Archivo de la categoría: Espontáneo

La Espesura de la Grisura – Tres novillos inéditos en La México.

Chicuelina de Hernández ayer en su reaparición.

Vuelve La Guadalupana a la Monumental para borrar parcialmente la estela de su primera tarde en esta Temporada, esto porque solo ha traído tres novillos mejormente presentados y en este mismo número refleja los novillos que han brindado opciones a una terna derrotada, derrotista y derribada… más un espontáneo… que muestran varios de los vicios más graves de la actual novillería.

Por: Luis Eduardo Maya Lora – De SOL Y SOMBRA.

Según veamos, acorde con la visión de varios taurinos generalmente de ocasión, ayer no pasa nada en La México.

Pero pasa que los toros pasan –algunos incluso embisten- pero no pasa nada con capote y muleta, ¿Será esto así? Veamos.

A Tulio Salgueiro se le revuelven las ideas, entre el nervio del debut y la presión de La México menos de carne y más de piedra, que es cuando más su tendido pesa. Ocurre que el tercero le engancha de salida, le complica la intervención capotera y le nubla el poco o el mucho entendimiento que se espera de un torero español.

El tercero es difícil, sin fuerzas, requiere pisarle el terreno cerca llevarle embebido e incluso en redondo para no dejarle escapar. Y eso consigue en dos derechazos sueltos, donde ya no puede ligar porque el novillero tarda en entender y meterse en el terreno, abrevia, no hay más y La México aguarda los papeles para no desesperar ante la ignominia.

Al momento de su estocada, Salgueiro cobra la estocada de la tarde, en la suerte contraria y al volapié cerca del Patio de Cuadrillas, con ella La México tiene una de sus muy pocas alegrías de primera mitad de corrida porque el novillero español ha brindado una de las mayores decepciones de la Temporada y esto ha sido porque entre tantas buenas recomendaciones no ha habido una sola indulgencia hacia el toreo.

A la única alegría ya reseñada, debemos sumar el morbo por ver al primer espada, Christian Hernández, que vuelve a La México tras el escándalo de hace dos años y su degradación profesional.

Fácil con el capote, ante el estrecho y bajo, cárdeno obscuro y apretado de cuerna, que abre plaza, echa el paso atrás en los lances. La flojedad del toro progresa al dejar, justo es decirlo, la muleta a la media altura, tras inicio aliviador y alternado. Claro está, el novillo es manejable y Hernández lo palpa en el derechazo pero el brazo se queda muy corto, demasiado al cuerpo.

Así, ni el toro ni el toreo pueden progresar.

Como no hay claridad en el entendimiento la mano izquierda hace que la faena caiga y decaiga en el tedio. Entonces, parece apretar con la derecha pero le enganchan de nuevo y con ello se va quedando por debajo del toro… hasta terminar por pinchar y pinchar, saliéndose de la suerte y quedando estrellado ante su realidad.

El autonombrado torero “sin… valor” queda en su sitio, al garete, tras no poder dar muerte al espléndido, cómodo de cabeza, negro y fuerte, cuarto. Muy serio de cuerpo y de cara, la realidad es que ha embestido con nobleza y fondo bravo tras breve desaguisado con césar morales que ha picado y preparado la suerte espléndidamente.

Hernández logra su mejor momento de la tarde en el quite por gaoneras a pies juntos, bien trazado en los medios, dos lances buenos han sido y el remate importante que sacó los olés más rematados de la tarde y con ello, el compromiso de superar lo logrado en el primer tercio en la hora grande con la muleta.

Las cuadrillas vacilan, no alternan como debe ser. Les rebasa la situación, incluso –cosa rara- a Sergio González. Brindis emotivo a Doña Laura Fernández Viuda de Luévano. Al hilo de lo anterior, Hernández cita erróneamente de rodillas y el tendido se lo cobra. Tira del chocante péndulo hay alboroto pero lo importante ha de venir largo y por abajo, pero…

Hernández consigue por el lado derecho templar pero necesario es decir que se repite la historia del primero de la tarde, mano derecha corta y la cintura y el propio novillero que no se rompe, que no se entrega porque expresamente mucho es postura, no liga porque no deja la muleta puesta, porque el novillo requería algo más que el típico dejar pasar.

Enganchón a la zurda, una trincherilla buena y también un trincherazo reseñables. Cierre en joselillinas y los pinchazos que dejan todo en mano de la vacilante autoridad que debe meter el toro al corral pero que tiembla ante el hecho tal como quedó Christian Hernández que esta vez no es que le haya faltado valor sino ha sido mucho menos de lo que ha sido su lote, necesariamente de triunfo.

Salta ante la salida del muy serio quinto, nombrado no irónicamente “Chiquito”, se tira un espontáneo a pegar un pase afarolado de rodillas, se trata de un novillero leonés, Adrián Padilla. Esto alborota a la gallera pero César Ibelles no supera su contradicción primera ante el segundo ante este encendido e igualmente enrazado astado, precioso y redondeado de hechuras.

En quite por chicuelinas, tomando el capote muy corto, Ibelles es prendido y casi noqueado, cerrado queda su ojo derecho. Y todo lo bueno que pudo tener el novillo se queda a la espera porque solo una tanda ha podido pegar César. En penosa escena por el golpe, Ibelles no puede seguir y su paso en la Temporada no remata en lo necesario.

Así la Plaza México queda en la decepción.

Tres novillos ovacionados antes de que con el berrendo en cárdeno sexto la lluvia aparezca y se cargue la falta de raza del astado y la falta de alma de Tulio Salgueiro.

Cuando el arte falta, tiene que surgir el valor. Cuando la técnica flaquea, la raza ha de aparecer.

Pero cuando se rompe el alma torera, cuando se está corto de afición poco puede hacerse y así se va la mitad de un encierro envuelto en la espesura de la cortedad.

Y cuidado, así se puede ir la estoica, a pesar de todo, Afición.

Twitter: @CaballoNegroII.

RESUMEN DEL FESTEJO.

Plaza México. Temporada de Novilladas 2012. Domingo, Agosto 26 de 2012. Séptima de Temporada Chica. Menos de un cuarto de plaza en tarde nublada, con frío y viento fuerte pero intermitente, leve brisa inicial, sin lluvia y con frío al final.

6 Novillos, 6 de La Guadalupana (Divisa Azul celeste y Tabaco) Desiguales de presencia. Justos primero, segundo y tercero, el resto mejor hechos y rematados. Destacaron en juego el primero, el cuarto principalmente y el quinto. El cuarto, “Azteca” nombrado, negro, muy rematado, aunque cómodo de cabeza, ha tenido fondo bravo y quizá haya sido necesario homenajearle. El quinto tuvo raza y emoción.

Christian Hernández,que reapareció en esta Plaza(Turquesa y oro) Pitos tras aviso y Bronca tras dos avisos. César Ibelles (Botella y oro) Silencio y Silencio. Tulio Salgueiro,  nuevo en esta Plaza(Verde esperanza y oro) Palmas y silencio.

Destacó a caballo, César Morales al picar al cuarto. 

Mal por la autoridad al perdonar el tercer aviso al primer espada durante el cuarto de la tarde.

Durante la salida del quinto se lanzó de espontáneo el novillero Adrián Padilla siendo retirado por la autoridad pero sin ser consignado.

Anuncios