
En el toreo moderno como en los tiempos actuales la mayoría de los acontecimientos pasan a una gran velocidad, algunas raras veces llegan a dejar huella y en la mayoría de los casos se desvanecen al momento de dejar de ser noticia.
Por: Luis Cuesta – De SOL Y SOMBRA.
Gracias más a las redes sociales y menos a los medios tradicionales de comunicación los festejos de la Plaza México se pueden seguir en vivo desde cualquier parte del mundo. Para algunos nos resulta increíble ver la expectación que levanta un festejo durante la semana previa y también lo es observar como se olvida con la misma velocidad.
El festejo del domingo pasado en La México creó muchas ilusiones marcado por el regreso ganadero del hierro de Fernando de la Mora y la presentación de “El Juli” en la actual Temporada. Sin embargo el ingrediente de lujo, vamos, la cereza en el pastel, era volver a ver a Juan Pablo Sánchez, la firme esperanza hidrocálida.
Sin alcanzar el lleno en el numerado producto de la excesiva reventa que las autoridades permiten alegremente por estas fechas, comenzó el festejo con un ambiente gélido pero taurino e ilusionante. Sin embargo la excesiva mansedumbre de todos los astados se cargó la tarde. De no ser por la loable actuación de “El Juli” aquello hubiera sido un petardo mayor. Julián había impuesto ese encierro a la empresa sobre el cual mantenía un añejo veto y tenía que echar pa’ lante.
Juan Pablo Sánchez tuvo una actuación “De Sol y Sombra” ante el único astado que pudo matar. Por un lado vimos la raza de la joven promesa que a pesar de recibir una fuerte cornada se mantuvo estoico de pie, pero lo cierto es que paso inédito.
Pienso que es un error de las administraciones de los toreros actuales el sobreproteger a sus toreros en exceso, ahí esta el caso de Juan Pablo, todas las ilusiones estaban puestas en esta segunda actuación que se produce –increíblemente- dos meses después de su confirmación y un accidente termina por arruinarlos. Le apostaron todo o nada a esta tarde y se fueron tablas dejando la mesa puesta para sus compañeros de generación en los próximos festejos.
Y si hablamos de errores administrativos en la presente temporada habría que mencionar el caso de Arturo Saldívar que se ha quedado fuera del Aniversario. Se dice que el problema es monetario, otros que es personal, pero lo que resulta increíble es el silencio de Arturo, el no dar la cara y exponer ante la afición las verdaderas razones por las que no estará el cinco de Febrero porque ¿Con esa actitud tibia y pasiva quieren ser figuras del toreo?
El pasado domingo pudimos observar en barrera de sombra a Saldívar acompañado de Mario Zulaica y pocos se percataron de ello, igualmente pocos se le acercaron entre toro y toro sin que dejara de voltear a ver fuera de un saludo ocasional. Un torero nunca puede perderse entre la multitud, desde la vestimenta para empezar. Después de haber cortado cuatro orejas y un rabo en la presente Temporada Grande solo nos queda pensar: que pena.
Pero todos esos sinsabores de los días pasados puede que queden borrados este fin de semana de aniversario con “El Juli” que se querrá sacar la espina con la divisa queretana de Xajay. Agregue Usted el imposible regreso de Manzanares, triunfador absoluto de la pasada temporada en España y las repeticiones de José Mauricio y Diego Silveti, creadores de las dos mejores faenas de la presente temporada. Todo esto (quizá más) el cinco de febrero.
Ahora bien, como relleno al festejo del domingo se inventaron un cartel antinatural. El cartel anunciado para el día 4 de febrero deja mucho que desear. Ahí queda la Rejoneadora Ana Batista (“Hello??”) más forcados y regresos forzados como los de “El Payo” y Joselito Adame para que Alejandro Talavante actúe por tercera ocasión en la temporada y que no se pierda el autoestima por no estar el cinco de febrero. Al cabo que todo el fin de semana es cinco de febrero.
Con el cartel del sábado nos adelantaron el recalentado del lunes.
Es lo que digo yo.
Twitter: @LuisCuesta_





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