¿Quien o quienes darán el paso adelante para rescatar la fiesta brava en México?

El mundo del toro se enfrenta a un impacto económico sin precedentes debido a la pandemia del coronavirus. Lamentablemente en México a la fecha no se conoce un plan de reactivación y mitigación de la crisis, y lo único que escuchamos al día de hoy es el crujido de las estructuras taurinas que conforme pasan los días comienzan a resquebrajarse.

Por Juan Carlos Valadez – De SOL y SOMBRA.

El sector taurino en México vive uno de los momentos más delicados en su historia, ya que el embate del coronavirus ha sido muy grande y dejará daños económicos muy importantes que no se solucionarán a corto plazo, ya que la industria taurina tendrá que vivir y resentir al igual que otros sectores de la economía mexicana como el PIB sufrirá una caída profunda al cierre del 2020. Además algunos analistas coinciden en que la contracción económica será mínima del menos un 10 por ciento y es prácticamente un hecho que la recesión será de dos dígitos.

Ante esto cada día hay un mayor consenso en torno a que México será de los últimos países del mundo en lograr la recuperación de su economía. Según The Economist será hasta el año 2025 cuando regresemos al nivel previo a la crisis sanitaria del pasado marzo, mientras que un estudio de Oxford Economics sobre las perspectivas de la recuperación en América Latina indica que las caídas económicas más profundas las registrarán Perú y Brasil. Pero qué la recuperación más lenta la registrarán países como México y Argentina. Incluso ya hay quienes afirman que éste será un sexenio perdido en materia de crecimiento económico.

Esto no es un buen augurio para la industria de la tauromaquia, ya que está crisis no solo está afectando a los actores principales (empresarios, toreros, subalternos y ganaderos), sino que ya está alcanzando también a los empleados de las ganaderías, transportistas, medios de comunicación y personal administrativo (operativo) de las plazas de toros.

Posibles soluciones para mitigar la crisis

No hay una receta que nos diga cómo saldrá la industria del toreo adelante, pero suponemos que en la mayoría de las empresas vendrá una reingeniería financiera y se buscará la potenciación de sus festejos por medio de la TV o vía streaming en pago por evento, esto con el fin de empezar la remontada de la crisis sanitaria que ya le ha costado muchos millones de pesos al sector.

Una de las lecciones de esta crisis del coronavirus es que todos los actores principales ahora deberán de involucrarse más en el negocio. Por ejemplo, para los toreros; no bastará con que solo toreen bien: su trabajo ahora será más allá de los ruedos, ya que actualmente se tienen que ver como generadores de contenido, especialmente durante el tiempo que dure el paro para intentar obtener otros ingresos extras (cómo ya lo están haciendo algunos toreros y ganaderos en festejos de pago por evento). Ya que aún cuando se reactiven formalmente las corridas de toros, es muy probable que sus honorarios sufran una reducción de hasta un 50 por ciento mínimo.

Llevamos años diciéndolo, pero gran parte de la solución consiste en formar alianzas estratégicas entre todos los actores para sanar la crisis y realizar un análisis financiero en conjunto para reactivar la industria. Lamentablemente en los toros a diferencia de otros deportes o espectáculos, la idea de imaginar una unión en la Tauromaquia es casi imposible por las diferencias y vanidades qué hay entre todos los que la conforman.

Sin embargo con unión o sin unión todos las agrupaciones compartirán el mismo problema: no habrá dinero. Esto debido a que está crisis sanitaria ha hecho que se reduzcan los ingresos de la mayoría de los mexicanos y con ello se elimine de golpe el gasto presupuestado en algunas actividades lúdicas, como las corridas de toros.

El mes de agosto ya está finalizando y aún no hay un nuevo comunicado de todas las agrupaciones taurinas acerca de cómo piensan mitigar la crisis y reactivar su industria, por lo que el ambiente en general es de mucho pesimismo y de desconcierto en la mayoría de los aficionados. Resulta muy extraño que en este punto del año nadie proponga aún un plan de reactivación nacional, sobretodo cuando otros sectores como la industria del teatro y del cine han conseguido abrir sus puertas nuevamente al público.

Por ejemplo, en el caso del teatro, la comunidad artística presionó después de haber permanecido en suspensión de actividades durante cinco meses tras la emergencia sanitaria y finalmente consiguieron la reapertura de diversos espacios culturales con el 30% de su aforo en espacios cerrados y 40% en aquellos que se encuentran al aire libre.

Por eso nos preguntamos: ¿Acaso las plazas de toros que son en su mayoría espacios abiertos no pueden abrir sus puertas con todas las medidas sanitarias al 40 por ciento de sus aforos?

Algunos taurinos le siguen apostando a que en sus Estados se cambie el semáforo sanitario al color verde o al surgimiento de una vacuna durante el primer trimestre del 2021 para reabrir sus plazas, pero la tardanza y la incertidumbre solo agravaría aún más la mala situación económica del sector. Por eso pensamos que la reactivación formal de los festejos tendría que empezar a darse en los próximos dos meses en algunos puntos de la República en donde los casos de contagios están bajando de manera significativa, cómo en el caso de Aguascalientes, Querétaro, Michoacán, Tlaxcala y Yucatán entre otros.

Estamos entrando en la recta final del 2020 y en este punto pienso que ya es necesario que las agrupaciones reconsideren su actual postura y que la afición reciba buenas noticias en las próximas semanas, ya que la situación en el toreo está por desbordarse.

La gran pregunta que muchos nos hacemos es: ¿Quién o quienes darán el paso adelante para rescatar a la tauromaquia en México?

Seguimos esperando.

¿Luz al final del túnel?

Recientemente surgió información acerca de la creación de algunos proyectos para la formación y capacitación de los futuros matadores de toros, incluso en Pachuca se abolió una ley que atentaba contra el futuro de la fiesta, ambos casos son sin duda buenas noticas para la tauromaquia, pero, ¿de verdad podemos imaginar un futuro mejor mientras las plazas de toros continúen cerradas al público?

Es pregunta.

Twitter @Twittaurino

1 comentario »

  1. Si no se reúnen para defender la fiesta ante tantos ataques!!!, pues menos para esto… Ahí se ven señores taurinos, sigan esperando pero sentaditos eh?, pues no se vayan a cansar…

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