De Luis de la Fuente a las dudas de Morante.

La estela de la grandiosa victoria de la selección nos lleva a los planes del genio cigarrero que maneja sendas ofertas de Garrido y Garzón para cerrar su temporada en Sevilla o Madrid.

Por Álvaro Rodríguez del Moral.

No podemos comenzar este repasito taurino semanal sin contagiarnos del clima de felicidad compartida -que buena falta hacía- que ha supuesto la victoria de la selección española en el otro lado del charco. Ya son dos estrellas sobre el corazón de una generación de jugadores que ha primado el sentido de equipo sobre los estrellatos individuales.

Hay que destacar como merece el talento de esos chicos que han hecho historia pero también cabría realzar aún más el papel aglutinador y catalizador de ese seleccionador de talante tranquilo, elegante y educado que se llama Luis de la Fuente.

Y ya que estamos, vamos a barrer para casa. No hace falta incidir aún más en el catolicismo natural del riojano que algunos medios de hoy exhiben como una especie de rareza. Pero no está de más recordar que De la Fuente siente una especial devoción por la imagen del Cristo de la Expiración de Triana, el Cachorro, que le hace frecuentar la basílica de la calle Castilla para poner a los pies del crucificado de Ruiz Gijón lo que le da y le quita la vida.

Pero es que el míster, al que todos querríamos como pariente, es taurino convicto y confeso y mantiene una estrecha relación con el matador de toros Emilio de Justo. Hace casi tres años, precisamente, anduvo por Sevilla junto al diestro cacereño protagonizando uno de los Mano a Mano de la Fundación Cajasol bajo la batuta maestra de José Enrique Moreno, el moderador habitual de esos encuentros. El año anterior había sido nombrado seleccionador nacional y al siguiente llegaría la cuarta Eurocopa. El resto, seguimos celebrándolo…

De los planes de Morante

Y de una galaxia nos vamos a otra, igual de brillante: El diestro de La Puebla -la imagen del torero en pijama, saludando desde el balcón del hotel La Perla ya forma parte de su propia iconografía- concedió durante su estancia pamplonica una entrevista a Zabala de la Serna en la que, sin afirmar ni desmentir casi nada, salía al paso de las especulaciones en torno a la recta final de esta temporada de esplendores en la que ha vuelto sin haberse ido nunca.

Morante -tal y como él mismo admite en la entrevista- tiene ahora una fuerte presión de las dos primeras plazas del mundo para cerrar su campaña. Por un lado estaría su hipotético retorno al coso de Las Ventas… Rafa Garrido, gerente de Plaza 1, le habría puesto una cifra mareante sobre la mesa para que aceptara trazar dos paseíllos en el mismo embudo madrileño en el que escenificó aquella emocionante despedida -que afortunadamente no tuvo recorrido- del pasado 12 de octubre.

En el otro lado está la oferta de Garzón -no sabemos si fue antes el huevo o la gallina- para que el genio cigarrero realce la dimensión taurina de esa misma fecha, la del día del Pilar y la Fiesta Nacional de España, en la plaza de la Real Maestranza de Sevilla que no acoge una corrida de toros en esa jornada desde hace más de una década. Sería un festejo extraordinario, fuera de abono, que desplazaría a un fin de semana alternativo el festival a beneficio de las obras sociales de la Hermandad de la Estrella y la asociación Autismo Sevilla que anda preparando Roca Rey, hermano y devoto de la dolorosa de San Jacinto.

Entre la espada y la pared…

Morante admite encontrarse “entre la espada y la pared” entre las ofertas de una y otra plaza reforzando la tesis de que habría sido él el invocado en Sevilla; no al revés. En la misma entrevista publicada por el diario El Mundo, el diestro de La Puebla muestra ciertas reticencias a anunciarse por sexta vez en el coso del Baratillo en una campaña en la que ya ha cubierto el Domingo de Resurrección, la dos citas feriales -que incluyeron aquella epifanía del jueves de preferia- y la corrida del Corpus y en la que aún tiene que cumplir una cita en otoño.

“Volver ahora el 12 de octubre en Sevilla, después de San Miguel, ya serían muchas tardes”, advierte el torero. “Ahora mismo no sé que hacer”, remacha Morante que sí es rotundo al trazar una línea roja que no sabemos sí será inamovible. Fuera cual fuese la decisión tomada el diestro cigarrero advierte que la encerrona sevillana con la habíamos especulado no tendría lugar -si hubiera corrida sería en terna- ni tampoco aceptaría un doble pase madrileño.

La sustanciosa oferta de Plaza 1 de la que se habla los entrebastidores del toreo debe pesar, quién lo duda. Pero Morante se decantaría por “dar sentido” a esa cita madrileña -si es que finalmente tiene lugar- según confiesa a Vicente Zabala. La carga sentimental que tendría el festejo sevillano -Morante ya se alió con Garzón en la recuperación de la corrida del Corpus- podría pesar más que los caudales del Foro. Pero la decisión, ojo, aún no estaría tomada.

Publicado en El Diario de Sevilla


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