Bilbao: Ginés Marín acelera en Vista Alegre.

Por Carlos Ilían.

Ya entendemos la razón de El Juli para no estoquear la corrida del hierro de Garcigrande, su ganadería emblemática. Se ha pasado al hierro hermano, el de Domingo Hernández que se lidia esta tarde. Y es que si juzgamos el estado de la ganadería de Garcigrande por el juego de la corrida de ayer en Bilbao llegamos a la conclusión de que se encuentra en franca decadencia. Corrida mansa, descastada, en algún toro de extremada borreguez, y para que no falte un solo defecto la corrida tuvo su punto de mala leche. Vamos, como para que El Juli quisiera pedir este hierro en su actual estado.

Ginés Marín si que no tenía otra posibilidad que hacer el paseillo ante lo que se anunciaba en Vista Alegre este 23 de agosto. El torero apretó desde el principio para superar el mal estilo y la falta absoluta de clase de la corrida. Tal vez se pasó de la raya en el brujuleo ante su primer toro, aunque lograra algún muletazo estimable por el pitón derecho. Pero de tanto sobar la faena resultó espesa. Sin embargo en el quinto pisó el acelerador a fondo para imponerse al mal estilo y el nulo temple del toro. Siempre en la distancia corta y sin un momento de respiro fue sorteando el campo minado de una embestida para andar con los cinco sentidos. Ginés terminó por ganar la partida y embarcar con mucho mérito esa embestida. Sobre el pitón derecho se permitió el lujo de muletazos muy rotundos. A la faena le sobró el final, que resultó repetitivo. Ya estaba todo el pescado vendido. La oreja no se podía discutir. Una oreja de peso

Los mejores apuntes de calidad los apuntó Ángel Téllez en el toreo al natural, especialmente en el manso de libro que lidió en tercer lugar. El toro estaba a la huida. Si no se encuentra con este manso estaríamos hablando de una más de las faenas de Téllez al natural, como las de Madrid. En el sexto no había otra opción que cubrir el expediente. El toro se rajó clamorosamente.

Miguel Ángel Perera se extendió en una faena larga, templadita pero sin un gramo de sustancia ante la borrega que abrió plaza. Un carretón al que Perera instrumentó docenas de muletazos sin otro mérito que no aburrirse ante semejante tora. Sí, tora. En el cuarto, un mostrenco descastado ya no quiso extenderse, el torero al final se limitó a unos leves muletazos sobre la mano izquierda y matar de un alevoso bajonazo.

Plaza de Vista Alegre. Cuarta corrida. Un cuarto de entrada. Toros de Garcigrande (4), tan serios de presentaciones como descastados, algunos manseando más de la cuenta, y otros, como el primero, de una infinita borreguez. Miguel Ángel Perera (5), de nazareno y oro. Pinchazo y estocada desprendida (saludos). Bajonazo (silencio). Ginés Marín (7), de cardenal y oro. Estocada delantera y descabello (vuelta). Estocada (una oreja). Ángel Téllez (6), de tabaco y oro.. Pinchazo y estocada trasera (saludos). Estocada (saludos)

El cartel de hoy: Toros de Domingo Hernández para El Juli, Alejandro Talavante y Tomás Rufo.

Publicado en Marca

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