Es lo que digo yo: Morante ascendió a la cima del arte del toreo; y de ahí no habrá ya quien lo mueva.

Por Luis CuestaDe SOL y SOMBRA.

Hay una fecha que quedará marcada a fuego en el calendario sentimental del morantismo: Domingo 8 de junio del 2025, día en que la leyenda de Morante ascendió a lo mas alto y el mito superó todo lo imaginable en Madrid.

La Corrida de la Beneficencia ha sido inolvidable para Morante y si tuviera que resumirla rápidamente lo haría de la siguiente manera: “Escríbase esta fecha con letras de oro en los anales de la plaza de Las Ventas de Madrid. Morante ha matado dos toros de Juan Pedro Domecq con los que ha dictado un curso completo de arte del toreo. Hoy domingo el gran torero de la Puebla ha echado mano de un repertorio clásico, hondo, y por ello ha dejado una huella honda en la afición madrileña. Dos orejas cortó y la Puerta Grande se abrió de par en par para que por ella saliera un TORERO, así con mayúsculas. Le bastaron solo dos horas y tres cuartos para salir a hombros por la Calle de Alcalá y llegar al hotel con el traje destrozado por los cientos de aficionados que lo acompañaban.

Hay que recordar que la relación entre Morante y Madrid no ha sido lo que es hoy, ya que en el pasado estuvo marcada por el drama y algunos disgustos, pero esta tarde todo acabó en satisfacción.

Lo de Morante es un caso muy especial. Echo la vista atrás y recuerdo cuándo quedé atrapado por la magia de su toreo en la parte final de los años 90s. Me impactaron sus formas, sus detalles, el crujido que conseguía suscitar en el tendido con un solo pase. Pero también la furia desmesurada con la que los aficionados le exigían si la tarde no había sido buena. Aunque esos enfados suelen producirse por lo que el público sabe que ha dejado de ver y no necesariamente por el resultado de su actuación. Ya que Morante tiene arte hasta para estar mal. Contrario a otros Toreros de gran clase como Rafael de Paula, ha logrado tener una regularidad abrumadora, y eso tiene un enorme mérito. Pero, ¿quién es más virtuoso, el sistemático o el excepcional? Todo cabe y todo vale afortunadamente en Morante, que tiene en su toreo dos máximas que caracterizan solo a los más grandes de la historia: la impredecibilidad y la emoción.

Tardo en llegar la Puerta Grande de Las Ventas –Morante cumplirá 46 años el próximo 2 de octubre– casi la misma edad que tenía Curro (46) cuando abrió por última vez la Puerta del Príncipe de la Maestranza en 1980. En aquel momento nadie podía imaginar que al Faraón aún le quedaban dos décadas más en activo.

Después de la tarde de la Beneficencia estoy convencido que ya nadie duda que estamos ante un artista sublime, extraordinario, irrepetible y eterno. Ayer Morante ascendió a la cima del arte del toreo; y de ahí no habrá ya quien lo mueva. Ha comenzado una nueva religión para la afición madrileña.

Es lo que digo yo.


Descubre más desde DE SOL Y SOMBRA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

One response to “Es lo que digo yo: Morante ascendió a la cima del arte del toreo; y de ahí no habrá ya quien lo mueva.”

  1. Avatar de tenaciouscc9b406c6e
    tenaciouscc9b406c6e

    Y ya está junto con José, Juan, Manolete y José Tomás

Responder a tenaciouscc9b406c6eCancelar respuesta

Anuncios