Por la puerta grande del Cielo

Plaza de Toros de Teruel.

Por Manuel López Sampalo.

Lo lógico y lo más humano (aunque suene paradójico) es ser antitaurino. Yo no soy lógico. Soy taurino (no practicante: no suelo ir a misa, es decir, al coso): porque me atrae demasiado esa áurea aureola mística, litúrgica y atávica que rodea al mundo del toreo.

La tauromaquia es la vida porque la vida es la muerte, y porque los toreros son los obreros que la miran (a la muerte) de frente semana tras semana. Los quince minutos con el toro en la arena es un paradigma de lo que es la vida: la del que mira a la muerte como un hecho biológico más, sin guarecerse en opio, cruces o en pantallas.

La muerte en el albero es el triunfo mayor de un torero y no la suerte de salir en hombros por Ventas. A Víctor Barrio le llegó demasiado pronto la ‘gloria’. Pero seguro que San Pedro le da la puerta grande que en vida no pudo saborear. Total, maestro, no estarás tan mal allí donde hayas ido; te libras de tanta mierda de tanto mierda que regurgitan su bilis por Twitter, y que representan indudablemente la crisis de moral, cultura y valores en la que vivimos.

Fuente: http://www.elespanol.com

1 comentario »

  1. Opiniones como ésta tan ciertas, tan sentidas, tan salidas del corazón de un ser humano pensante y respetuoso de las personas, animales y cosas; son la mejor respuesta a la barbarie dizque antitaurina.

    Me gusta

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s