Pancho Lazo por El Bardo de la Taurina.

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Le conocí desde siempre y goce de su aval oficial para tutearlo en una ceremonia de alternancia en la que aún recuero sus palabras; ‘Si tu padre y yo nos tuteamos, tu que eres más vago ‘cuanti’ más’.

De tez achocolatada, voz agitanada a la mexicana, percha con sello y raíces de ancestro de allende los mares, en algo como un amalgamamiento vasco y libanés, del que creo que Don Pancho Lazo Boza, cobró vida en el tamaulipeco estado del norte, decía que de chavalo llegó en la década de los cincuenta al periódico hermano ESTO, se sacaba de la chistera con acertada puntería datos y remembranzas de cuanto deporte podía imaginarse, pero creo recordar el gusto que le imprimía a los boxístico y a lo beisbolero, sin olvidar lo farandulero que también lo entendía con asombrosa calidad.

Más sin lugar a duda su cima la alcanza en la taurina en la que le corrió la mano a las letras por unos cincuenta años por lo que es claro que desde los años sesenta vio a cuanto torero apareció y quienes siempre codiciaron sus letras  y a la vez le temieron cuando la pluma de Lazo doblaba contraria y esto sin duda se debía a que su opinión era externada a través del más importante diario deportivo, EL ESTO.

Le daba con pasión desbordada por el nacionalismo dentro del ruedo y encontraba en la figura señera de Manolo Martínez, un mástil de la ‘Escuela Mexicana del Toreo’ y a que grado sería esa preferencia que no se podría haber entendido completa la vida taurina del ‘Mandón’ sin la expansión de las letras de Don Pancho y sus influyentes comentarios que emanaban de su columna ‘Notas Taurinas’ y desde luego de los jugosos espacios que en el periódico ‘café’ se le dedicaban al regiomontano, mas allá de la relación que existió entre periodista y torero, también hubo una sincronía con  el equipo de concordancia o administración  que apuntalo en buena parte al ‘Número Uno’ desde José Luis Méndez, el Ing. Álvaro Garza, Don Jorge Cuesta, José Chafik, lo cual no es más que una prueba de que cuando existe una relación profesional entre torero y periodistas las cosas caminan en su difusión pública en forma profesional, lo cual hoy parece ser algo casi en abandono.

Y ya que el recuerdo de Don Pancho Lazo, nos ha sumergido con su aparición en los obituarios, en el mundo dicen que su fuerza era de tal magnitud, que cada año se le veía estrenar un lujoso Ford Galaxie y también creo recordar un Mustang ¿de donde salían? …

Pues yo que sé, bueno si lo sé pero no me importa, lo que si me importa es escribir que con la partida de este periodista poderoso se pierde a uno de los  últimos grandes e irrepetible por el hecho de que la forma y el fondo de informar de los medios de comunicación taurinos están cambiando, máxime en el rubro de los grandes columnistas como a últimas fechas lo fue Lazo, casi ya en exclusiva, lo cual no deja de ser una pena y de paso deja al descubierto una gran incógnita que nos lleva a preguntarnos ¿Por qué ya no existen columnistas?, ¿cual será la razón?.

Las respuestas pueden ser varias y una de ellas es que hoy se tiene infestado el medio de advenedizos o arribistas que escriben o dicen desmedidamente lo que ‘no’ sucede en los alberos y es por el hecho de que para ser periodista hay que tener la visión muy larga, la cultura muy profunda, las agallas muy afiladas lo cual casi hoy no sucede, y es que hoy permean  ‘subidores’ de refritos o contempladores de hechos ligeros, a los que los portales les han abierto sus compuertas, además del twitter, al que cualquiera tiene acceso, más por razones obvias no tienen resonancia.

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 Twitter @BardoTaurina

2 Comentarios »

  1. Bueno, en ésto último lleva usted mucha razón y me cuento entre aquellos que queriendo externar una opinión o símplemente compartir puntos de vista nos atrevemos a usar las redes sociales,sobre todo por la penetración que han ido adquiriendo.

    Recuerdo entrañablemente mis paseos por rumbos de la colonia Lindavista donde entrenábamos el toreo de salón con algunos novilleros de la época como José Lorenzo Garza y su hermano José Roberto, así como Mauricio Mendoza «El Guadalupano» y Pedro Loredo por citar a algunos de los chavales que nos reuníamos en el deportivo Miguel Alemán y devorábamos la columna del prestigiado Don Pancho Lazo y de su colega Horacio Soto Castro que si bien no alcanzó las alturas de Don Pancho, también le entraba al quite.

    Ahora el internet nos permite externar nuestra manera de ver la fiesta brava y a mi me resulta muy interesante compartir algunos comentarios y hasta entrar en debates, eso si, muy respetuosos con miembros de la familia taurina.

    Tal vez sea mal de nuestros tiempos, pero el ciber-espacio nos ha permitido aglutinarnos en una suerte de «hermandad» que inclusive ha levantado la voz enérgicamente en favor de la fiesta.

    Yo por lo pronto tengo dos blogs, una cuenta en faceBook y otra en twitter donde junto a otros taurinos ponemos nuestro granito de arena en favor de nuestra fiesta.

    Pero desde luego que dudo mucho que haya de surgir una pluma tan incisiva y atingente como la de Pancho Lazo.

    Por lo pronto, yo soy seguidor de ustedes y leo con mucho interés sus artículos que me resultan excelentes.

    Un abrazo y sigan por el buen camino, ese que trazó el maestro Lazo que en gloria esté!

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