Forjadores de Ilusiónes

Por Luis Cuesta

Regreso de Aguascalientes  pero  mientras camino por la carretera que me lleva de regreso a casa, reflexiono en una palabra que fue la que me llevo a Aguascalientes en esta ocasión: Ilusión.

Sin lugar a dudas lo que mantiene viva nuestra afición a la fiesta brava es la ilusión. La ilusión, a mi manera de ver las cosas, es algo que nunca debería perderse en la vida, sea cual sea nuestra profesión o afición.

La ilusión es algo que no se ve, pero que se siente unos días más que otros. Porque de que otra manera podríamos explicarnos que seis hombres entre los sesentas y setenta y tantos años sigan toreando y derrochando torería en el ruedo, como lo hicieron el pasado martes tres de mayo en la Monumental de Aguascalientes.

En esta ocasion asistimos puntuales al natalicio de un gran forjador de ilusiones como lo fue el Maestro Fermín Espinosa Armillita , que con su toreo, su trayectoria y su dinastía forjo ilusiones en todo el planeta taurino. ¿Cuántos jóvenes después de ver torear al maestro Fermín se ilusionaron con ser toreros ? Toda una época.

Esa ilusión que nunca debe perderse y que estos seis matadores de toros conservan innata debería de ser un ejemplo para todas las nuevas generaciones de novilleros y matadores. Esa “eterna ilusion” quizás sea lo que mantiene a estos veteranos matadores en el ruedo ya que un matador de toros lo será siempre, en activo o inactivo porque como decía el maestro Jaime Ostos “La fiesta no se acaba hasta que uno no se pone el pijama de madera”.

El Festejo

Abrió la tarde Manolo Espinosa con un novillo de su ganadería que brindo a sus hermanos. Manolo con la muleta lo toreo por nota, inolvidable fue una serie por naturales y ese porte torero que conserva el más grande de la dinastía de los hijos del Maestro Fermín.

Eloy Cavazos estuvo en el Eloy de siempre ante “jococon” de Montecristo homónimo del aquel inolvidable toro de Torrecilla que el maestro regiomontano inmortalizara en la Plaza México. Eloy hizo lo que quiso a su astado y le tumbo las dos orejas después de un certero espadazo.

Fermín Espinosa nos hizo por momentos recordar aquellas históricas faenas que protagonizo en este mismo escenario y que culminaron en triunfos inolvidables. Con el capote instrumento las más bellas verónicas de la tarde.

Después brindo a su hijo Fermincito III del que se dice será responsable de cargar con la bandera de la dinastía “Armilla” ante una gran ovación del público que ya espera al joven Fermín para pelearle las palmas a otros gallos también con apellidos dinásticos, como lo son Juan Pablo Sánchez y Diego Silveti. Ya con la muleta Fermín II dejo en claro que el temple para algunos es eterno. Mato de una buena estocada para una oreja.

Humberto Moro quien entraba en sustitución de Manolo Arruza fue el caballo negro de la tarde al cortar las dos orejas de un novillo de San Isidro de nombre “Me Cachis” y que a la postre fue el mejor de la tarde. Una faena emotiva de Humberto  Moro, que se vació ante el de San Isidro y provoco el delirio en el tendido.

Miguel Espinosa “Armillita Chico” ante Puro Arte de Teófilo Gómez abrevio en esta ocasión por la poca colaboración de su astado y solo pudo dejar a cuenta gotas algo del arte que atesora este figurón del toreo.

Y cerró el festejo José Antonio Ramírez “el Capitán” ante “Macareno”  un novillo con calidad, pero demasiado débil de Sta. Barbará, al que José Antonio recibió con dos largas cambiadas de rodillas sorprendiendo a los presentes. Después vinieron unas bellas verónicas de cartel y el momento dramático del festejo cuando el capitán tropezó frente a la cara del novillo y fue cogido sin consecuencias.

Ya con la muleta un frágil y mermado “Capitán” por el revolcón que le provoco su novillo, instrumento lo más puro y artístico de la tarde.  Largos y sentidos fueron algunos naturales, perfecto fue un trincherazo y eterno un cambiado de mano que puso a la gente de pie.

El toreo del “Capitán” siempre reflejara tres principios: Ética, Estética y Patética que tanto pregono otra gran figura del toreo, hoy ausente pero siempre presente como lo fue David Silveti. Estos tres conceptos hacen que el toreo se produzca en su estado más puro y verdadero.  Una oreja cortó José Antonio pero fue lo de menos, porque la sustancia quedara para siempre en la memoria.

Twitter @LuisCuesta_

Ficha
Aguascalientes, Ags. Martes 3 de Mayo 2011.- Plaza monumental. Mas de media entrada en tarde nublada. Novillos de Manolo Espinosa e hijos, Montecristo, Teófilo Gómez (3o. y 5o.), San Isidro y Santa Bárbara, de juego desigual, de los que destacó el de San Isidro por su calidad. Manolo Espinosa “Armillita”: Vuelta. Eloy Cavazos: Dos orejas. Fermín Espinosa “Armillita”: Oreja. Humberto Moro: Dos orejas. Miguel Espinosa “Armillita”: Ovación. José Antonio Ramírez “El Capitán”: Oreja.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s