Grandes gestos, gestas y fracasos de las ‘encerronas’ en Las Ventas: De Justo afronta la corrida número 52 como único espada.

Antonio Bienvenida es, con seis tardes, el torero que más veces encaró el reto; Paco Camino, Gregorio Sánchez y Joselito marcaron los hitos.

Por Gonzalo I. Bienvenida.

Emilio de Justo afronta este Domingo de Ramos la corrida en solitario número 52 de la historia de la plaza de toros de Las Ventas. De Justo se enfrentará a su destino y a un largo historial de triunfos, aunque también de fracasos. Un gesto singular que requiere una preparación inigualable. Seis toros de diferentes ganaderías esperan: Domingo Hernández, Pallarés, Parladé, Victoriano del Río, Victorino y Palha (rechazados estos dos últimos en primera instancia a la espera de sustitutos). El último torero en enfrentarse a seis toros en Madrid fue Antonio Ferrera: con gran éxito en 2019, (casi) salvado por la campana en 2021 en el sobrero de regalo.

El matador de toros que más veces ha asumido este gesto fue Antonio Bienvenida, un total de seis paseíllos. La primera vez fue en septiembre del año 47 en una corrida en beneficio del Montepío de Toreros en la que iba a haber toreado con Manolete. Tras el trágico acontecimiento de Linares, decidió quedarse solo ante la tarde que saldó con cuatro orejas y le llevaron a hombros tanto los aficionados como sus compañeros hasta el Sanatorio de Toreros. La última de las seis, fue en 1966, tarde en la que se despediría del toreo con toros de diversas ganaderías y encastes a los que cortó tres orejas (después reapareció en 1971). Aquella tarde la banda de música hizo la única excepción de tocar en Madrid mientras un torero está cara a cara con el toro.

En 1960 Gregorio Sánchez logró estoquear en una hora y veinte minutos los seis correosos toros de Barcial -con importante triunfo de siete orejas-. Misma ganadería con la que se coronó Pablo Lozano cortando cuatro orejas en julio del 57. En el 70, Paco Camino lograría el mejor palmarés en corridas de este estilo: 8 orejas. Dando una lección de toreo eterno para la historia.

Una referencia incuestionable de Emilio de Justo es Joselito. Toreó en dos ocasiones en solitario en Las Ventas pero la que ha pasado a la historia fue la Goyesca del Dos de mayo de 1996. Una tarde magnífica, repleta de variedad, contundencia estoquedora y comprensión lidiadora de cada toro.

Un selecto grupo de toreros se anunciaron con el hierro de Victorino Martín en solitario en Las Ventas con el objetivo de reivindicar su trayectoria y consolidarse como maestros: Andrés Vázquez, Ruiz Miguel, El Niño de la Capea, Roberto Domínguez, Manuel Caballero, Alejandro Talavante y El Cid. Todos triunfaron a excepción de los dos últimos, los más recientes.

Poco se recuerda, aunque tuvo mucho mérito por su entrega en una tarde totalmente a contraestilo, el gesto en solitario de Uceda Leal el Dos de Mayo del 2004 cuando logró su segunda Puerta Grande. De pundonor fue el gesto de Miguel Ángel Perera en 2008 en una tarde para el recuerdo por su capacidad, por su superación. Aunque numéricamente cuenta con esta tarde como Puerta Grande, tuvo que retirarse a la enfermería donde le operaron de una gravísima cornada.

El Juli cortó una oreja -un escaso balance para una tarde infravalorada, con la gran faena del toro de Ana María Bohórquez – en los seis toros que estoqueó en 2003 aunque unos años antes, con la expectación completamente desbordada, hizo lo propio como novillero logrando un relevante triunfo -primero fue ciolgar el «no hay billetes»- previo a la alternativa en Nimes. Precisamente la corrida de El Juli fue una Corrida de la Prensa como también lo hiciera Luis Miguel Dominguín en 1949 -cortó dos orejas-.

Dos veces se ha enfrentado Morante de la Puebla a seis toros en solitario en Las Ventas, en 2004 -sin suerte- y en 2007, dando una gran tarde especialmente en los dos últimos toros, con el percance de la brecha en la frente del que se repuso para bordar el toreo. Antoñete cortó una oreja en su enésima remontada del año 75. En la Beneficencia de 1980 Paquirri inmortalizó a ‘Garcito‘ de Samuel Flores que fue premiado con la vuelta al ruedo. Faena brindada a través de la televisión a sus hijos Francisco y Cayetano. La fuerte petición de la segunda oreja no fue atendida, pero el diestro de Zahara de los Atunes dio una gran tarde de toros. Muy relevante fue la del maestro Rafael Ortega en 1954.

Con respecto a las encerronas frustradas en las que no se cortaron ninguna oreja en las siguientes: Antonio Bienvenida (1960), Curro Romero (1967), Luis Francisco Esplá (1992), Curro Vázquez (1994), Ortega Cano, Enrique Ponce (1992), Víctor Puerto (2000), Alejandro Talavante (2009 y 2013), Daniel Luque (2010), Miguel Abellán (2014), Iván Fandiño (2015) y El Cid (2015).

Emilio de Justo, que abrió la Puerta Grande dos veces en 2021, asume este gesto -firmadas como tiene tres tardes en San Isidro- con la «intención y el reto de hacer historia».

Publicado en El Mundo

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