LA MAESTRANZA | ANÁLISIS DE LA TEMPORADA 2018 EN LA PLAZA DE TOROS DE SEVILLA

Andrés Roca Rey.
Andrés Roca Rey.

El Juli hizo historia en primavera, el madrileño cuajó una actuación memorable, cortando cuatro orejas –dos de ellas simbólicas al toro ‘Orgullito’, de Garcigrande, que fue indultado– y ganó su quinta Puerta del Príncipe.

Por Luis Nieto.

El matador de toros madrileño Julián López El Juli arrasó en la Feria de Abril con una actuación para los anales de La Maestranza en la que el lunes 16 de abril cortó cuatro orejas –dos de ellas simbólicas al toro Orgullito, número 35, negro listón, de 528 kilos, de Garcigrande, indultado– y saliendo a hombros por la Puerta del Príncipe por quinta vez en su carrera. Fue un triunfo total, un éxito por encima de cualquier otro en una temporada con 28 festejos (15 corridas de toros, una de rejones, 7 novilladas picadas, 4 de promoción y un festival).

Julián López El Juli, único que ha alcanzado este año la emblemática puerta, hizo de verdad historia en primavera, entre tanto Manzanares estuvo a punto de alcanzarla en San Miguel –feria en la que se retiró Juan José Padilla de la plaza sevillana y tomó la alternativa Alfonso Cadaval– y cuyo peso recaía en Morante de la Puebla, ausente en Abril y quien, anunciado en las dos corridas del ciclo otoñal, no pasó de algunos destellos ante dos lotes malos.

El Juli con unas dotes lidiadoras fuera de lo común en su mejor actuación global en La Maestranza deleitó con Orgullito, extraordinariamente bravo en la muleta –otra cosa fue el tercio de varas: pelea sin exigencias para plaza de primera–. El torero de San Blas exhibió su tauromaquia en una faena con dominio, poder y ligazón, brillando al natural y con la diestra, con pases en los que barrió literalmente el albero… el delirio y el indulto al toro y las dos orejas simbólicas. Al otro astado lo desorejó por una labor marcada por el dominio y el ajuste. En su segunda tarde dio una vuelta al ruedo tras petición de oreja.

El otro triunfador de la temporada fue el alicantino José María Manzanares, quien también cortó un total de cuatro orejas en su paso por las ferias de Abril y San Miguel. Pasó de puntillas con el peor lote el Domingo de Resurrección. En su segunda cita se alzó por derecho propio como triunfador en un festejo en el que cortó dos merecidas orejas al gran Encendido, de Cuvillo, para el que parte del público pidió la vuelta al ruedo en el arrastre. La estocada en la suerte de recibir fue una rúbrica perfecta para coronar una gran obra. En su última tarde abrileña cortó una oreja por una faena desigual. En San Miguel retornó a lo grande con Retornero, un toro de máxima calidad de Juan Pedro Domecq. Tras cortar una oreja en su primero, tenía entreabierta la Puerta del Príncipe. Su faena, suprema, auguraba la salida a hombros…pero tres pinchazos, los dos primeros en la suerte de recibir, y un descabello rebajaron el premio mayor a una vuelta al ruedo clamorosa.

Tras El Juli y Manzanares, han destacado dos toreros sevillanos: Pepe Moral y Pablo Aguado. Moral continúa creciendo y cortó tres apéndices en dos tardes; dos de ellos nada menos que a miuras, saliendo a hombros por la puerta principal. En la de Miura, con el manejable segundo, concretó una buena faena coronada con una estocada en lo alto para cobrar una oreja. Y con el buen cuarto, faena inteligente, medida y con ligazón, por la que cortó una oreja con petición de otra.

Pablo Aguado ha sido una de las agradables sorpresas de la temporada que se destapó precisamente en la Feria de Abril. En su segunda corrida como matador fue la revelación del ciclo, cuajando una gran actuación en un cartel de toreros sevillanos, cortando una oreja al sexto tras una faena variada y brilló al natural en el tercero.

En el conjunto de la temporada hubo otras actuaciones importantes. Andrés Roca Rey hizo triplete en primavera y resultó triunfador el Domingo de Resurrección, añadiendo a su estoicismo, clase, improvisación y algunos naturales exquisitos al ralentí ante un toro noble. Ganó un trofeo de mucho valor. En las otras dos se fue de vacío. Y en septiembre cortó una oreja a un sobrero manso y anovillado de la casa Matilla.

Talavante, que hizo triplete, cortó una oreja sin entidad para una plaza de primera categoría. Pasó inadvertido en su segundo compromiso y en el tercero consiguió un trofeo tras una faena desigual, con entrega, tesón y gusto que remató con una gran estocada.

El Fandi cortó una merecida oreja bajo la lluvia en la corrida de Fuente Ymbro. Padilla, en abril, dio una vuelta al ruedo y el presidente no le otorgó un apéndice solicitado mayoritariamente;entre tanto en San Miguel fue premiado en su adiós con un trofeo.Ponce cortó una oreja en la de Garcigrande por una faena desigual. Garrido, por encima de su lote de El Pilar, cortó otra y dio una vuelta al ruedo. Y Bolívar se miró en Rincón para conseguir un trofeo.

De los diestros que no consiguieron trofeos, Antonio Ferrera, a tres tardes, dejó buenas sensaciones el Domingo de Resurrección. Manuel Escribano brilló en la victorinada, dio una vuelta al ruedo tras petición y escuchó la música en el capote. Se estrelló con un mal lote en la miurada. Curro Díaz plasmó varios muletazos que fueron auténticos carteles de toros. El único espada herido, Román, que venía a una sóla tarde, dejó patente su arrojo.

En rejones, Andrés Romero cortó dos orejas y Galán, quien aportó los pasajes de mayor altura, y Vicens cortaron una.

En ganaderías, en la Feria de Abril, La Palmosilla, que debutaba, sorprendió gratamente con una corrida bien presentada y tres toros de buena nota. Tras ella, Garcigrande, Cuvillo, El Pilar y Fuente Ymbro soltaron algunos ejemplares con buen nivel y destacó la de Bohórquez en rejones. Dentro de los fracasos destacan los de Victorino Martín y Jandilla. En San Miguel, Juan Pedro Domecq lidió un encierro en conjunto bien presentado y de juego desigual y la casa Matilla un saldo ganadero.

Entre las dos grandes ferias, los novilleros Ángel Jiménez, Emilio Silvera, David Salvador, García Navarrete y Kevin de Luis cortaron una oreja cada uno. El ciclo de promoción lo ganó Juan José Villa Villita. quien cortó un total de dos orejas.

Una temporada con buena afluencia de público, criterio presidencial dispar, aficionados en minoría con una rebaja en la exigencia y un tercio de varas en demasiadas ocasiones testimonial.

Publicado en El Diario de Sevilla.

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