto de corto como de luces, y la ocasión merecía un vestido así.

-Ahora con su segunda hija, le tirará más la casa.

-Sí, estoy muy contento con mis hijas, y estoy viviendo unos momentos familiares muy bonitos.

 Entrevista realizada por Francisco Ojados. 

Via http://www.laverdad.es

1 comentario »

  1. El torero de Chiva hace un resumen de su periplo americano y de los triunfos obtenidos en el Cono Sur, pero para nada presume, las «PILLERÍAS» que hizo en Zacatecas, Querétaro, Pachuca y el D. F.

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