Arturo Gilio ya piensa en la alternativa.

Por Luis Salcedo Cassio.

El novillero lagunero Arturo Gilio ya piensa en tomar los trastos y convertirse en matador de toros en el 2022. Lo anterior manifestado por el propio torero, quien señaló que antes de dejar la «escuela de plata», realizará un festejo especial y diferente en la Plaza de Toros Alberto Balderas de Ciudad Lerdo.

Para lograr su objetivo, dijo, el 2022 será un año de intensa actividad, teniendo pensado, si todo se presta, presentarse en las más importantes plazas de toros de México y España, para después poder doctorarse.

Gilio cierra el año toreando una novillada en Jiquilpan, Michoacán, este 26 de diciembre, mientras que el próximo año arranca el 1 de enero en Durango.

Sin embargo, luego de esos dos compromisos, tiene en la mira comenzar su proceso de doctorado.

«Me gustaría empezar el año pronto, quiero ir a plazas importantes como a Guadalajara, Aguascalientes y ojalá la Plaza México», dijo.

“Me gustaría estar tomando la alternativa a finales del próximo año, ojalá y así sea. Yo me siento preparado, pero aún me falta torear en plazas importantes que no se pudo por la pandemia, como Sevilla y Madrid», señaló.

«Todavía me falta mucho por seguir evolucionando, ya qué en esta profesión nunca se deja de aprender pero sí es un proceso que hemos llevado sin prisas, pero sin pausas para el día que llegue ese día tan importante, estar bien preparado», aseveró.

Viene de dos meses de inactividad, pero el entrenamiento y la rehabilitación han hecho su trabajo y afirma estar listo para regresar con nuevos bríos.

«Estuve dos meses en rehabilitación sin poder entrenar, pero regresé a los entrenamientos con mucho toreo de salón y tentaderos, para volver a torear el 26 de diciembre en Jiquilpan e iniciar el año nuevo el 1 de enero en Durango», concluyó.

Publicado en Milenio

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