Los toreros son (o eran) sinónimo de admiración en la sociedad, personajes del pueblo queridos e idolatrados por sus proezas en los ruedos y su estilo de vida.
Soñadores, siempre bohemios caminan por la vida tranquilamente fuera de los ruedos, algunos se retiran e invierten bien en diferentes giros de negocios o en el campo para seguir llevando una vida cómoda, admirable y envidiada por el resto de los mortales.
Otros tienen menos suerte y consiguen vivir una vida digna pero con menos glamour lejos de los reflectores, pero sin perder el respeto que debe imponer siempre un torero en la calle y vestido de civil.
Los menos afortunados que son los menos afortunadamente, caen en situaciones comprometidas (vicios, bancarrotas y hasta problemas legales) pero siempre rodeados de esa aura que tienen algunos toreros, que los hace aun en las peores desgracias, ser recordados por una faena o aquellos naturales que ilusionaron y que los aficionados guardaran por siempre en su corazón.
Lo que no se vale es lucrar con el traje de luces solo por conseguir propósitos personales a costa de la afición y de la sociedad, el traje de luces no se mancha y cuando se hace, el respeto y la admiración se van por el caño.
Tal es el caso del matador tlaxcalteca Rafael Ortega, que en estos días se encuentra involucrado en uno de los mas viles fraudes electorales de los últimos tiempos en México.
Ortega y una cuadrilla de secuaces alteraron las urnas y las boletas de la pasada elección para Presidente Municipal contra la propia voluntad de su gente en Apizaco, donde el torero se ha proclamado por vias ilegales Presidente Municipal a costa de la buena fe de la gente, que alguna vez lo admiro como ídolo local en los ruedos.
En tiempos difíciles para la fiesta brava a nivel mundial, Rafael Ortega es una lastre para el mundo taurino. La imagen publica del torero en México se mancha con personajes como Ortega que si bien, en los ruedos nunca fue un buen ejemplo de honradez, con el fraude electoral en su corta carrera politica, ha salido a relucir un personaje ambicioso, sin escrúpulos ni ética moral.
Un personaje así no puede ser un buen gobernante, ni tampoco un buen torero.
Porque en las dos profesiones hay principios básicos de ética y moral, Ortega los rompió todos. Pero lo peor fue que de paso mancho el traje de luces y eso nunca lo debe de hacer un torero en toda la extensión de la palabra. El traje de luces no se mancha jamas. (El Guerra)
De SOL y SOMBRA.
No reconocerán al torero Rafael Ortega en Apizaco y al ex secretario de Gobierno, Noé Rodríguez Roldán.
Ni un paso atrás, para defender lo que calificó como un robo en despoblado, aseguró Gustavo Madero, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional (PAN) en relación al ayuntamiento de Apizaco y el distrito 13, luego que el Instituto Electoral de Tlaxcala (IET) otorgó el triunfo a los priístas el torero Rafael Ortega y Noé Rodríguez Roldán.
Parco, el dirigente nacional afirmó que el fraude que hicieron en Apizaco y el distrito Xlll podría llegar a la mesa del Pacto por México, pues no se puede permitir estos atropellos de la manera tan burda para despojar al PAN de la victorias en las urnas.
Indicó que no sólo tiene que quedar en que se recuperen los triunfos, sino que se llegue hasta las últimas consecuencias para castigar a los responsables.
En relación al priista y torero Rafael Ortega, quien integró su equipo de transición para lo que sería el relevo municipal en Apizaco, el líder nacional recomendó que no pierda el tiempo, debido a que el alcalde será el panista Jorge Luis Vázquez.
Por su parte, el presidente del CDE del albiazul, Sergio González Hernández otorgó un voto de confianza para que la Sala Unitaria Electoral de Tlaxcala resuelva conforme a derecho las impugnaciones y no se preste a los intereses del poder.
Otros distritos que se impugnaron fueron el l y el cinco, y los ayuntamientos de Huatzinco y Tequexquitla.
Twitter @twittaurino



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