Obituario: Jaime Ostos 1931 – 2022.

El torero Jaime Ostos ha fallecido este sábado 8 de enero a los 90 años tras sufrir un infarto mientras dormía en Bogotá (Colombia), donde había viajado junto a su mujer, María Ángeles Grajal.

Así lo ha confirmado el hijo del torero, Jacobo Ostos, en declaraciones a Telecinco, recogidas por Europa Press. «Felices últimas horas para él, ha estado con su gente, con sus amigos, con mi madre», ha apuntado.

El torero, que había viajado a Colombia donde ha visitado Cartagena y Bogotá, ha fallecido «sin dolor», según ha subrayado su hijo: «Ha sido un infarto cuando se ha despertado».

Jaime Ostos ha sido una de las grandes figuras del mundo del toreo en España y su mayor esplendor en las plazas llegó en las décadas de los 60 y 70.

El 10 de mayo del 2020 Jaime Ostos recibió el alta hospitalaria tras haber estado dos meses ingresado en el hospital a causa de unos fuertes dolores de espalda que le impedían caminar y, posteriormente, el contagio de Coronavirus.

«Leyenda de la tauromaquia. Descansa en paz, Jaime Ostos«, ha señalado la Fundación Toro de Lidia en una publicación en su cuenta de Twitter.

Jaime Ostos Carmona nació en Écija (Sevilla) el 8 de abril de 1931. Al principio decidió comenzar los estudios de aviación civil, que finalmente abandonó para dedicarse a su vocación: ser matador de toros. Así, tomó la alternativa el 13 de octubre de 1956 en Zaragoza teniendo como padrino a Miguel Báez ‘El Litri’ y a Antonio Ordóñez como testigo.

Su confirmación fue en la plaza de Las Ventas de Madrid el 17 de mayo de 1958, en la Feria de San Isidro, con el padrinazgo de Antonio Bienvenida y Gregorio Fernández como testigo. Durante el año de 1962 fue el torero con más corridas del escalafón. Además, se vistió de luces un total de 79 tardes, empatando en número con Diego Puerta.

Más tarde, en 1974 anunció su retirada de los ruedos, aunque participó en años posteriores en festejos benéficos. La última vez que se vistió de luces fue en el año 2003 en la plaza de toros de su ciudad natal, Écija.


El matador de toros retirado había pasado el fin de año en Colombia para asistir a las ferias de Cali y Manizales.

Por Gonzalo Bienvenida.

Jaime Ostos Carmona ha fallecido a los 90 años de edad en Bogotá al sufrir un infarto de miocardio mientras dormía. Viajó a Colombia para pasar el fin de año junto a su mujer, la doctora María Ángeles Grajal y presenciar las ferias taurinas de Cali y Manizales.

Hace casi dos años superó una delicada situación al estar en la UCI del Hospital de la Zarzuela de Madrid por coronavirus. Llevaba ingresado tres meses debido a un problema vertebral que, desde el verano anterior, había menguado la movilidad del maestro de Écija (Sevilla). Se va un torero de raza, será recordado por su entrega absoluta y por un valor de ley que le costó varias cornadas graves durante su carrera. Estuvo a punto de perder la vida en 1963 en la famosa cornada de Tarazona de Aragón. La intervención del doctor Val Carreres y su equipo fue providencial. Ángel Peralta taponó entonces la herida por la que la vida del maestro se iba. Llegó a recibir la extremaunción.

Nació en el seno de una familia acomodada el 8 de abril de 1933. Tras estudiar el bachillerato se formó como piloto de avión. Pero su auténtica vocación le llevó a intentar ser torero a los 19 años de edad. En el 52 debutó sin picadores en Écija y dos años después impactó en su presentación en La Maestranza logrando cortar tres orejas. Fue cogiendo ambiente, también en Madrid dónde resultó herido y destacó por su arrojo. El 13 de octubre de 1956 tomó la alternativa en Zaragoza de manos de Miguel Baez ‘Litri’ y en presencia de Antonio Ordóñez.

Tras el doctorado, se puso en excelentes condiciones para dar el salto: triunfó en Sevilla y en las ferias del norte, sus feudos para siempre. No confirmó en Madrid hasta el año 58, tarde en la que Antonio Bienvenida sufrió una gravísima cornada en el cuello, con Gregorio Sánchez como testigo. Aquel año firmaría dos buenas faenas en Las Ventas sin redondear con la espada. Precisamente, años más tardes, se convirtió en toda una referencia con el estoque por su contundencia. Como muletero destacaba por lo ceñido que se los pasaba.

Logró cosechar un gran cartel en Sevilla, fue triunfador absoluto de la Feria de Abril de 1962, y en Madrid donde se proclamó triunfador de San Isidro el mismo año logrando la única Puerta Grande de su carrera. La citada cornada aragonesa fue la más grave de cuantas recibiera a lo largo de su trayectoria, marcada por los percances: sufrió 14 cornadas, de las cuales ocho fueron graves como la de Bilbao en 1957, la de Sevilla y Salamanca en el 58, la de Pamplona en 1960 o la de Zaragoza en el 62 -su mejor año ya que cayó herido al final de la temporada con 79 paseíllos realizados-, entre otras.

Los últimos años se tuvo que enfrentar a los hierros más temidos como Miura o Pablo-Romero. Su última temporada triunfal fue la de 1968, después continuó con afición, coraje y su luchador espíritu hasta 1980. Fue un torero con mucho valor, le llamaron «Jaime Corazón de León» por su capacidad de superación. En la calle, fue un personaje polémico, sin pelos en la lengua.- Publicado en El Mundo.

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