@RadarTaurino – URGENTE… Plaza México: Se Solicita Empresa (Taurina).

Aquí el “Torero Verde” de Francisco Toledo que muestra el cite al momento de la verdad en el arte del llorado artista oaxaqueño. Foto: Museo Rufino Tamayo.

Muere Francisco Toledo en Oaxaca, la tierra indómita taurinamente. Ante ello el régimen federal, que en días pasados con el toro escogido y despuntado finta con el prohibicionismo, se desgarra las vestiduras, se pone la negra mantilla con resignación de vanidosos de pueblo, ignorando que el propio artista oaxaqueño ha sido, como no podría ser de otro modo, un artista taurino. Basta contemplar su “Torero Verde” del Museo Tamayo, donde un diestro de fantástica forma cita, a la suerte suprema, un exorbitante toro en medio de la noche estrellada. Por otro lado, en el “Aviso Taurino de Ocasión”, se solicita, a modo de urgente, una empresa, activa, taurina, que atienda una Plaza, La México, veinticuatro horas al día y… que no se sepa rajar.

Por: Luis Eduardo Maya LoraDe SOL Y SOMBRA. Especial.

Síntoma de urgencia es la necesidad.

Para la Afición, que existe y es real, que no distingue sino agrupa históricamente a ricos a pobres, a élite y pueblo, al oro y la plata, al hombre y la naturaleza, la necesidad se traduce en tener un lugar donde ver toros. Y si somos, como nuestro caso, formados en la Plaza México, requerimos la mayor calidad. Si no se tiene aquí, se busca en otro lado.

Tan es así que este año las miradas van a Juriquilla que, para variar, le come el mandado al todopoderoso régimen taurino empresarial mexicano, ese que, por un día, llegó tarde y presentó el cartel novilleril de polendas para Guadalajara poco después que Juriquilla. Y eso que ninguna empresa mexicana, donde se encuentren, se dispone a contar con el otro gran triunfador de España, el michoacano, Isaac Fonseca.

Como no lo apodera el régimen, tal parece, no es digno de ir a Guadalajara.

Que si no, también para allá iríamos.

Esto que a los jerarcas del régimen taurino les parece ridículo es precisamente la razón fundamental de su fracaso, tan evidente como que la Plaza México no abre: no conocen su clientela, no la atienden, no se activan sino dejan las cosas al garete, al muy mexicano, “ahí se va”. Una empresa a la cual no le distingue la excelencia sino la autocomplacencia y la justificación, como visión, no sirve. A la Plaza México y al México taurino le urge una empresa, activa, que sea taurina de todo el día, que le interese serlo, no de palabra o de tuitazo, sino en actitud y en acción. En los hechos.

Resulta increíble que una empresa que logra que la prensa tradicional esté de su lado, que cuenta con voceros oficiales por todos lados, que amarra ganaderías por anticipado, que tiene escuelas taurinas, que no tiene problemas sindicales, que controla casi a todos, no sea capaz de conjuntar doce festejos novilleriles por todo lo alto en el máximo escenario. Se escudan en obstáculos autocreados, critican a la crítica pero la negatividad taurina reside, en realidad, en ellos, una empresa que en esencia y en apariencia no tiene afición.

Taurinea pero no es taurina.

Por ello, cuando un gobierno tan gazapón como el actual federal, tan hablantín y caprichoso, que gusta de brincar al callejón y rascar la arena para luego pegar el gañafón, se le ocurre mencionar los toros, resulta increíble que el mejor orfeón, el foro ideal y la mayor plataforma que tiene la Afición, que es la Plaza México, no esté abierta.

Están negadas sus ideas y, peor aun, cerradas sus puertas.

El arte no es un decir sino un hacer.

¿Qué hace la empresa de la Plaza México? Nada.

Sus cantores y voceros, sus mandaderos, no han sabido otra que dar coba todo el tiempo para no perder el hueso o la acreditación. A esos no les queda la posición de exigencia, la que no han sabido por años hacer valer. Esa recae hoy en la Afición real, la que no obedece a otro interés más que su afecto por los toros. No lo harán ni los toreros ni los ganaderos pues demasiado para ellos hay en juego.

La Afición, entonces, es la que ha de reaccionar y desde aquí instamos a atacar, como lo hace el toro bravo, a todo aquello que sea contrario al espectáculo taurino, que es la única manera de hacer valer nuestro derecho a ser aficionados, idea que por cierto, han tomado, sin avisar de letras anteriores que hemos publicado.

Parte de todo este lodo empresarial radica en que la Afición poco ha exigido, también es cierto.

Antes, cuando había algo más de vergüenza, no faltaba la crítica que era capaz de cuestionar en periódicos al Doctor Gaona, a Ángel Vázquez o a Javier Garfias, no digamos al régimen anterior pero esta época muestra la mayor apatía posible, en la Afición está lograr que su plaza abra ya que su empresa carece de la vergüenza y el valor civil necesario, la actitud taurina, de echar adelante. Y no caigamos en la simpleza y torpeza del “tópico” de que “ya no hay ni afición” o “ya no hay novilleros” eso lo dicen los ignorantes. Arroyo y Juriquilla y, pese a su cortedad, Guadalajara, demuestran de nuevo que la flama taurina sigue avivada.

Porque la Plaza México no es la Madame Bovary de un par de gentes con dinero, ni la vasija de ornato para presumir que se tiene pero que no se usa. La única manera de no perder el hilo de la historia taurina es abrir la Plaza, si acaso se quiere seguir siendo y haciendo empresa. Historia que luego, pasado el tiempo, los juzgará.

Y si no pueden, ahí está, permanente, el Aviso, taurino, de Ocasión.

Muere Francisco Toledo y el régimen federal, de gobierno, finta a los toros. Negarlos sería negar el arte, que sería igualmente negar a Toledo, ese artista tan llorado por la instancia oficial misma que hace como querer amenazar a una de sus inspiraciones. No nos es raro que, durante la campaña, el actual régimen federal tocara el tema de la misteriosa desincorporación pública de la Monumental de Aguascalientes, que era del pueblo.

Pero ahora entendemos, fue tan solo parte del oportunismo taurino.

Lo cierto es que la Plaza México está en la añoranza continua y perpetua de su Afición, que no conoce de excusas ni pretextos, sino de realidades que si bien, para rematar siguiendo con Flaubert, el detalle se pierde, se borra, pero la añoranza permanece.

Enfrentemos con las astas de la afición, enteras e intactas, la negación y el prohibicionismo.

No importa que el mismo, no nos extrañe, venga desde dentro.

Twitter: @CaballoNegroII.

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1 comentario »

  1. Estimado Lalo, Precisamente ayer, platicando con Carlitos el dueño de “Las Cebollas”, le di la idea, de que él , liderando a los restauranteros, puesteros y comerciantes de la zona, redactara una carta la cual firmaran todos los interesados, mostrando, con fundamentos, las afectaciones económicas que tiene cada uno al mantener La Plaza México cerrada.
    Una vez completada la misiva, que sea entregada a la “Empresa” y a la alcaldía de Benito Juárez, para hacer, por una parte conciencia y por la otra a que el mismo gobierno obligue a cumplir el reglamento.
    como ves, es una simple iniciativa de un aficionado como yo.
    Como siempre, te mando mi mejor abrazo.
    Gabriel Lejtik.

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