2ª Corrida Plaza Mexico: Un misterio sin resolver

El forcado José Luis García ‘El Charro’. Foto Tadeo Alcina.

Por Luis Cuesta – De SOL y SOMBRA.

El misterio del toro bravo encierra muchos secretos que muy pocos conocen y dominan en estos tiempos. Ortega y Gasset los llamó “profesionales de la furia” pero eso era antes, cuando los espadas valerosos lidiaban a toros fieros que desparramaban genio y violentos derrotes al aire.

Despues ya sabemos la historia, surgió el toreo estético y con el cambio la morfología y el carácter del protagonista de la fiesta.

El Encierro

Para la segunda corrida de la temporada los ganaderos de Lebrija mandaron siete toros guapos en tipo, el ejemplo perfecto del toro mexicano de Saltillo en hechuras, con decendencia de San Mateo y Garfias. Además los siete procedian de tres sementales distintos, todos ellos suponemos de mucha garantía de la casa.

Seguramente los ganaderos  -verdaderos científicos autodidactas- hace cuatro años cuando empezaron a criar estos toros, se desvivieron tratando de encontrar el balance perfecto entre la casta y la nobleza.

Pero el éxito en la crianza del toro bravo depende de muchos factores. ¿Que falló en ese procesó me preguntó, si todos los toros de Lebrija tenían pinta de atletas? ¿Porqué no galoparon con fuerza y se desplomaron tan pronto asomaban al ruedo, con excepción del toro de rejones y del cierra plaza?

El eterno misterio del toro bravo.

Lo unico que sabemos es que el encierro estaba bien alimentado pero sin exageraciónes, pero aún asi se cayó. Aunado a la poca fuerza de los astados, todos acusaron una preocupante falta de casta, que en algunos se compensó con nobleza y con la voluntad que tenian para intentar embestir, pero les resultaba imposible pasar de cero a cien y ademas humillar con ese vacío de fuerza y casta en su cuerpo.

Los Toreros

El Conde con más de veinte años de alternativa, tuvo un lote de dulce, noble como el amigo mas fiel, pero flojo hasta la desesperación. Quizas si no se hubiera eternizado con las banderillas en su segundo, le hubiera permitido al astado llegar con mas fuerza, porqué el de Lebrija tuvo mucha calidad, al igual que su primero.

Pero El Conde que no parecía muy afligido con la situación anduvo a su aire toda la tarde,  con algunos detalles interesantes en ambos toros, pero sin poder redondear sus faenas. Dejó dos estocadas letales y tuvo una leve petición de oreja.

El Zapata hizo un muestrario de lo mejor, pero tambien de lo peor de su repertorio con las banderillas, para su suerte por algunos momentos consiguió calentar el tendido de La México, que hoy prácticamente lucio semivacio.

Es cierto que no tuvo mucha tela de donde cortar, pero se mostró muy despegado y precavido con su primero, al que desplazó siempre hacia fuera, y así no interesó a nadie, además añádale usted a este mix la flojedad de su segundo y El Zapata tuvo algunas excusas para safarse de su compromiso.

El Fandi tiene la enorme virtud de que no engaña a nadie; el es así y siempre da todo lo que tiene, si te gusta, bien, y, si no, pues ni modo. Su fuerte son las banderillas, pero casi todos los pares los clava a toro pasado.

Superado el trance de las banderillas, ante su segundo que era un toro desclasado, que tiraba gañafones al aire y no permitía confianza alguna; El Fandi demostró valentía y arrojo.

Con su primero no se cansó de intentar pegarle muletazos, pero la gente no le agradeció el gesto por las pobres condiciones del toro de Lebrija.

Al final, como recalcó el sabio ganadero Alvaro Domecq: “La selección es una lotería, y el toro, un misterio”.

Abrio el festejo el rejoneador Horacio Casas que tuvo una actuación muy torera y clásica, aunque no muy depurada técnicamente.  Casas es un rejoneador maduro, que monta una buena cuadra, hace muy escasas concesiones a la galería y goza de un buen sentido del temple.

Los forcados de Hidalgo hicieron una buena pega y fueron ovacionados al igual que el rejoneador.

LEBRIJA / CONDE, ZAPATA Y FANDI

Siete toros de Lebrija, bien presentados; nobles, mansos y blandos en terminos generales. Destaco el corrido en primer lugar por su buen son y nobleza encastada.

El rejoneador Horacio Casas: Ovación.

Alfredo Ríos “El Conde”: Ovación con leve petición en su lote.

Uriel Moreno “El Zapata”: Silencio en su lote.

David Fandila “El Fandi”: Silencio y palmas.

Plaza México. Segunda corrida de la Temporada Grande. Menos de media plaza.

Twitter @LuisCuesta_


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Una respuesta a «2ª Corrida Plaza Mexico: Un misterio sin resolver»

  1. Avatar de Escarto
    Escarto

    Ya empezo el desfile de pinches “Burros con cuernos” en la Mexico…

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